Hay escenas geniales y seguimientos de cámara sin cortes, que junto a  su banda sonora, son también protagonistas. Un ambiente algo felliniano, delirante, insólito, divertido, perfecto.
Publicado el 17.11.2017
Comparte:

La ecléctica versión del “Ave María” de Yo-Yo Ma & Bobby McFerrin, es lo que mejor define –a mi juicio- la película que está dando que hablar: “The Square”. Una melodía sacra clásica de fondo, muy reconocible, pero con una interrupción vocal de un “turururu” que la cuestiona y la quiebra, sin perder belleza.

Y este film sueco –ganador de la Palma de Oro como mejor película en el Festival de Cannes de este año- es un poco eso: el relato de una  sociedad aparentemente perfecta del primer mundo, que termina rota por su soberbia y  la potente realidad de la diversidad.

Con sublime ironía, esta sátira, dirigida por Ruben Östlund (“Fuerza Mayor”) y protagonizada por Claes Bang (una mezcla entre Pierce Brosnan y Alberto Fuguet), cuenta la historia de una elite snobista, cómoda en su burbuja altanera y exitista.

A ratos, uno cree que le están tomando el pelo: no sólo hay una terrorífica performance de un artista en una lujosa gala haciendo de mono (“Welcome to the jungle”), sino que un chimpancé aparece como singular mascota.

Lo que hace reír en un principio, sutilmente nos pone en el banquillo y nos acusa de nuestras propias frivolidades y prejuicios sociales.

La cinta parte cuando una periodista entrevista al curador jefe del “XRoyal Museum”, Christian, y parte por pedirle a este buenmozo, ondero y elegante hipster, autoridad del arte contemporáneo, que le explique alguna de sus citas porque no las entiende… Primer mazazo a la desagradable costumbre de los entendidos en arte, que creen que hablar en difícil es sinónimo de inteligencia.

El setting de la entrevista es en medio de una exposición llena de montículos de gravilla en el piso, bajo la frase “You Have Nothing” en luces de neón… ¡plop!

De ahí en adelante, se suceden escenas que nos muestran el sofisticado pero vacío mundo de Chris, quien prepara el lanzamiento de su ambiciosa próxima exposición, “The Square”. Será un provocador cuadrado para interpelar al hombre moderno, respecto a si confiamos los unos en los otros. Una de las preguntas, “¿cuánta deshumanidad te separa de la humanidad?”, es lo que nos queda cuando nos vamos del cine.

Pero este compromiso ciudadano de maqueta, se le viene abajo tras el robo de su celular y billetera. Comienza  su desesperación por recuperarlos y accede a llevar a cabo una  intrincada operación propuesta por uno de sus empleados, que luego lo abandona en el intento. El confort de su mundo de relaciones seguras y estética perfecta,  empieza a caerse a pedazos, tanto, que al centrarse en su problema, olvida la prolijidad en su trabajo y termina aceptando su derrota en conferencia de prensa.

Hay escenas geniales y seguimientos de cámara sin cortes, que junto a  su banda sonora, son también protagonistas. Un ambiente algo felliniano, delirante, insólito, divertido, perfecto.

Notable cuando el protagonista -agobiado por la culpa- comienza a grabar en su celular, un mensaje de disculpas hacia un niño y su familia… ¿habremos incurrido en las mismas faltas discriminatorias? Tarea para la casa.

Reparto: Claes Bang, Elisabeth Moss, Dominic West. Director: Ruben Östlund Suecia, 2017. Duración: 142 min.