Hay desconfianza hacia la política y legítimas dudas en cada proceso electoral, lo que se manifestó en una alta abstención en la municipal. Sin embargo, es necesario enfrentar esta dinámica no a través de una defensa corporativa, sino de un estilo político y una labor distintiva en el ámbito público
Publicado el 07.12.2016
Comparte:

Este martes 6 de diciembre asumieron en todo el país los alcaldes y concejales elegidos en las pasadas elecciones municipales de octubre. Había lamentos entre los alcaldes derrotados que dejaban sus puestos y mucha alegría entre los vencedores que asumían nuevos desafíos.

No es fácil gobernar en estos tiempos, ni un país ni un municipio. Hay desconfianza hacia la política y legítimas dudas en cada proceso electoral, lo que se manifestó en una alta abstención. Sin embargo, es necesario enfrentar esta dinámica no a través de una defensa corporativa, sino de un estilo político y una labor distintiva en el ámbito público, algo que todos los alcaldes y concejales de Chile Vamos deberían demostrar como un sello de distinción.

En primer lugar, es necesario ejercer una política de austeridad, lo cual debe notarse en reducir los privilegios (en caso de que existan), los viajes innecesarios (que tantas veces aparecen en las noticias sin mostrar resultados positivos para las comunas de quienes viajan), y un cuidado de los bienes materiales de la comuna. La labor de las autoridades políticas locales es de servicio, no para servirse de una situación coyuntural.

En segundo lugar, es necesario reducir la burocracia. Esto debería manifestarse a nivel nacional y también en el plano municipal, con la certeza de que hay excesivas reparticiones y personas pagadas que muchas veces han llegado por amiguismo, factores políticos o parentesco. En esto deben cuidarse dos criterios: respetar a los funcionarios “de carrera”, por una parte, y reducir los asesores políticos y los sueldos, por otra. Que se note la necesidad de alivianar la burocracia, pero sin bajar la calidad del servicio y con plena conciencia de que los recursos se pueden utilizar mejor.

Finalmente, es necesario poner el foco en las personas. Esto llevará, casi naturalmente, a preocuparse por mejorar las condiciones de vida cotidiana de los habitantes y visitantes de la comuna. Adicionalmente, será un motor para recordar la necesidad de asumir tareas como la salud pública o la educación con la certeza de que es posible lograr que los chilenos vivan mejor, para cuidar de nuestros adultos mayores, para ofrecer condiciones de vida digna a los inmigrantes, para disfrutar de ciudades amigables y donde sea posible desarrollarse. El municipio debe ser un lugar privilegiado para servir a Chile y a su gente.

Finalmente, quiero destacar un aspecto que nos toca especialmente en Republicanos, que enfrentamos por primera vez una elección. En esta ocasión, además, fueron elegidos dos concejales que comparten nuestras ideas y la necesidad de impulsar alternativas de renovación generacional y amplitud social, en el contexto de colaboración con Chile Vamos. Estos concejales son Jorge Acosta por Santiago y Claudio Salinas por Buin. Ambos hicieron campañas de calle y mirando a los vecinos a la cara, conversaron con ellos y asumieron el compromiso de tener una gestión cercana. Estamos convencidos de que responderán al desafío con la entrega y el talento que los caracterizan como personas.

Ayer se puso fin a un proceso y desde hoy ha comenzado el hermoso desafío de servir a las comunas y a su gente, en la convicción de que una buena gestión, centrada en las personas, puede marcar la diferencia.

 

Julio Isamit, coordinador Republicanos

 

 

FOTO: SEBASTIAN BELTRAN GAETE / AGENCIAUNO

Ingresa tu correo para recibir la columna de Julio Isamit