Tragos nacionales: Preciso catálogo de cocteles chilenos

Publicado el 22.02.2018
Comparte:

A cargo de los periodistas Camila Sáez y Pablo Durán, esta iniciativa fue auspiciada por el Consejo Nacional de la Cultura y Las Artes que debutó con el ítem de Gastronomía el año recién pasado. La investigación –pudo ser mucho más profunda- va posicionando las recetas y las distintas bebidas con una sutil jerarquía, con ilustraciones a dos páginas para las preparaciones más populares.

Dividido en tres grandes capítulos (Coctelería, Ponches y Licores), comienzan a desfilar desde la Malta con HuevoPisco Sour y sus variantes, el impecable Pichuncho (Pisco y Vermouth) y la clásica Vaina… aunque figuran aberraciones como el Chocorrón (sin comentarios) y hay espacio para cocteles como la Pantera Rosa (Vino tinto y leche condensada), Chuflay (Aguardiente y Bilz) o el Pihuelo (Chicha y harina tostada). El libro también da paso para comprender la sutileza de las mistelas joyas, como el Licor de Oro, además de licores que se pueden preparar de manera casera, como el Enguindado, y hay espacio para el emblemático licor herbal y digestivo Araucano. En los ponches, está el Ponche a la romana, el YugoslavoMelón con vinoNavegadoClery y Borgoña.

Faltaron algunos bajativos que incorporan en partes iguales licores con pisco (Manzanilla, Menta) y cocteles emblemáticos como el Juanito Rosado, que se encuentra en la Confitería Torres. Además de una serie de macerados a partir de aguardiente (Apiado, Canelita, Licor del Huaso) que son parte del acervo huaso y en las zonas rurales de la zona central todavía se consumen. Finalmente, en Chile, hay que tener arrojo y desprecio por el “qué dirán” para dar una receta definitiva de la Piscola. Ellos proponen tres cubos de hielo (¿de qué tamaño, qué vaso?) y 1/3 del recipiente con el destilado. La marca de la gaseosa que se usa como mixer, una sola.

Coctelería Criolla. Camila Sáez Ibáñez. Editorial Montacerdos, 142 páginas. Disponible en librerías. Precio de referencia: $15.900.