Con el cobre a menos de dos dólares la libra, las grandes empresas tienen que hacer ajustes importantes y, en eso, las materias laborales que se están discutiendo no ayudan mucho para el futuro.
Publicado el 21.01.2016
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El sueldo de Chile… Así se le conoce por años al cobre. Para entender la minería del metal rojo es necesario conocer los tres sectores que la forman. Partamos por la gran minería con algunas consideraciones históricas, porque muchos no recuerdan que la explotación de la gran minería del cobre no tiene su origen en lo estatal, muy por el contrario, fue siempre privada y además de origen norteamericana: Braden Copper Company operó El Teniente, Andes Copper Mining hizo lo suyo en Potrerillos y Chile Exploration Company en Chuquicamata.

Como la mayoría de los proyectos socialistas en el mundo creen que en todos los ámbitos -o la mayoría- el Estado lo hace mejor que los privados, en nuestro país eso no fue distinto. En 1971 el gobierno de Salvador Allende expropió a las mineras privadas internacionales las operaciones en Chile, con el argumento que el cobre era chileno, cuando en realidad mientras no se extrae el mineral no hay nada, sólo piedras en un cerro.

Pero el tiempo y la apertura a los mercados internacionales permitieron que las grandes compañías mineras del mundo volvieran a confiar en Chile, lo que ya es un tremendo logro porque la experiencia traumática de inicios de los 70’ podría haber tenido efectos negativos de incalculable valor para el país. En particular, porque si bien los capitales son extranjeros, los sueldos que se pagan a sus trabajadores (en la mayor proporción) son a chilenos.

Ahora bien, con el cobre a menos de dos dólares la libra, las grandes empresas tienen que hacer ajustes importantes y, en eso, las materias laborales que se están discutiendo no ayudan mucho para el futuro. Lo anterior, debido a que los proyectos mineros son de evaluaciones de largo plazo e inversión permanente y las incertidumbres en esa materia atentan contra los proyectos de expansión, sobre todo porque la minería tiene esa particularidad que “mineral que se saca, mineral que hay que buscar”, ya que a diferencia de otras actividades como la agricultura, manzana que sale en un árbol, a la temporada siguiente está la misma manzana en el mismo árbol, a lo que se agrega los cuantiosos montos de inversión que se necesitan en minería.

Por otra parte, el rol del Estado en la pequeña y mediana minería a través de le Empresa Nacional de Minería (Enami) sí tiene un valor importante, ya que a los precios actuales de menos de dos dólares quienes sí están en problemas son los medianos y pequeños productores. Los primeros tienen la complejidad que no tienen soportes estatales, salvo quienes venden a Enami y disponen de un crédito individual de precio que se paga cuando bajo condiciones comerciales establecidas en los contratos de abastecimiento. Pero quienes más tienen dificultades son los pequeños productores, porque reciben un pago de sus productos a una tarifa que fija la estatal Enami.

El modelo tarifario simula una especie de maquila, donde al precio del cobre se le descuentan los cargos de tratamiento del mineral y la diferencia es la tarifa pagada a los mineros pequeños por tonelada de mineral recibido en las plantas de Enami. Este proceso de fijación tarifario es lo más delicado que se hace año a año, dado que de las eficiencias que tenga la Enami depende tener una mejor o peor tarifa de los minerales.

Ello explica y fundamenta la existencia del precio de sustentación que garantiza a los mineros un precio en torno a los dos dólares para el cálculo de la tarifa, generando un crédito sectorial si el metal rojo se cotiza por debajo de ese valor, crédito que se cobra a todos los productores cuando el precio se recupera, por lo tanto no es un subsidio.

Esto es lo más importante en las actuales condiciones de precio, ya que las zonas más desprotegidas del norte de Chile dependen en forma casi íntegra de la tarifa de los minerales. No veo subsidios ni favores a los pequeños productores en la fijación tarifaria, porque la estatal debería estar obligada a ser eficiente per se y traspasar a la pequeña minería esas mejores condiciones por lo importante para el desarrollo del norte del país.

 

William Díaz R., economista y director ejecutivo Experior Consultores.

 

FOTO: ARIEL MARINKOVIC/AGENCIAUNO