El Gobierno chileno no facilita, ni promueve la creación de valor compartido en conjunto con el sector privado. Y el actual, en particular, se ha empeñado en desincentivar y alejar cualquier iniciativa privada del actuar del Estado.
Publicado el 16.04.2017
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Hace seis años, Michael Porter, profesor de estrategia de Harvard, y Mark Kramer, fundador y director de FSG Consulting, publicaron el paper “Creating Shared Value”. La idea de crear valor compartido se centra en responder  problemas sociales con modelos de negocios, estableciendo valor social y económico a la vez. Sin embargo, para que esto ocurra hay que cambiar la manera de entender cómo los negocios se ven a sí mismos (profit por sí solo) y cómo otros ven los negocios (el negativo lucro), promoviendo la innovación y productividad en la economía mundial, y buscando responder a las complejas problemáticas que hoy enfrentamos como sociedad. Ahí, coincidentemente, se encuentran hoy las mejores oportunidades de negocios.

El fin de semana pasado en la Universidad de Duke en Durham, North Carolina, se llevó a cabo la sexta versión del MBA Chile, encuentro que convoca a todos los estudiantes chilenos cursando un MBA en Estados Unidos. Contó con la presencia de más de 145 jóvenes, quienes participaron junto a sus familias  y disfrutaron de las instalaciones del campus de Duke. Las conferencias estuvieron guiadas por expositores de nivel como Bernardo Larraín, Fernando Fischman, Jaime Bellolio, Jorge Errázuriz, Harald Beyer, Carolina Echenique, Claudia Bobadilla y Cecilia Pérez, entre otros interesantes expositores.

Uno de los grandes ejes conductores del encuentro fue la cooperación de la empresa y el sector público para lograr un mayor desarrollo económico a nivel país. También se reflexionó sobre el tipo de liderazgo que requiere Chile actualmente, el emprendimiento como agente de cambio, y cómo y dónde generar impacto al retornar al país. Sin duda, tanto los expositores como los auditores forman parte del grupo de futuros líderes de las empresas del país, y las instancias de reflexión como éstas deben animarnos a creer en cambios positivos en la manera de ver y hacer empresa en Chile.

Durante la jornada en Durham también hubo interesantes preguntas en torno a por qué Chile no tiene un mejor marco de filantropía y de empresarios que sostengan causas filantrópicas como lo hacen Warren Buffett, Bill Gates o Mark Zuckerberg en Estado Unidos. Históricamente, en nuestro país las instituciones filantrópicas y ONG han contribuido enormemente a resolver problemáticas sociales. Por ejemplo la Teletón, el Hogar de Cristo, Desafío Levantemos Chile, Un Techo, entre otras, buscan cada día dar solución en la lucha contra la pobreza, la erradicación de campamentos, la inclusión, etc.

Entre los panelistas se encontraba Jorge Nazer, fundador de Alto, iniciativa que ha ayudado a disminuir y controlar la delincuencia en diversos centros comerciales. Este es un ejemplo claro de cómo se pueden resolver problemas sociales utilizando un efectivo modelo de negocios, Gobierno y emprendimiento privado trabajando juntos para resolver un creciente problema social como lo es la delincuencia; al parecer una situación de win-win. Sin embargo, dicho por el mismo Nazer, Chile es el único país (de los cinco en que Alto está presente) en que el sector público prácticamente no mantiene ninguna alianza con el sector privado para resolver esta problemática.

Lamentablemente, el ejemplo de Alto no es aislado. El Gobierno chileno no facilita, ni promueve la creación de valor compartido en conjunto con el sector privado. Y el actual, en particular, se ha empeñado en desincentivar y alejar cualquier iniciativa privada del actuar del Estado. Así también lo manifestó Fernando Fischman, explicando que, haciendo una lista de los países que han facilitado la innovación para los proyectos de Crystal Lagoons, lamentablemente Chile aparecería último en su lista.

El último panel del encuentro invitaba a re-imaginar Chile, soñando cómo podría ser  nuestro país en 2050. Las respuestas fueron variadas, algunas más optimistas que otras. En lo personal, veo un Chile con muchos desafíos, pero tengo esperanza de que ciudadanos, empresarios, políticos y emprendedores se animen a trabajar juntos en la creación de mejores políticas públicas y mejores formas de hacer empresa, y que puedan tomar liderazgos que contribuyan a avanzar en la dirección correcta, generando así valor compartido para el país.

 

Felipe Magofke, consultor de Innovación y Emprendimiento

@fmagofke