Se llama Delamara, y se trata de un bar de ostras con preparaciones que les harán olvidar la hegemonía de las machas a la parmesana de las cuales (mediante una veda en su extracción y comercialización) habrá que abstenerse por un lustro, con suerte.
Publicado el 18.08.2017
Comparte:

Declarada la veda de la macha, acá hay una alternativa para degustar el mar en un formato elegante y lleno de sabor, algo no necesariamente sencillo de encontrar en la zona. Como decía el genial cronista César Fredes, “el pescado que más se come en el puerto es el chancho”. Es la paradoja de la cercanía con el mar en una ciudad sin criaderos de ostras frescas, con poca oferta en cuanto a marisquería se refiere. De hecho, son los grandes supermercados los que tomaron la posta de este servicio y han mantenido algo de la oferta de productos del mar no congelados a disposición del público de la ciudad y la población flotante de los fines de semana y las vacaciones. La Ciudad Jardín, tan cerca del mar y tan mezquina en una oferta de productos frescos.

Así, felicitamos el nacimiento de un espacio con moderno interiorismo y oferta de ostras, además de otras preparaciones marinas. Cuentan también con una cava con 65 variedades de etiquetas. Hay buena oferta de ostras frescas en medias porciones y degustación de variedades que presentan ostras de borde negro, japonesas y cóncavas, acompañadas de limón (a veces no necesitan ningún aderezo, salvo un sorbo de Sauvignon Blanc), y que se acoplan muy bien con una sabrosa y nada tímida leche de tigre. También preparan ostras tibias, como las Ostras Rockefeller, con gratín de crema de anís y espinaca. Una preparación untuosa, ideal para compartir, porque la preparación es muy intensa en sabores. Disponen además de Langostas de Juan Fernández y Centollas magallánicas. De su carta también pueden tentarse con su trabajo con pescados, pastas (como una lasaña rellena de frutos del mar), además de tablas de mariscos para compartir, como la tabla Tesoros del Mar que compila cola de langosta, centolla al pil-pil, camarones, pulpo al ajillo y ostras a la parmesana. Tampoco desdeñen su oferta de cocteles de autor. El lugar es especial para una cena informal, una escapada romántica o un aperitivo durante los fines de semana. Atiende de lunes a sábado de 12:00 a 1:00 horas. Domingo de 12:00 a 18:00 horas.

Delamar. San Martín 230, Viña del Mar (ver mapa). Tel 32 332 5007 y 32 332 5008. Más información: www.delamarchile.cl