Resulta esencial identificar claramente el fundamento de la imprescriptibilidad y los específicos delitos que comprenderá. La indicación propuesta no se puede fundamentar únicamente en la gravedad de los delitos cometidos, toda vez que si así fuera, se debiesen considerar otros ilícitos, como el homicidio.
Publicado el 17.05.2018
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Recientemente el gobierno anunció que propondrá la imprescriptibilidad de la acción penal de los algunos delitos relacionados con abusos sexuales contra menores de edad.

Al respecto, en primer lugar cabe señalar que se trata de una materia sobre la cual no existen verdades absolutas, existiendo diversos sistemas de imprescriptibilidad a nivel comparado. A modo de ejemplo, los delitos sexuales cometidos contra menores de edad son imprescriptibles en países como Suiza, Inglaterra, Australia, Canadá, Argentina y en Estados Unidos (21 estados). Al mismo tiempo, Perú estableció el año pasado la imprescriptibilidad en delitos de corrupción. Por su parte, Italia establece la imprescriptibilidad en todos aquellos delitos sancionados con cadena perpetua.

No obstante lo anterior, resulta esencial identificar claramente el fundamento de la imprescriptibilidad y los específicos delitos que comprenderá. En mi opinión, la indicación propuesta no se puede fundamentar únicamente en la gravedad de los delitos cometidos (como en el caso italiano), toda vez que, si así fuera, se debiesen considerar otros ilícitos (por ejemplo, el homicidio).

Así las cosas, además de la gravedad del delito cometido, la imprescriptibilidad se fundamenta en la circunstancia de que, cuando se trata de delitos sexuales cometidos contra menores de edad, usualmente existen, en la práctica, una serie de obstáculos para que dicha víctima pueda realizar su denuncia. En algunos casos la víctima no percibe el delito cometido como un ataque a su persona (por ejemplo, porque a su corta edad desconoce la significación sexual de la conducta); o se siente culpable de éste, pues consideran que fueron ellas las que propiciaron su comisión. En otros casos esta situación puede incluso ser peor: el autor del delito es justamente el adulto a cargo de la víctima o alguien cercano a ella.

La indicación presentada solamente debiese incorporar delitos en los cuales se cumpla el fundamento señalado y no la sola gravedad del delito cometido puesto que si así fuera se debiesen también incorporar otros ilícitos, tales como el parricidio, robo con homicidio, castraciones, mutilaciones de miembros importantes, etc. En caso contrario, el riesgo es el de generar contradicciones valorativas al interior del sistema penal, ya sea por exceso o por defecto. En este sentido, desde mi punto de vista la incorporación del delito de producción de material pornográfico o el pago a adolescentes para obtener servicios sexuales consentidos podría presentarse como desproporcionado. Respecto a estos delitos las reglas generales sobre prescripción protegerían adecuadamente a tales víctimas.

Un régimen de imprescriptibilidad, como ha quedado demostrado, no constituye una novedad a nivel comparado, pudiendo la sociedad legítimamente legislar a su respecto. Sin embargo, no por ello deja de ser una compleja decisión, cuyo establecimiento y diseño debe ser cuidadosamente estudiado.

 

Felipe Ignacio Pereira
@felpereiracl

 

 

FOTO: FRANCISCO FLORES SEGUEL/AGENCIAUNO