Este poder obcecado nos estanca, nos hace tropezar, dudar y no nos permite avanzar a otro nivel de desarrollo en nuestro país, ya que los que queremos evolucionar debemos detenernos y reaccionar a ellos, cuando está clarísimo que un gran grupo de chilenos quiere construir un país de derecho donde todos podamos avanzar a mejores niveles de desarrollo humano.
Publicado el 25.01.2017
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En Chile, un gran grupo de quienes concentran el poder en los diferentes ámbitos sigue manifestando una tozudez digna de un niño de tres años, edad en que reina la obstinación. Lo alarmante es que una de las características de este niño es que se mantiene en esa firmeza y estrechez mental de sus convicciones porque no tiene mayores habilidades cognitivas que le permitan mediar su actitud, las cuales sí están presentes desde la juventud y hasta la vejez del ser humano. Es decir, se espera que éste, en estas etapas de la vida, dirima su modo de ser y pensar a través de distintos filtros cognitivos y emocionales que se relacionan con la madurez y destrezas propias de la adultez, pemitiéndole dialogar y no imponer al otro sus visiones y apreciaciones de la realidad.

Observemos algunos ejemplos de esta tozudez del Poder Chileno.

Conflicto AFP. Se comenzó con una defensa corporativa de las empresas justificando su negocio como incólume en su modo de hacer y ser, mientras el Gobierno proclamaba que el 5% de incremento al ahorro de los trabajadores debería ser compartido con las personas con menos recursos. Los chilenos, o más bien una gran mayoría de ellos, se opusieron a que esta cifra se compartiera, lo que generó el que algunos líderes públicos opinaran que eran poco solidarios. Pero la ciudadanía no cambió su opinión y no lo aceptaron, logrando que la idea del incremento ya no sea tema, y sí el que se discutan distintas formas para generar mayor cotización sin afectar la de cada trabajador.

Con el correr de los días, las AFP tuvieron que ir modificando y adaptando su discurso, lo que ha llevado a que hoy estemos debatiendo cuál será el máximo que podrán cobrar por administrar nuestros fondos y si tal vez los directores de sus gobiernos corporativos serán elegidos por los cotizantes, junto a una larga lista de modificaciones que ni en las peores pesadillas el mundo de las AFP habrían soñado.

Encuesta CEP. La discusión de los analistas políticos, periodistas, encuestadores, políticos y algunos pocos más -ya que es un grupo minúsculo el que debate sobre los resultados de esta encuesta- se concentra en los porcentajes obtenidos por los tres posibles candidatos -Piñera, Guillier y Lagos-, especulando sobre ellos, lo que es otra nueva muestra de la obstinación del grupo de poder de Chile, ya que casi nadie profundiza en el porcentaje aproximado de un 45% que manifiesta no tener preferencia. Hacen como si no existiera y no cabe duda que este porcentaje por si solo puede desbancar a esos candidatos de un paraguazo. Tal vez por eso Piñera no se define aún, porque como de leso no tiene nada, seguro está esperando a ver cómo se mueven las preferencias.

Inserto de la Sofofa por La Araucanía. En éste dejan entrever su falta de comprensión de lo que significa un Estado de Derecho en este territorio. Sin embargo, bastó que un reconocido columnista nacional opinara que cómo pudo ocurrir tal tontería que hiciera que un grupo de líderes empresariales pagaran para publicar semejante opinión, para que así tal como se publicó se perdiera en el recuerdo sin mayor impacto hace unos días.

Campaña AB Chile. Hace unas semanas presenciamos a través de los medios de comunicación una campaña de este gremio del mundo de los alimentos donde se trató de desbancar la política de etiquetado a los alimentos altos en grasas y azucares. Pero, tal como apareció de modo altanero y descalificador con respecto a esta política pública, en menos de una semana desapareció producto de la reacción de personas –tanto de ciudadanos, del Gobierno, como de la primera línea de la Academia-, que con argumentos sólidos refutaron lo expuesto en esta campaña.

Derecho de las mujeres. Las mujeres de paje a reina –y no solo en Chile, sino que a nivel global- se cansaron de ver cómo se han mermado sus derechos humanos y laborales, y han salido a demandar por ellos. Los poderes obtusos, que se oponen con argumentos tales como que las mujeres deben lograr sus derechos por sus méritos, se han quedado sin sustento. El imponer obcecadamente un modelo patriarcal de gobernar las sociedades a llegado a su fin, por lo que no me cabe duda que este 2017 será el año donde  la mujer recuperará los derechos que le han sido despojados históricamente.

Y así, la lista de pataletas de niño de tres años que podemos observar en el Poder Chileno es larguísma.

Una de las características de la edad de la obstinación es el gasto de energía que el niño tiene cuando se obceca en sus ideas, por lo que no puedo dejar de pensar y relacionar esto con el Poder Chileno que trata de mantener e instalar a toda costa su modo de comprender la realidad. En este caso, no cabe duda que el gasto de energía y horas de recurso humano es enorme, sin considerar el gran desembolso económico en el que han incurrido. Ejemplo claro de esto: el aviso de la Sofofa en medios de comunicación y la campaña de difusión de AB Chile.

Por último, afirmo que este poder obcecado nos estanca, nos hace tropezar, dudar y no nos permite avanzar a otro nivel de desarrollo en nuestro país, ya que los que queremos evolucionar debemos detenernos y reaccionar a ellos, cuando está clarísimo que un gran grupo de chilenos quiere construir un país de derecho donde todos podamos avanzar a mejores niveles de desarrollo humano. La pregunta entonces es hasta cuándo seguiremos aceptando las pataletas de este grupo de poder egoísta, inculto e inmaduro.

 

Soledad Teixidó, presidenta ejecutiva PROhumana

 

 

FOTO: YVO SALINAS/AGENCIAUNO