Que el empleo por cuenta propia sea lo único que sostiene tasas de desempleo bajas es la mejor prueba de que la supuesta resiliencia no es más que una ilusión.
Publicado el 02.05.2016
Comparte:

Desde que la desaceleración comenzó autoridades y algunos analistas han señalado que el mercado laboral ha sido resiliente a la desaceleración. Dicha conclusión se fundamenta en la tasa de desempleo. ¿Es este un buen termómetro del mercado laboral? La respuesta es que este indicador es parte de la batería de análisis, pero ciertamente no es un indicador que resuma por completo el panorama laboral. El tipo de empleo creado se vuelve una parte no sólo complementaria, sino que vital para realizar un buen diagnóstico del mercado laboral. Si este último elemento está ausente, el análisis arrojará conclusiones erróneas.

La tasa de desempleo nos revela una situación de ausencia total de trabajo. Bajo la definición utilizada en la metodología del INE, estamos hablando de una persona que no ha trabajado ni siquiera una sola hora a la semana. Este indicador, en efecto, se ha mantenido acotado. Los datos del trimestre enero-marzo 2016 muestran que la tasa de desocupación nacional se elevó a 6,3%, desde el 6,1% del mismo periodo del año anterior. ¿Podemos concluir por eso que el mercado laboral ha sido resiliente a la desaceleración económica? Por cierto que no. En 2014, la destrucción de empleo asalariado en el sector privado (que es el tipo de empleo que aumenta cuando el crecimiento es alto y robusto, y que se resiente cuando ocurre lo contrario), fue contrarrestada por aumento de empleo asalariado público y empleo por cuenta propia. En 2015, el empleo asalariado privado repuntó algo, pero en ningún caso se acercó a los ritmos de creación vistos en la época en que Chile crecía sobre el 5%. Y el empleo asalariado en el sector público y el empleo por cuenta propia siguieron contribuyendo con fuerza al aumento del empleo.

Este análisis debe ser parte fundamental del examen del mercado laboral. Ello, porque mientras el empleo asalariado en el sector privado se resiente cuando cae el crecimiento, suele ocurrir lo contrario con el empleo asalariado en el sector público (debido a realización de política contracíclica) y el empleo por cuenta propia puede aumentar ante la falta de mejores oportunidades de empleo. Aunque el empleo por cuenta propia se caracteriza por bajos ingresos mensuales en comparación a los empleos asalariados, ausencia de protección social, tiende a realizarse más en la calle y suele ser más afectado por el subempleo que otras categorías ocupacionales, las personas muchas veces prefieren trabajar en “algo” a estar desempleadas. Todo esto nos indica que la supuesta resiliencia del mercado laboral no era tal, sino que se estaba manifestando en indicadores distintos a la tasa de desempleo.

Sin embargo, las cosas han empezado a cambiar. El sector público dejó de aportar decididamente a la generación de empleo. Al trimestre enero-marzo 2016, el empleo asalariado en el sector público cayó en 46.890 puestos. Este ajuste era esperable, ya que sólo se puede estar generando empleos públicos en forma permanente a costa de también aumentar el gasto público en forma permanente. Con todo, es importante señalar que en este cambio tiene muy poca incidencia el anuncio de ajuste fiscal de febrero de este año, y de hecho, este proceso de contracción comenzó a verse ya desde el trimestre octubre-diciembre 2015.

Con una creación de empleo asalariado privado de sólo 51.037 puestos en el último año, el empleo asalariado apenas aumentó en 4.147. Es decir, la generación de puestos de trabajo asalariados en Chile está virtualmente estancada.

Por el contrario, 112.400 personas optaron por trabajar a cuenta propia en el último año, transformándose así el autoempleo en el motor del aumento del trabajo. La gran pregunta es cuánto durará esta situación. Las cifras de la encuesta del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile de marzo 2016 mostraron una caída de 0,8% anual en el empleo por cuenta propia, tras haber crecido 5,8% en diciembre 2015. Sin embargo, las cifras del INE siguen mostrando un robusto aumento del empleo por cuenta propia tanto en la región Metropolitana como en el resto del país. Esto se debe en buena parte a las diferencias metodológicas entre ambas encuestas.

Por ende, toda la atención estará en el empleo por cuenta propia, ya que es el que definirá cuándo y en qué magnitud podría aumentar la tasa de desempleo del INE. Sin embargo, incluso si la tasa de desempleo del INE no aumenta demasiado, lo cierto es que la desaceleración ha impactado al mercado laboral fuertemente, lo que ha quedado demostrado en la generación de empleo asalariado. Que el empleo por cuenta propia sea lo único que sostiene tasas de desempleo bajas es la mejor prueba de que la supuesta resiliencia no es más que una ilusión.

 

Juan Bravo M., Analista senior Clapes UC.

 

 

FOTO:PABLO ROJAS MADARIAGA/AGENCIAUNO