El director y guionista Paolo Sorrentino se atreve a mostrarse en el formato televisivo y sigue la vida de un Papa, interpretado por Jude Law, que fuma, escucha rock y metal. Además, está convencido de que puede llevar a cabo una revolución improbable en los terrenos del Vaticano.
Publicado el 02.03.2017
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El director y guionista Paolo Sorrentino se ha distinguido por crear un tipo de cine exquisito, levemente irónico y especialmente, existencialista durante su prolífica carrera cinematográfica, que inició a principios de los noventa. Tal vez por eso no sorprenda que su más reciente producción tenga un tinte mordaz y sea una crítica a ese gran tema de discusión universal como lo es la religión. Se trata de “The Young Pope”, donde Sorrentino se atreve a mostrarse en el formato televisivo y no sólo encuentra una manera de contar una nueva historia sobre un tema tan gastado como las alturas eclesiásticas, sino que muestra una perspectiva tan fresca como sorprendente. El resultado es una producción televisiva a medio camino entre la polémica y la filosofía liviana con buen gusto musical que se podrá seguir desde este 5 de marzo por la App de Fox y desde el 12 por FOX Premium, todos los domingos a las 12:00 de la noche.

El actor británico Jude Law es quien encarna una visión inverosimil de la Iglesia que se sostiene sobre un guión tan tramposo como bien construido. Sorrentino no intenta engañar a la audiencia y sabe que un Papa tan atractivo y joven como el que encarna Law no es más que un símbolo que permite analizar la luz y la oscuridad en la Santa Sede. Una alegoría que refleja la religión como un dogma cristalizado en una época cínica y que además, analiza las relaciones de poder signadas por la fe.

Para el director, la religión es un juego de poderes que se comprende a través del misterio. No hay nada evidente ni, mucho menos, comprensible a en este Papa joven que fuma, escucha metal y rock. Además, está convencido de su misión de llevar a cabo una revolución improbable en los terrenos de la Iglesia. No obstante, Sorrentino juega con esa percepción engañosa y lo hace con una sutileza que sorprende por su capacidad para desconcertar. La figura de Lenny, el primer Papa norteamericano y que podría simbolizar ese aire de cambio tan necesario como circunstancial para la institución eclesiástica, termina convirtiéndose en algo más engañoso. Un elegante truco que Sorrentino utiliza a la perfección como crítica solapada a la Iglesia intransigente y en ocasiones despótica que el jovencísimo Pío XIII (Law) refleja.

Con un trabajo tan respetuoso que parece venerar las formas religiosas que en apariencia ataca, el director reflexiona sobre la religión desde una perspectiva novedosa y maneja con cuidado los hilos de lo controversial. Lenny no llegó para destruir el solio vaticano, sino para ejercer el poder. Con un criterio rígido y en ocasiones casi despótico, el Papa de Sorrentino está muy consciente de su peso en la historia y lo ejerce sin cortapisas. Es entonces cuando Sorrentino logra una magistral contradicción de forma y fondo que convierte esta serie en un enigma por resolver. ¿Intentará Lenny sacudir los cimientos de la Iglesia? o ¿se resistirá al pensamiento progresista imperante?

El desarrollo de la historia no da respuestas sencillas y quizás en eso reside su solidez como propuesta. Firmado a cuatro manos por el propio Sorrentino junto a Umberto Contarello, Stefano Rulli y Tony Grisoni, el guión avanza con pie firme sobre una serie de planteamientos que tratan temas como la fama efímera y un amargo desencanto muy propio de nuestra época. No obstante, la narración además analiza todo tipo de tópicos que poco o nada tienen que ver con la religión. En especial el personaje de Law, a través del cual Sorrentino medita sobre temas como el abandono, la amistad y la traición desde una postura filosófica de enorme profundidad. Para el director parece de gran importancia mostrar a la Iglesia como un reflejo del ideal cultural.

El trabajo audiovisual está lleno de las hipnóticas imágenes con las que Sorrentino acostumbra a contar sus historias. La puesta en escena de “The Young Pope” brilla con un buen gusto que se agradece y que a medida que los capítulos avanzan, se convierte en el hilo conductor del argumento. Y en medio de toda la preciosa puesta en escena, Pio XIII demuestra que el Vaticano es algo más que un reliquia teológica. La serie concibe a la Iglesia como una complejísima combinación de buenas intenciones y poder terrenal de absoluta vigencia, al ritmo de Jimi Hendrix y Bob Dylan, aderezado además con un aire levemente decadente que ya es parte de la estética del director italiano.

A tono con nuestra época, el joven Papa Pio XIII es una luminaria de medios y también una rareza comunicacional. La cámara lo mira con mimo y el mundo parece rendirse a sus pies, mientras llena los pasillos del Vaticano con música rock y humo de cigarrillo. Law encuentra el tono y le brinda al personaje una persistente ambigüedad a la que Sorrentino añade un tono elegante y mórbido. No hay nada sencillo con este Papa convencido de su poder secular y que ejerce la opinión como un dardo de fino veneno. Una y otra vez, Sorrentino le regala a su criatura los que con toda probabilidad, son los mejores diálogos del año. “No soy profundo, soy presuntuoso”, confiesa Pio XIII mientras camina con su blanco atuendo eclesiástico por los iluminados jardines de la ciudad Vaticana, en una frase que parece resumir esa juego de sombras y espejos.

El carisma levemente ácido de Law y el retorcido cinismo de Sorrentino crean una combinación explosiva y es ese estallido invisible, lo que hace que cada escena de “The Young Pope” sea una memorable travesía en terreno resbaladizo. Resulta una delicia la audacia del guión, al analizar la cristiandad a través de citas de Stanley Kubrick, J. D. Salinger y Banksy como modelos para su estrategia de relaciones públicas. Cada episodio resulta una obra de arte mezclada con puro entretenimiento y una crítica directa a no sólo a la Iglesia, sino a nuestra época superficial y quebradiza. Contradictoria y osada, esta producción audiovisual no se prodiga con facilidad y ese quizás sea su mayor triunfo.

Aglaia Berlutti es fotógrafa y escritora venezolana. 

“The Young Pope”

Temporadas: 1
Capítulos: 10
Creador: Paolo Sorrentino
Dónde verla: Este 5 de marzo se estrena en la App de Fox -el primer episodio- y desde el 12 estará por FOX Premium, todos los domingos a las 12:00 PM.
Calificación en IMDb: 8,5

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