Me quiero convertir en el Santa Claus, Papá Noel o San Nicolás (como quieran llamarlo) de las emisoras y he recibido la lista de presentes que los canales le pidieron al viejito.
Publicado el 22.12.2016
Comparte:

En primer lugar, no hay época del año donde aflore más la sensibilidad, la rabia hacía el consumismo morboso y la alegría de los niños cuando está por llegar el viejito pascuero, el único original, ese que está en el alma de cada niño, no ese que se parece al viejito.

Con el tiempo uno crece y eso se pierde, aunque para los que somos padres esta fiesta vuelve a tomar sentido con nuestros niños. Volvemos a ver esas miradas brillantes mientras abren los regalos. Esa misma escena es la que quiero extrapolar a todos los canales de televisión nacional. Sí, me quiero convertir en el Santa Claus, Papá Noel o San Nicolás (como quieran llamarlo) de las emisoras y he recibido la lista de presentes que los canales le pidieron al viejito. Debo decir que soy una versión algo ecléctica del personaje en cuestión, no tengo la piel rosada y no llevo barba ni visto de rojo, pero sí quiero hacerlos felices.

Partimos por el canal al que más le costó este año. Es como el hijo que se esfuerza, pero que no logra las mejores notas. Pero uno premia la tenacidad. Ese es TVN, que tiene padre de familia nuevo y, menos mal, porque ha tenido un año duro, el rating no lo acompañó e incluso tuvo que terminar con un programa ícono, como el Buenos Días a Todos.

El canal de todos los chilenos pidió un saco de rating y un nuevo animador para el matinal. Y, por último, que a sus series nacionales les vaya bien sin tener que hacer tanto gasto en RRPP o tener que tapizar sus redes sociales con novelas como El Camionero. Si no, tendrá que seguir pasando eternamente series bíblicas.

El canal del grupo Turner, Chilevisión, le pidió un poco de amor y ternura a su noticiero central y quitarle un poco de morbo y violencia. Además, que su nuevo jefecito, Jorge Carey, haga más series como Sudamerican Rockers o Bala Loca, pero entretenidas, más lúdicas, para que más personas las vean. Entiendo que la televisión debe tener programas con rating, si no después nos quejamos porque no hay plata para realizar estos productos.

El canal del ex angelito pidió cifras azules. Achuntarle a una el próximo año, con alguna teleserie nacional o extranjera. Que Bienvenidos se pegue el salto de una vez y le pelee décima a décima el rating a “Mucho gusto”. Ojalá que le lleguen más partidos de fútbol nacional o internacional, ya que es el único caballito que le asegura rating. Y que el Tío Emilio con En su propia trampa dure todo el año, ya que le va muy bien en sintonía.

Nos falta el niño símbolo de las buenas notas, el mejor compañero, el “popular” de la familia: Mega. ¿Qué pidió? Humildad para soportar tanto rating sin aburrirse al no tener competencia. Ganar y ganar siempre aburre, por eso Mega quiere humildad para no ponerse soberbio y agregó el deseo de tener una mejor competencia para no dormirse en los laureles.

Para el final no me queda otra cosa que decirles que como regalo mío a los canales de TV abierta, les deseo que el rating del cable no siga subiendo y que Netflix no siga aumentando sus suscriptores… porque o si no, se viene el Cuco o el verdadero Grinch de la TV abierta.

 

Vasco Moulian, académico UDD.