Lo sucedido con Alberto Mayol permite suponer que nuevamente Giorgio Jackson “competirá” protegido en su distrito. Si en 2013 la Nueva Mayoría bajó sus candidatos para blindar el triunfo del ex dirigente estudiantil, hoy la propia coalición de Jackson veta la candidatura de Mayol, el único que podía hacer sombra a su liderazgo y competir realmente por el primer lugar de su lista.
Publicado el 16.08.2017
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En una verdadera teleserie se ha convertido la batalla por la lista parlamentaria del Frente Amplio en el distrito 10, que abarca las comunas de Santiago, Providencia, Ñuñoa, Macul, San Joaquín y La Granja. La importancia política de algunas de las principales comunas del país y la gran diversidad social de un electorado que supera el millón de personas hacen que la batalla en este distrito sea de especial importancia para las elecciones de noviembre.

Adicionalmente, el distrito se ha convertido en el principal dolor de cabeza para la mesa electoral del Frente Amplio. El interés de postular en estas comunas por parte de Alberto Mayol, ex precandidato presidencial de la coalición de extrema izquierda, tensionó aún más la competencia en una zona donde también correrán Giorgio Jackson y Francisco Figueroa, entre otros fundadores del conglomerado. Levantar una alternativa a la izquierda estudiantil que pretende hacerse fuerte en esas comunas es, precisamente, una de las cosas que me motivó a competir como candidato a diputado por la centroderecha en este distrito.

En el Frente Amplio, el punto de quiebre fueron los mensajes en que Mayol denunciaba una operación política en su contra. Además, afirmó en un audio –que él mismo filtró- que “si quieren guerra, van a tener guerra”, un mensaje cuyo principal destinatario era Jackson. En respuesta, la mesa electoral del conglomerado de Beatriz Sánchez decidió bajar la candidatura de Mayol por el distrito y por cualquier otro, calificando los mensajes como “la gota que rebalsó el vaso”.

Sin intención de interferir en los procesos electorales de otras coaliciones, lo sucedido en el Frente Amplio durante estas semanas permite realizar algunas reflexiones interesantes para nuestro panorama político.

Primero, que por la boca muere el pez. Alguien podría sostener –con argumentos y un buen número de ejemplos- que todas las coaliciones se enfrentan a tensiones como éstas y han tenido iguales o peores formas de resolver sus conflictos. Sin embargo, lo llamativo del Frente Amplio es que les ocurra precisamente a ellos, a quienes se han subido solos a un pedestal de superioridad moral desde el cual han pontificado a diestra y siniestra sobre cómo hacer la nueva política. Las filtraciones de audios, el manejo de la prensa o incluso la notificación hecha por algunos voceros del Frente Amplio durante la madrugada del martes, en la casa de Mayol, son más propios de un capítulo de House of Cards que del guión de La Novicia Rebelde.

En segundo lugar, lo sucedido con Mayol permite suponer que nuevamente Giorgio Jackson “competirá” protegido en su distrito, sin competencia real. Si en 2013 la Nueva Mayoría bajó sus candidatos para blindar el triunfo del ex dirigente estudiantil, hoy la propia coalición de Jackson veta la candidatura de Mayol, el único que podía hacer sombra a su liderazgo y competir realmente por el primer lugar de su lista.

Por último, esto contrasta con la lista única parlamentaria que presentará Chile Vamos para las elecciones de noviembre. El acuerdo de los partidos de centroderecha y la intervención del ex Presidente Piñera sellaron una lista que esperamos sea competitiva para conseguir un Congreso que viabilice las profundas transformaciones que deberá realizar el próximo Gobierno. A prepararnos para competir entonces: sin blindajes, sin trampas, de acuerdo a las normas de la democracia.

 

Julio Isamit, coordinador político de Republicanos

 

 

FOTO: FRANCISCO FLORES SEGUEL/AGENCIAUNO

 

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