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“Placer Culpable”, la crítica de TV de Vasco Moulian: El mal gusto de Mucho Gusto y el éxito de la casita en la pradera

Publicado el 20.10.2016
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El martes pasado, cuando el reloj marcaba las 10:42 am, fuimos testigos de un hecho inédito en la TV chilena, o al menos yo nunca lo había visto. En las pantallas de Mega, más precisamente en su matinal “Mucho Gusto”, Karen Bejarano (ex Karen Paola) comentaba sus recientes vacaciones en Estados Unidos, cuando de repente dio a entender que tenía el presentimiento de que estaba embarazada.

Hasta ahí nada de otro mundo que no hubiéramos visto en nuestra querida TV chilensis, pero en ese momento sucedió algo que debía ser privado y fue público para todo Chile. Algo que no es un juego ni una ruleta rusa: Karen se hizo un test de embarazo en vivo para saber si en su vientre había una nueva vida humana. Pero con eso no se juega ni siquiera en broma. Los moralistas dirán que ando sensible por la reciente pérdida que he tenido, hace menos de dos meses, pero es algo mucho más profundo que eso.

¿Cuál es el límite de lo privado con lo público? ¿Es necesario hacer un show mediático para saber si una conductora de TV está embarazada o no? Humildemente creo que no. Estuvo de más, aunque la orden haya venido del switch, uno puede negarse. Y mi querida Karen no lo hizo, siguió el juego. Me dirán que el rating es lo más importante, pero hay cosas en la vida que uno puede guardárselas para su casa con su familia, y no compartirlas con todo Chile. Creo que fue un exceso para esa hora de la mañana. Es mi humilde opinión.

Cambiando de tema a otra cosa más simpática que ha sucedida durante esta semana en la pantalla chica, hay un dicho que dice que “todo tiempo pasado fue mejor” y que se aplica totalmente a la antigua serie “La pequeña casa en la pradera”, que por estos días exhibe Canal 13. Qué buena apuesta. Desde ya celebro al genio que se le ocurrió programar esta sandía calada en el bloque de las 20:00 horas. Un horario donde la señal de Luksic hace muchos meses que no marcaba más de 3-4 puntos y que gracias a la querida y recordada Familia Ingalls, está casi doblando, obteniendo 7,4 puntos de promedio.

La versión naif de Los Simpson (jajaja) apuesta a la nostalgia y seguramente los ejecutivos nunca pensaron tener los sorpresivos números que están marcando, que sin ser extraordinarios ni alcanzar para liderar su bloque, hace tiempo no se veían en ese horario. Y lo principal es que ayuda a levantar la audiencia. Con un contenido a toda prueba, sube la entrega a las noticias y al prime que va a continuación. En castellano, arma su tren programático, cosa que no lograban hace meses.

Apuesto que la audiencia de octubre va a subir y ya no veremos en cuarto lugar a la señal de Luksic. ¿Quiénes son los responsables? Un público transversal, en su mayoría adulto cincuentón, pero con treintones y veinteañeros que también se suman como nuevos fan de la Familia Ingalls. Toda una cachetada en la cara para los que apuestan por lo nuevo y no se arriesgan con lo viejo. Recuerden el dicho “todo tiempo pasado fue mejor”. Viva la nostalgia. Viva Michael Landon y compañía. ¡Viva!

En resumen, los de la pradera son un ejemplo de buen gusto, versus la transmisión en vivo de un test de embarazo en “Mucho Gusto” (una decisión de muy mal gusto).

Vasco Moulian, académico UDD.