18/02/2018

Publicado el 18.02.2018
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Domingo 18 de febrero

Un artículo de El Nacional señala que la oleada migratoria de los venezolanos ha tomado desprevenida a la comunidad internacional, una oleada que ya es catalogada como una crisis regional, muy parecida a la guerra civil en Siria. Las cifras no mienten: se calculan unos 4 millones de venezolanos fuera de su país, algo más de medio millón solo en Colombia. En Estados Unidos, la masacre en el instituto de Parkland ha derivado en un movimiento contra el porte de armas, una cultura que siempre ha estado presente entre los estadounidenses y que es de tal magnitud que casi la mitad de las armas en manos de civiles en el mundo se concentra en territorio estadounidense. En Rusia, la acusación contra 13 de sus nacionales por haber interferido en las elecciones de Estados Unidos fue contestada por el gobierno de Vladimir Putin con burla: la portavoz del Ministerio del Exterior dice que le parece absurdo que 13 personas puedan contra los presupuestos multimillonarios de los servicios secretos, contra la inteligencia y la contrainteligencia, 13 contra los novísimos desarrollos y tecnologías. 

LAS PORTADAS DEL DÍA

Los venezolanos en migración forzosa. El Nacional destaca que en una escala que parece haber tomado desprevenida a la comunidad internacional, el movimiento de ciudadanos fuera de las fronteras del país se aceleró de tal forma que ha sido calificado de crisis regional, comparable para algunos con los procesos experimentados a raíz de los conflictos en Siria y Myanmar. Algunas cifras sitúan la emigración en más de 4 millones de personas, de las cuales 550.000 se contabilizan oficialmente en Colombia. Expertos advierten que es necesario actuar de acuerdo con lo que señala el derecho internacional para fortalecer los sistemas de protección de quienes han tenido que abandonar sus hogares

“La gente está enojada”: el dolor se vuelve político en Parkland después del tiroteo. The Washington Post destaca que después que en Parkland comenzara a enterrar a sus jóvenes muertos, una docena de personas se pararon en la calle sosteniendo carteles de “Más control de armas” mientras los conductores que pasaban tocaban la bocina y gritaban en señal de apoyo. “Miren lo que empezamos”, dijo Carlos Rodríguez, de 50 años, que se dirigía a su trabajo cuando se detuvo para unirse a la protesta. “Mira a toda esta gente. Un fósforo que comenzó todo un incendio forestal “. Este lugar, pacífico y ordenado, ha sido devastado por los actos más violentos y caóticos. Y en medio de senderos para caballos, senderos para bicicletas y comunidades cerradas de una ciudad que se enorgullece de su elegancia campestre, la respuesta a un tiroteo el miércoles que mató a 17 personas en Marjory Stoneman Douglas High School ha sido un estallido de activismo crudo, creciente y furioso, demandando un cambio.

América, armada. El País de España hace un reportaje sobre la posesión de armas en manos de ciudadanos: Estados Unidos concentra casi la mitad de las armas civiles del mundo. El miércoles un chico de 17 años fue a su antiguo instituto y asesinó a 17 personas. Fue la enésima matanza. Propietarios explican a El País por qué quieren seguir llevando sus rifles y pistolas. Scott Porter tuvo su primera escopeta a los 13 años. Era del calibre 20, como la de su hermano, Ross, su madre se la regaló por Navidad y con ella aprendió cazar en su pueblo de Michigan. La segunda llegó a los 18, calibre 22. Luego, cinco escopetas más. Con el paso del tiempo, 14 pistolas de distintos tipos. Y también cuatro rifles de asalto, seis de caza, cuatro de aire comprimido, dos de pólvora negra y dos fusiles vintage militar que guarda con especial mimo. Es el arsenal que creó con Ross, fallecido hace dos años, lo guarda en su casa de Luisiana y suma hasta 42 armas. Entre ellas sigue la de aquella Nochebuena. Y cuando se le pregunta por qué rayos tiene tantas responde con simpleza: “Solo es que me gustan, me encantan las armas, siempre he sido cazador”.

¿Es Macri un presidente débil? La Nación de Argentina destaca un artículo de Joaquín Morales Solá: desde el liberal The Wall Street Journal hasta el bolivariano Eugenio Raúl Zaffaroni señalaron en estos días el supuesto proceso de debilidad política en el que habría entrado Mauricio Macri. ¿Es cierto? ¿O, acaso, hay en esos análisis solo superficialidad y anhelos? Es conveniente detenerse en estas preguntas porque al diario norteamericano lo leen los que financian el gradualismo de Macri. Y Zaffaroni es, aun con sus frases increíblemente destituyentes, un referente infalible para cierta progresía latinoamericana. Un sutil manto de pesimismo se abatió, además, sobre sectores de ese círculo rojo (empresarios e inversionistas, sobre todo) tan agitado por el macrismo. La primera pregunta que hay que responder es cómo está Macri en las encuestas después de la caída registrada en enero. Dos de las más respetadas agencias de encuestas (una de ellas es Isonomía) coinciden en que aquella caída se detuvo durante el mes de enero y lo que va de febrero. La imagen positiva de la gestión de Macri oscila ahora entre el 49% y el 53% de los encuestados.

Oxfam fue advertida hace una década sobre la crisis del abuso sexual entre los trabajadores humanitarios del mundo. The Telegraph destaca que la crisis de abuso sexual de Oxfam se profundizó después de que surgió que agencias de ayuda británicas fueron advertida hace 10 años de un “problema urgente” y el presidente de Haití las acusó de cubrir los ataques.Un informe presentado a organizaciones benéficas en 2008 afirmó que niños de hasta seis años se vieron obligados a ofrecer sexo a los trabajadores de ayuda a cambio de dinero en efectivo, alimentos y teléfonos móviles. El presidente ejecutivo de Oxfam admitió que la organización debería haber sido más abierta sobre las acusaciones de abuso sexual por parte de sus trabajadores en Haití.

¿Cómo y dónde juzgar a los terroristas del Estado Islámico? El diario francés La Dépêche dice que es un verdadero dolor de cabeza. El martes, en Roma, se encontraron quince ministros de defensa de la coalición que intervinieron en Irak y Siria. Objetivo: proponer una estrategia conjunta contra los yihadistas capturados, provenientes de Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos o cualquier otro lugar. La gran pregunta era si cada país debería “recuperar” o no a sus nacionales que lucharon en las filas del Estado Islámico. Y allí, las opiniones divergieron rápidamente. El funcionario de seguridad estadounidense dijo: “Esperamos que estos detenidos regresen a su país de origen, que tendrán que deshacerse de ellos”. Pero Gran Bretaña, por otro lado, indicó rápidamente que no quiere recuperar, por ejemplo, sus “Beatles”, llamados así por su acento inglés, responsables de la decapitación de veinte personas, incluido el periodista James Foley en 2012. Al final, la reunión de Roma no dio lugar a ningún acuerdo.