Usualmente cauto y leal a la Presidenta, el líder del PC "pauteó" a la mandataria, poco antes de que la Jefa de Estado se reúna en Washington con el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y aborde el candente tema de Venezuela. Si bien la actividad central de Bachelet en la capital estadounidense debiera ser conmemorar el execrable asesinato del ex canciller Orlando Letelier, el diputado terminó abriendo con sus palabras un flanco a presidencia.
Publicado el 20.09.2016
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¿Osadía, efecto del “pato cojo” o error de cálculo del presidente del partido comunista y de la comisión de relaciones exteriores de la Cámara de Diputados, Guillermo Teillier? Da lo mismo porque es llamativo, en todo caso, cómo incurrió en algo que se sabe que la Presidenta Bachelet no tolera: ser “pauteada” públicamente sobre decisiones que debiera adoptar.

Teillier, usualmente cauto y leal a Bachelet, la “pauteó” este fin de semana sobre Venezuela, poco antes de que la Jefa de Estado se reúna en Washington con el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y aborde el candente tema de Venezuela. Si bien Bachelet tendrá importantes actividades en la capital estadounidense, entre otras, conmemorar el execrable asesinato del ex canciller Orlando Letelier, el diputado terminó abriendo con sus palabras un flanco a presidencia.

En declaraciones a El Mercurio, afirmó que si Chile condenara al régimen de Nicolás Maduro como violador de derechos humanos debido al caso del periodista chileno Braulio Jatar, se trataría de “una condena poco informada”, pues “este señor no es periodista, es un abogado empresario que al parecer no es la primera vez que tiene problemas con la justicia”. Jatar fue detenido por la temida policía política venezolana por reportar sobre una manifestación de rechazo a Nicolás Maduro, estuvo desaparecido varios días, reapareció en la prisión de Guárico, pero el régimen impide a diplomáticos chilenos contactarlo.

Pasando por alto la discriminatoria e irreprimible aversión hacia los empresarios, así como la sesgada visión del respeto a los derechos humanos, que evidencian las palabras de Teillier, su defensa del régimen de Maduro despertó, como era de esperar, críticas en los principales partidos de la Nueva Mayoría y la oposición, que denuncian la falta de garantías democráticas en Venezuela.

Para el presidente de la comisión de relaciones exteriores del Senado, Jorge Pizarro, la presidenta debe aprovechar la reunión con Almagro para insistir en que en Venezuela se respeten los derechos humanos, lo que implicaría “una condena a lo que está haciendo ese país”. Bachelet debería seguir trabajando a favor del referendo revocatorio, “a pesar de que Maduro ha hecho lo imposible por impedirlo”, sostuvo el senador de la DC. El diputado Jorge Tarud, del PPD, también ha exigido a Venezuela respetar los derechos humanos, subrayando que su defensa es universal y no hace distingos por el color político del gobierno que los viole.

Para el senador de la UDI, Juan Antonio Coloma, la Presidenta tiene una oportunidad histórica para apoyar a Almagro, ser coherente en la exigencia del respeto a los derechos humanos y respaldar a los venezolanos, aquejados hoy por una profunda polarización política, escasez de alimentos, paralización económica e inseguridad, todo lo cual es hoy de resolución imprevisible.

Las declaraciones de Teillier, criticado a menudo en la comisión de RREE por justificar la violación de derechos humanos en Cuba y Corea del Norte, dirigen la atención de la reunión Bachelet-Almagro hacia una interrogante precisa: ¿Cuál posición asumirá la mandataria frente a Venezuela? ¿La crítica de la mayoría de los partidos y chilenos, o la del partido comunista y fuerzas afines que callan ante los abusos de Maduro aduciendo que se trataría de “injerencismo”? Para una mandataria con 15% de aprobación esta disyuntiva no es cosa menor. Mostrar una actitud laxa ante el venezolano puede incrementar aun más su impopularidad, y consolidar la impresión de que la izquierda chilena exhibe doble moral en materia de derechos humanos.

Es evidente que el tema de Venezuela será central en la reunión de Washington. El secretario general de la OEA mantiene una postura sumamente valiente y crítica frente a la violación de los principios democráticos y los derechos humanos por parte de Caracas. Hace poco afirmó que la ratificación de la condena a 14 años de prisión del líder opositor, Leopoldo López, significó “el fin de la democracia en Venezuela”, y calificó al heredero político de Hugo Chávez de “mentiroso, traidor y dictadorzuelo”.

Más allá del estupor que causa ver cómo justifica la represión en Venezuela, Cuba o Corea del Norte el líder de un partido que sufrió duramente la represión bajo la dictadura de Augusto Pinochet, corresponde preguntarse cuál será la postura que asumirá Bachelet en su conversación con Almagro. ¿Optará por condenar lo que está aconteciendo en Venezuela, asumirá la posición del partido comunista y sectores afines, o intentará un discurso ecléctico?

Roberto Ampuero, Foro Líbero.

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