La desigualdad económica es un tema importante para los chilenos, que debe ser abordado por la sociedad y el gobierno.
Publicado el 11.11.2014
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La Encuesta Nacional UDP 2014 dada a conocer recientemente, incluyó dentro de sus temas un conjunto de preguntas relativas a cuánta desigualdad económica es percibida por los chilenos y a la evaluación que ellos realizan de esa desigualdad. La desigualdad económica es indicada como el cuarto principal problema del país, después de delincuencia, educación y salud, con un 10% de las respuestas, y sobre otros temas de carácter económico como el empleo o la inflación. Nueve de cada 10 entrevistados está de acuerdo con que “las diferencias de ingreso en Chile son demasiado grandes” y un 79% está de acuerdo con la afirmación “es responsabilidad del gobierno reducir las diferencias de ingreso”. En otras palabras, existiría entre los chilenos un nivel alto de preocupación sobre este tema, las diferencias de ingreso son percibidas como importantes y se espera que los gobiernos se hagan cargo de este problema.

Adicionalmente, se incluyeron en la encuesta un conjunto de preguntas que permite medir, en forma más específica cuánta desigualdad es percibida y cuánta desigualdad es tolerable o justificable. Para medir cuánta desigualdad económica es percibida, se les pidió a los entrevistados que indicaran cuánto ganan, en promedio, las personas que tienen los siguientes trabajos u ocupaciones: gerente de una gran empresa, ministro del gobierno, un médico en medicina general, un vendedor de tienda y un obrero no calificado. Como era esperable, los resultados muestran que las personas perciben diferencias importantes en los ingresos de las distintas profesiones. En general, para los entrevistados, un gerente gana, en promedio $8.194.693 líquido al mes, seguido por un ministro del gobierno ($7.713.536), un médico ($3.201357), un vendedor ($400.669) y finalmente un obrero no calificado $276.958. La distancia entre los dos grupos extremos (Gerentes/Obrero no calificado) es de 30 veces: es decir, para los chilenos, un gerente gana 30 veces más que un obrero no calificado.

Estos números contrastan de manera importante con cuánto creen los entrevistados que personas en esas profesiones deberían ganar. Los resultados muestran que los chilenos creen que los gerentes, médicos y ministros del gobierno deberían ganar menos que lo que perciben como sus ingresos promedios. Al mismo tiempo, los entrevistados consideran que los ingresos de vendedores y obreros debieran ser superiores. En efecto, en promedio, los chilenos creen que un gerente debiera ganar $4.418.614, un ministro del gobierno $2.858.750, un médico $2.884.901, un vendedor $666.088 y un obrero $512.215.

Estos números nos indican, por lo tanto, que los chilenos favorecerían una baja en los ingresos de gerentes en un 46% y de ministros en 63%. Al mismo tiempo, los chilenos esperarían un alza de ingresos en vendedores de un 66% y de obreros calificados de 85%. La brecha de ingresos tolerable, por su parte, alcanzaría a 8 veces entre los ingresos que deberían ganar los gerentes y cuánto deberían ganar los obreros no calificados.

Cifras oficiales muestran a Chile como uno de los países con mayor nivel de desigualdad económica en la OCDE, y con niveles que no han variado –o lo han hecho muy levemente- en los últimos 25 años. A estas cifras se agregan las percepciones que midió la encuesta UDP 2014, que nos muestran con fuerza que la desigualdad económica es un tema importante para los chilenos, que debe ser abordado por la sociedad y el gobierno. Aun cuando las personas no esperan que las brechas de ingresos desaparezcan completamente, el desafío de reducir las brechas entre profesionales con altos y bajos ingresos es de gran magnitud: de acuerdo a los datos obtenidos por la encuesta, estas brechas debieran ser reducidas de 33 a 8 veces.

 

Carolina Segovia, Directora ICSO-UDP.

 

 

FOTO:DAVID CORTES SEREY/ AGENCIAUNO