La confusión proyectada y el creciente aumento de discrepancias entre el conglomerado oficialista sólo genera más desconfianza. Y una mala noticia: el efecto “la lista de Rossi” recién va a rebotar en la encuesta del próximo mes.
Publicado el 05.09.2015
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La reciente entrega de resultados de la encuesta Adimark ha coincidido con un nuevo capítulo del escándalo que viene afectando gravemente a la política chilena desde el año pasado. Esta vez, el episodio llamado “la lista de Rossi”. Una arista nueva a los casos ya conocidos. Vamos a los hechos. El senador le envía al gerente general de SQM un correo con sus 32 “recomendados”. El tono de la comunicación es cercano y evidencia una cotidianeidad y confianza con el ejecutivo. Los involucrados manifiestan sorpresa y el parlamentario reacciona molesto por la “filtración” y contra ataca con el argumento que la solicitud fue en el “marco de la ley”. Agrega que estos recursos eran “reservados”, por tanto, sus apadrinados nunca habrían sabido de esta generosa gestión. Suena todo legal, pero comunicacionalmente va contra el sentido común de los ciudadanos. ¿Alguien puede pensar que Rossi no se jactaría o les refregaría a los 32 las gestiones que hizo por ellos? ¿Es posible que aplicara el refrán bíblico “que tu mano derecha no sepa lo que hizo la izquierda”?. Definitivamente no se ve creíble. Lo que sí es un hecho, es que el senador y el gerente de esa empresa sí sabían de estos posibles aportes (aunque aún no se comprueba si se hicieron efectivos). ¿Qué puede pasar cuando se deba votar una ley en el Congreso que los afecte o se busque aprobar un proyecto que necesite contar con el beneplácito del municipio vecino a la empresa? Es probable que, con la misma confianza, el ejecutivo escriba o llame por teléfono al honorable y le sugiera o le pida “la vuelta de mano”.

Estos “aportes legales”, definitivamente no serían legítimos y dañan gravemente la deteriorada confianza de los chilenos en la política (mejor dicho en algunos de sus políticos que contaminan al resto). Los casos Penta, Caval, SQM, Corpesca y varios más que están empezando a conocerse (a la teleserie le quedan muchos capítulos por delante), tienen un alto grado de impacto en la percepción ciudadana actual.

Volvamos a la encuesta Adimark de agosto. En general, los personajes e instituciones que mide el instrumento tienden a seguir bajando de manera sostenida. El Senado registra la poco honorable cifra de 14% de aprobación y 80% de rechazo. La Cámara de Diputados es aún peor: 12% a favor v/s 83% de desaprobación. La Nueva Mayoría es rechazada por el 74% y la Alianza por un 75%. Estos datos son alarmantes, muy malos para la política y para el país. Se requieren medidas urgentes para recuperar la confianza de la gente. Hace unos días, Eduardo Engel hizo un amargo balance de las propuestas a favor de la probidad planteadas por la comisión que encabezó. Entre uno de sus reclamos, señaló que veía falta de voluntad precisamente en uno de los actores más cuestionados: los parlamentarios. Si no se avanza rápido en proyectos exigentes, que den señales duras frente a la opinión pública, el daño será irreversible. Partiendo por el concepto “aportes reservados”, que suena más bien irónico hoy. Y eso que aún no sabemos el desenlace de los casos que involucran a personajes como Orpis, Moreira, Dávalos, Novoa, entre otros.

Un último apunte respecto de la recuperación de confianza. La Presidenta Bachelet vuelve a bajar obteniendo un pobre 24% de aprobación y anota un histórico para esta encuesta de 72% de rechazo. Los ministros del equipo “político-económico” se ubican recién en los puestos 4° (Valdés), 6° (Burgos) y 7° (Díaz) entre todos sus pares. Un 32% se identifica con el gobierno, es decir, un 8% de gente que es cercana a la Nueva Mayoría o votó por la Mandataria sigue evaluando mal al Ejecutivo. De estos datos se deduce que el intento por lanzar un segundo tiempo y dar vuelta la página simplemente con un slogan y puesta en escena comunicacional (“Todos x Chile” y “realismo sin renuncia”) hasta ahora no está dando resultados. La confusión proyectada y el creciente aumento de discrepancias entre el conglomerado oficialista sólo genera más desconfianza. Y una mala noticia: el efecto “la lista de Rossi” recién va a rebotar en la encuesta del próximo mes.

 

Germán Silva Cuadra, Director del Centro de Estudios y Análisis de la Comunicación Estratégica (CEACE), Universidad Mayor.

 

 

FOTO: PEDRO CERDA/AGENCIAUNO.