Desde el 24 de octubre podremos no solo analizar los resultados, sino cuestionarnos cómo promover el compromiso público de nuestros ciudadanos y recuperar la confianza en la política y nuestros gobernantes.
Publicado el 28.09.2016
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Estamos a tres semanas de la elección municipal y es difícil encontrar el “ambiente electoral” que era propio de estas fechas en procesos pasados. Los cientos de candidatos a alcaldes y los miles que postulan a los concejos municipales se encuentran en las calles con el desafecto que la actividad política genera en parte importante de la población. Además, el interés comunicacional se encuentra puesto excesivamente en las próximas elecciones presidenciales (ya sean las chilenas o incluso las estadounidenses). A eso se suma la escasez de propaganda en las calles o las radios, con lo que eso representa para la falta de ambiente electoral.

La elección del próximo 23 de octubre es muy relevante para la vida diaria de los chilenos. Entre las múltiples atribuciones de los gobiernos locales se encuentra la administración de nuestro sistema estatal de educación y salud, la regulación de asuntos urbanísticos y el fomento de la vida comunitaria, por nombrar solo algunas. Son sus autoridades las que se encuentran más cercanas a la gente, para conocer su realidad y resolver sus problemas.

Por eso es urgente a nivel político -y especialmente en ChileVamos- priorizar nuestro trabajo de cara a los próximos meses.

Hoy, la prioridad la tienen los cientos de ciudadanos que se presentan como candidatos a alcaldes y concejales representando el ideario de nuestra coalición a lo largo y ancho de todo el país. Durante este mes (y esperemos que también para el futuro), los líderes de nuestra coalición son Felipe Alessandri en Santiago y Evelyn Matthei en Providencia; Luz Ebensperger en Iquique y Yuri Olivares en La Serena; Virginia Reginato en Viña del Mar y Jorge Castro en Valparaíso; en la Región Metropolitana son Felipe Guevara en Lo Barnechea, Nora Cuevas en San Bernardo y Miguel Araya en Buin. En el sur nos lideran Cristián Van Rysselberghe en Concepción y Claudio Radonich en Punta Arenas. Así suma y sigue, con cientos de candidatos que priorizarán el trabajo local y la calidad de vida de los vecinos.

Por eso es tan importante, en estos 25 días que quedan, motivar la participación electoral y, por supuesto, apoyar a nuestros representantes en cada comuna de Chile. Ellos difunden las ideas de la justicia y la libertad en las ferias, en las calles y en las juntas de vecinos. Juegan un rol fundamental para hacer más viva nuestra democracia como para proyectar el futuro de nuestra coalición.

En ese sentido, desde el 24 de octubre podremos no solo analizar los resultados, sino cuestionarnos cómo promover el compromiso público de nuestros ciudadanos y recuperar la confianza en la política y nuestros gobernantes. Asimismo, necesitaremos evaluar y poner en práctica medidas que permitan recuperar la senda del progreso interrumpida en estos dos años.

Hay muchos temas para discutir en nuestro sistema político: tendremos que discutir en serio si se prefiere un voto voluntario o uno de carácter obligatorio; el límite al gasto electoral ha contribuido a campañas más austeras y menos invasivas, pero quizás termine consolidando el poder electoral de aquellos que llevan muchos años en sus cargos. Además deberemos pensar a cuántos períodos hay que limitar la reelección de nuestros representantes (¿dos o tres?) y, por cierto, los mecanismos para imputar a gasto electoral los fondos de los parlamentarios destinados a celular, transporte o despliegue territorial durante los seis meses previos a la campaña.

Respecto del futuro de la coalición, uno de los principales escollos que deberá superar será el mecanismo para dirimir el candidato presidencial de ChileVamos. En ese sentido es valioso que el lunes su Comité Político decidiera la realización de primarias legales y abiertas tanto a militantes como a independientes. Cada candidato deberá presentar sus principales ideas para el futuro de Chile y los ciudadanos elegirán el proyecto y la persona que represente de mejor manera nuestras ideas y signifique un programa de transformaciones para el país.

Pero para que eso llegue a feliz término, tenemos que partir por lo primero: las elecciones municipales del 23 de octubre. De lo contrario, sería como servir el postre antes siquiera que lleguen los invitados.

 

Julio Isamit, Coordinador General Republicanos.

 

 

 

FOTO:RODRIGO SAENZ/AGENCIAUNO

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