El gobierno debería trabajar más en estas dos industrias y darles prioridad, en vez de regalar recursos para satisfacer demandas y ganar adeptos, cuestión que tampoco logra.
Publicado el 05.06.2016
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En medio de la caída en la rentabilidad de Codelco, la crisis de TVN, las dificultades del sector salmonero y la pérdida de dinamismo de la economía en general, hay dos sectores que se deberían considerar con mayor énfasis en la discusión pública. En efecto, la agricultura y el turismo son sectores en los cuales Chile tiene indudables ventajas, por lo que tanto el gobierno como el sector privado, deberían aprovecharlas a mayor velocidad.

Empezando con la agricultura, parece más prudente concentrar los esfuerzos en promover y llevar adelante obras de riego, más que desmantelar la actual estructura de propiedad de los derechos de agua. La modificación al Código de Aguas y algunos intentos de algunos parlamentarios fanáticos por eliminar derechamente los derechos de propiedad privados sobre el agua, no son el camino adecuado para desarrollar nuestra agricultura. Chile tiene recursos hídricos mal aprovechados y se debe invertir en obras de acumulación, las cuales pueden ser desarrolladas por el sector privado sin intervención del Estado en la inversión, mas sí en la regulación.

Hay varios ríos de la zona central, centro sur y sur, que vierten parte importante del agua al mar. Si el gobierno le da prioridad a esta materia y se desarrollan concesiones para la construcción de embalses y obras de conducción de agua desde el sur hacia el norte, aprovechando pendientes, los beneficios serían inmensos. Como ejemplo, menciono la construcción del Canal Melado que inició sus obras de construcción en 1918, o sea, hace casi 100 años, operando desde 1932 hasta la fecha con normalidad, incluso hoy generando energía limpia en centrales de paso.

Mientras más demoremos en llevar adelante nuevas iniciativas, más se complicará la ejecución de obras por la judicialización que normalmente conllevan este tipo de proyectos. Hoy en Chile hay más de 400 mil regantes organizados en Asociaciones de Canalistas, desde Arica a La Araucanía, los que por los cambios climáticos y el aumento de las superficies sembradas o plantadas, requieren de más recursos hídricos para seguir aumentando el aporte de la agricultura al desarrollo del país.

La minería se basa en recursos no renovables, es muy contaminante y su propiedad está altamente concentrada. En contraste, de la agricultura y su entorno dependen más tres millones de chilenos, la propiedad está muy diseminada y el potencial de crecimiento es inmenso.

El resolver el conflicto de La Araucanía, es otro desafío urgente, que también afecta a una región muy relevante en cultivos tradicionales, y últimamente en el sector hortofrutícola tras los cambios en el clima.

En relación al turismo como industria con potencial, debemos ser muy honestos y reconocer que aún en Chile estamos en pañales. A pesar de ser un país lejano, Chile cuenta con una diversidad geográfica y climática bastante única en el mundo. Lamentablemente, no se han llevado adelante planes país, que involucren a más personas en esta actividad. Muy pocos chilenos hablan inglés, la calidad de servicio es aún algo poco entendido y nuestra infraestructura hotelera es insuficiente. Chile debe potenciar el transporte ferroviario con fines turísticos, construir más muelles y puertos, mejorar la seguridad en las ciudades y educar a los jóvenes para ser más hospitalarios.

La industria del turismo mueve billones de dólares y con el aumento de la población en países como China, cada vez hay más personas interesadas en viajar a destinos más lejanos. A nivel de ministerios o servicios públicos, siempre el turismo está en posiciones secundarias. Isla de Pascua no tiene puerto, la carretera austral en eterna construcción, Valparaíso semi abandonado (ver alrededores del Congreso), Chiloé pierde carácter, Puerto Varas se llena de edificios con arquitectura ajena y día a día se pierden cientos de hectáreas de bosque nativo, que son taladas para reemplazarlas por bosques de eucaliptus.

El gobierno debería trabajar más en estas dos industrias y darles prioridad, en vez de regalar recursos para satisfacer demandas y ganar adeptos, cuestión que tampoco logra. Lo expresado anteriormente parece obvio, pero en la práctica no se llevan adelante proyectos relevantes ni en agricultura ni en turismo. El Estado es dueño de extensos territorios que podrían transformarse en parques nacionales. En muchos casos hay extensiones que están “tomadas” y el Fisco no hace nada por recuperarlas para evitar conflictos. Las externalidades positivas de la agricultura y del turismo son muchas, por lo que deben alcanzar protagonismo y constituirse en las industrias del futuro.

 

Andrés Montero, Ingeniero Comercial U. de Chile, M.A. The Fletcher School of Law and Diplomacy.

 

 

 

FOTO:JONAZ GOMEZ S./AGENCIAUNO