Con clara certeza puedo afirmar que hace tiempo no veía un melodrama con un mensaje tan contingente y potente en nuestros días, con temas que están ocurriendo a diario en nuestro país y que merecen un espacio, aunque sea en ficción, para ser tomados en cuenta.
Publicado el 26.07.2017
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Con un histórico peak de 33 puntos culminó ayer la teleserie “Amanda”, thriller protagonizado por la espectacular actriz Daniela Ramírez, quien personificó a una mujer en busca de venganza, luego de sufrir violencia física y sicológica por parte de una familia campesina con poder en la ciudad.

Este thriller nos dejó a todos con los pelos de punta. Y es que a pesar de que existieron algunas filtraciones antes de la emisión del capítulo, no existía la certeza del final en la historia, por lo que el suspenso se mantuvo de principio a fin.

MEGA sabe de éxitos, y es que desde el arribo de la gran y única “Quena” Rencoret desde TVN, junto a la fiel Daniela Demicheli en la producción ejecutiva, produjo una refundación en las producciones dramáticas del canal, ya que además de las teleseries nocturnas de gran impacto, trajo consigo una nueva modalidad de historias… las teleseries de media tarde.

Esta bendita fórmula comenzó cuando María Eugenia aún estaba en el canal estatal, y plasmó el éxito de la teleserie “Esperanza”, también protagonizada por Daniela Ramírez, producción que le entregó a la actriz el salto a la fama en la televisión y su consolidación para encarnar papeles protagónicos.

Luego de que María Eugenia Rencoret emigrara a MEGA, con bombos y platillos, no bastó mucho tiempo para que implementara esta “nueva moda” de generar audiencia con producciones 100% chilenas, dejando a un lado las compras de dramas brasileños, que en ese momento ardían en el rating de media tarde.

La productora AG Creative Garage (también conocida como AGTV), a cargo de Pablo Ávila, es el motor de estas nuevas y exitosas producciones. Sin duda, el gran hallazgo de Rencoret para crear historias con contenidos visuales que sean atractivos y de alto nivel, sumando un espacio que viene a potenciar la monstruosa y sólida área dramática de este canal. Podríamos decir que externalizar las producciones de media tarde es un placer culpable, ya que no paran los excelentes resultados en las coproducciones entre MEGA y AG.

Pero centrémonos en el voraz personaje de Daniela Ramírez y su legado para nuestra sociedad y sobre todo para la identificación femenina ¿Quién fue Amanda?

El guión a cargo de Luis Ponce y Daniela Lillo nos mostró el paralelo de dos mujeres empoderadas. Por un lado la matriarcal patrona de fundo, encarnada de forma espectacular por Loreto Valenzuela. Y por otro, la tierna y romántica Amanda. Una joven que vuelve al pueblo para hacer justicia, luego de sufrir graves abusos de los hermanos Santa Cruz. Acá encuentra la sed de venganza y además el amor, un peligroso juego que mantuvo la expectación desde el primer capítulo hasta su enigmático final.

Con clara certeza puedo afirmar que hace tiempo no veía un melodrama con un mensaje tan contingente y potente en nuestros días, con temas que están ocurriendo a diario en nuestro país y que merecen un espacio, aunque sea en ficción, para ser tomados en cuenta.

Como actor, ex gerente de programación y columnista, puedo decir que muchas veces a las teleseries les va mal porque se alejan de la realidad en que vivimos. Muchos me dirán que estoy equivocado por el excelente resultado que tuvieron las teleseries turcas, pero tengamos claro que la novedad fue el artífice de sus éxitos. Ese proceso se apaga lentamente, ya que con “Amanda” o “Perdona nuestros pecados” queda demostrado que la industria dramática chilena está más firme que nunca.

 

Vasco Moulian, académico UDD.