Es cierto que los municipios son la principal puerta de los ciudadanos al Estado, pero aquello no se está cumpliendo en el deporte, en donde nuestras instituciones suelen apoyar iniciativas, pero sin una estructura, objetivos y visión clara acerca de lo que se pretende a mediano y largo plazo.
Publicado el 30.04.2017
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La mayoría de los municipios en Chile exceden su quehacer definido en la ley y, en pocas palabras, hacen mucho más de lo que les corresponde. Esto se debe a que son el órgano del Estado más cercano a los ciudadanos, al cual los vecinos ven con mayor confianza para atender muchas de sus necesidades, así como para el fomento de buenas prácticas y actividades en la comunidad.

Una gran demanda postergada tiene que ver con una política pública deportiva a nivel municipal. Si bien es cierto que las multi-canchas, los gimnasios y las plazas de juegos con máquinas de ejercicios son buenas y oportunas iniciativas, lo ideal es que estén enmarcadas dentro de una planificación estratégica a nivel local y provincial, a lo menos. El deporte en las comunas debe ser mucho más complejo que organizar campeonatos de baby y futbolito, y debe ser pensado como una herramienta social y de salud.

En esos puntos los municipios hemos estado fallando, quizás sobrepasados por los quehaceres de rutina, con lo cual no se ha podido establecer una política deportiva municipal común. Se aprecia una escasa e ineficiente cooperación entre los municipios para entregar servicios deportivos comunes. A veces hasta existen grados importantes de rivalidad, sin entender que el deporte municipal puede y debe de ser uno de los bienes más valorados por los ciudadanos. No sólo trae numerosos beneficios para la salud, como es bien sabido, sino que nos ayuda a socializar, a competir en buena lid, y a recibir valores y enseñanzas de vida. Incluso puede ser una manera de “salir al mundo”, especialmente en comunas rurales y pequeñas como la que yo represento.

Cada cierto tiempo nuestro país vive gran expectación por algún resultado deportivo que nos motiva y alienta, como la actual “generación dorada” del fútbol chileno; o Marcelo Ríos, Nicolás Massú y Fernando González en el tenis. Incluso en disciplinas menos masivas también nos hemos alegrado con resultados exitosos y usualmente inesperados, como las “Marcianitas” del hockey o “Crespita” Rodríguez en boxeo.

Lo cierto de todo esto es que ninguna de estas eventualidades ha sido parte de una política construida, más bien es resultado del esfuerzo propio de estos deportistas, sus familias y su talento; por lo demás no es menester de los municipios generar deportistas de alto rendimiento. Es cierto que los municipios son la principal puerta de los ciudadanos al Estado, pero aquello no se cumple en el deporte, en donde nuestras instituciones suelen apoyar iniciativas, pero sin una estructura, objetivos y visión clara acerca de lo que se pretende a mediano y largo plazo.

Es necesario que financiemos viajes de nuestros deportistas para que puedan concurrir a competir (algo que hacemos muy seguido todos los municipios), pero si eso no está circunscrito a una verdadera política institucional y local, es un esfuerzo que se desvalora en sí mismo. Nos urge que nuestras temáticas vitales -salud, educación, vialidad, etc.- no nos ahoguen o no nos den la oportunidad de pensar, diseñar y también soñar las otras dimensiones humanas. Es el encadenamiento de voluntades y planificación lo que nos va a llevar a que nuestros vecinos sientan y vean el deporte como algo necesario en sus vidas, útil y complementario en la búsqueda de una vida sana.

En definitiva, una política pública deportiva municipal bien gestionada contribuye a reducir gastos —salud, seguridad, orden— y promueve interacciones sociales saludables, una mejor vida en comunidad. Por eso el año pasado nuestra comuna invirtió cerca de $600.000.000 en proyectos deportivos de distinto tipo, una apuesta que ya ha sido premiada con buenos resultados en competencias municipales, nacionales e incluso internacionales, y con la participación masiva de nuestros vecinos.

 

Sergio Medel Acosta, alcalde de Mostazal

 

 

FOTO:  INES GALAZ/AGENCIAUNO