Ossandón no tuvo filtro. Invitado a “En Buen Chileno”, programa político de Canal 13, desplegó todas sus habilidades oratorias. Sin embargo, el impacto de sus declaraciones no es tan solo fruto de su verborrea. Aquí el senador contó con fuertes aliados: internet y las redes sociales.
Publicado el 30.11.2017
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“A Piñera le voy a dar como caja”. Estas palabras pertenecen a Manuel José Ossandón y son parte de las declaraciones del senador emitidas el domingo pasado en “En Buen Chileno” de Canal 13. Fueron escasos los televidentes que destinaron parte de su mañana dominical a un espacio de esta naturaleza, sin embargo los comentarios de Ossandón sí pasaron a ser parte de la agenda política.

¿Cómo sucedió? El 26 de noviembre, cerca de las 11:30 am, Ossandón confirmaba su apoyo a Piñera y aseguraba que él velará para que el candidato de Chile Vamos cumpla sus promesas: “La gran diferencia va a ser que si el Presidente Piñera es capaz de demostrarle a Chile con avales. Y parte de eso es mi pega, de decir ‘mire, yo señor, garantizo que si este señor no cumple, le voy a dar como caja’”.

¿Por qué las declaraciones de Ossandón lograron ese nivel de difusión? Para algunos el mérito está en el senador y sus habilidades oratorias. Otros lo atribuyen al hecho de contar con tribuna en un programa político de buena factura, con un conductor inteligente y panelistas potentes no exentos de polémicas. Difícil optar. Un poco de uno, un poco del otro. Sin embargo, hay otro elemento que juega un rol clave en este golpe mediático.

Partamos por el senador. Es lo que se llama un “personaje”. Frontal, sin filtro. Tiene las características ideales para ser un buen entrevistado. No se mide, dispara para todos lados, su cara refleja el abanico completo de emociones que puede experimentar un ser humado al ser interrogado y rebatido.

Sigamos por el programa, el que cuenta con una combinación de personalidades admiradas y odiadas, pero está en un horario carente de cualquier pretensión. Entre la emisión de la Santa Misa y el bloque destinado a los niños -que generalmente consta de capítulos ultra repetidos de Los Simpsons- no tiene grandes posibilidades por sí solo de marcar agenda. El público de la misa se limita a aquellos católicos observantes impedidos de asistir a un oficio religioso y el de la programación infantil lo componen principalmente criaturas que ven televisión mientras sus papás tratan de alargar las horas de sueño.

La audiencia de “En Buen Chileno” se reduce así a un grupo pequeño pero fiel, acostumbrado por años a sintonizar el canal de su preferencia para ver el espacio político respectivo por estos días: “En Buen Chileno” (Canal 13) y “Estado Nacional” (TVN). A ambos programas no se les exige gran rating. Su rol es otro y se relaciona más con un atributo, que con un número. Lo que los canales buscan a través de ellos es validarse como medios serios e influyentes.

Las declaraciones de Ossandón lograron uno de los mejores ratings de la temporada: 4 puntos promedio e incluso peaks de 6 (el mismo día Estado Nacional supero por poco los dos puntos).  Pero esa cifra tampoco explica por sí sola el impacto de las palabras del senador. La respuesta se encuentra en otra parte: el poder amplificador de las redes sociales. Declaraciones como ésta (y sin duda Ossandón lo sabe) son la cuña perfecta para viralizarse. A los pocos minutos los comentarios de Ossandón ya estaban en sitios como The Clinic, El Desconcierto, Soy Chile, El Ciudadano, Duna, El Mostrador, Oasis y Emol, por nombrar a algunos.

El puntapié inicial se dio en la pantalla. La TV operó como una caja de resonancia política, pero el verdadero debate se llevó a cabo en otras plataformas y gracias a ellas el tema pasó a ser parte de la conversación, una conversación informada y con punto de vista ya que se forma en base a las opiniones no de un reducido número de panelistas, sino que de las de cientos de usuarios de las redes sociales.