Chile tiene todo para ponerse a la vanguardia en fintech: un ecosistema de emprendimiento que funciona, un adecuado sistema financiero, ingenieros informáticos de primer nivel y, sobretodo, el talento necesario para liderar estas nuevas empresas.
Publicado el 16.04.2016
Comparte:

Más de 2.000 millones de personas en el mundo y 200 millones en Latinoamérica están excluidas del sistema financiero tradicional. En Chile, de acuerdo al Banco Mundial, la penetración del crédito bancario es solo del 15%, y si se suman los créditos de las Casas Comerciales y otros ofertes de crédito, no más de la mitad de la población adulta tiene acceso a éstos.

La buena noticia es que, gracias a la tecnología, innovación y creatividad de personas alrededor del mundo, esto está cambiando aceleradamente debido al desarrollo del Fintech, que se refiere a todos los startups que surgen para dar servicios y soluciones financieras. Chile no puede, ni debe, quedarse atrás en esta revolución: hay demasiado en juego y muchas personas dependen de ello.

El desarrollo tecnológico, principalmente de internet y los celulares (nótese que no me refiero solo a los smartphones), han posibilitado modelos de negocios que antes eran impensados. Estos modelos tienen el factor común que usan internet y la tecnología móvil como herramienta principal, ponen al cliente en el centro y tratan de dar soluciones simples, baratas y prácticas para hacer operaciones bancarias, las cuales, al final, logran mejorar la vida de millones de personas, especialmente la de aquellas que se encuentran en la base de la pirámide. Quizás el mejor ejemplo a nivel mundial es mPesa en África, servicio que permite a millones de personas enviar y recibir dinero desde su celular, sin importar el modelo o tecnología del equipo. Con este servicio las personas no tienen que llevar dinero consigo, no tienen que viajar cientos de kilómetros para enviar o recibir dinero y, más importante aún, pueden tomar control de sus finanzas. Para nosotros esto quizás puede sonar algo básico, pero la verdad es que ha cambiado la vida de millones de personas.

En Chile ya son decenas de nuevas empresas que han surgido para dar diferentes soluciones en todos los ámbitos: créditos personales y para PYMEs, pagos electrónicos, garantías crediticias, scoring de riesgo, factoring y productos de ahorro, entre otros. Cada año surgen nuevas ideas, lo cual demuestra todo lo que hay por hacer; pero lo más importante es que estas innovaciones tienen el potencial de transformar a la industria financiera y hacerla cada vez más profunda, transparente y para todos.

Sin duda, algunas de estas empresas fracasarán, pero mezclando el talento, la innovación y la tecnología grandes cosas se pueden lograr para dar mayor acceso al sistema financiero y cambiar la vida a millones de personas. Chile tiene todo para ponerse a la vanguardia en fintech: un ecosistema de emprendimiento que funciona, un adecuado sistema financiero, ingenieros informáticos de primer nivel y, sobretodo, el talento necesario para liderar estas nuevas empresas. Sin embargo, para que esta revolución ocurra, necesitamos líderes de la industria bancaria que vean el potencial que tienen en frente de sus ojos y se atrevan a probar nuevos modelos de negocios y productos. Solo hay que atreverse a innovar.

 

Jorge Camus, fundador Destacame.cl

 

 

FOTO: MATIAS DELACROIX/AGENCIAUNO