La Alianza del Pacífico es una oportunidad para que empresarios, pescadores y especialistas de los cuatro países miembros potencien las iniciativas que tienen para una gestión sostenible.
Publicado el 25.09.2016
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La pesca es una actividad económica importante de Chile, Colombia, México y Perú, países miembros de la Alianza del Pacífico, instancia multilateral en la que los sectores público y privado trabajan seriamente en pro de una administración moderna y sostenible de los recursos pesqueros.

Las naciones que conforman este bloque son responsables del 7% de las exportaciones acuícolas-pesqueras mundiales, según estimaciones de la CEPAL, lo que nos impone un gran desafío para continuar alimentando al mundo con productos de calidad beneficiosos para la salud.

Con esa mirada de futuro, en los últimos años los empresarios pesqueros de Perú y Chile están trabajando decididamente en el desarrollo de una pesca sostenible, con especial énfasis en el cuidado de los recursos hidrobiológicos. Y a ello han sumado una agenda de fortalecimiento de la institucionalidad y el desarrollo científico y tecnológico, así como de intercambio y difusión de buenas prácticas e iniciativas que permitan combatir la pesca ilegal.

Los expertos mundiales de la gestión pesquera indican que la asignación de derechos en las pesquerías es prioritaria para la sostenibilidad de esos recursos, pues ello alinea los incentivos de los actores hacia una mirada de largo plazo que busca el máximo rendimiento sostenible, esto es, sin dañar a esas pesquerías, manteniéndolas para las futuras generaciones.

Y un informe reciente del Environmental Defense Fund y The Princes of Wales’s International Sustainability Unit resalta que tres factores son claves para lograr pesquerías sostenibles: asignación de derechos, cuotas de pesca y monitoreo (Towards Investment in Sustainable Fisheries: A Framework for financing transition”, 2016, Environmental Defense Fund).

A fin de racionalizar el esfuerzo pesquero, ordenar las capacidades extractivas y evitar la pesca indiscriminada, los principales países pesqueros (Nueva Zelanda, Noruega, Islandia, España, Rusia y Dinamarca) han optado por un régimen de asignación de derechos de captura que les permite cumplir con esos objetivos de sustentabilidad. En línea con ellos, Perú y Chile han implementado un sistema de este tipo en sus pesquerías de mayor envergadura. A nivel de pesquerías artesanales, Chile ha venido implementando la asignación de derechos de manera colectiva a organizaciones de pescadores artesanales, en tanto que Perú ha dado sus primeros pasos con un caso piloto en la zona de Marcona.

Es decir, Chile y Perú, tanto sus empresarios, pescadores artesanales como normativas, están en el camino correcto. Para un mayor liderazgo en la sostenibilidad de la pesca, tocará a estos países y los otros países de la Alianza avanzar de manera más decidida en la asignación y respeto de derechos a los actores de la actividad, ampliando su alcance de manera más decidida a las pesquerías artesanales. Tocará también regular la definición de cuotas de pesca para un mayor número de pesquerías, así como fortalecer el monitoreo de las capturas –y combatir enérgicamente la pesca ilegal-.

La Alianza del Pacífico es una oportunidad para que empresarios, pescadores y especialistas de los cuatro países miembros potencien las iniciativas que tienen para una gestión sostenible. Existen iniciativas importantes en marcha, basadas en la ciencia y la sostenibilidad, que toca a todos potenciar.

 

Elena Conterno, Presidenta Sociedad Nacional de Pesquerías del Perú.

Francisco Orrego, Presidente Sociedad Nacional de Pesca de Chile.

 

 

 

FOTO: ALIANZAPACIFICO.NET