Se estrenó la segunda temporada, que sigue centrada en la historia de Gus (Paul Rust ) y Mickey (Gillian Jacobs). Y aunque es la típica historia de "chico conoce chica", envicia con sus doce nuevos episodios por sus rarezas dentro de lo sencillo.
Publicado el 16.03.2017
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“Love”, la serie que Netflix estrenó en febrero del año pasado, regresó con un segunda temporada aún más simple, pero igual de potente. Es que la fuerza de esta serie está en seguir el tiempo y las relaciones con una naturalidad que envicia. Sigue centrada en Gus (Paul Rust ) y Mickey (Gillian Jacobs),  un profesor -aspirante a guionista- de una niña actriz, torpe en temas amorosos y una asistente radial -ahora productora- adicta a casi todo lo que se puede ser adicto, y con el encanto de ser la doncella rompecorazones millennial, que ahora intenta hacer todo bien.

Los creadores: Judd Apatow (“Virgen a los 40”, “You Don’t Mess with the Zohan”), Paul Rust (el protagonista) y Lesley Arfin (quien formó parte del equipo de guionistas de algunos episodios de “Girls”), después de seguir a los protagonista en las primeras tres primeras y acontecidas semanas en que se conocieron, ahora muestra un abanico más amplio de las pequeñas crisis de los jóvenes en sus 30 años. Las frustraciones laborales, los miedos ante las relaciones, las formas de enfrentar los comentarios de sinceridad de los cercanos, las nuevas amistades, los sacrificios y claro, todo con una ciudad como Los Ángeles de escenario.

Otro punto a favor para “Love” es que muestra la llamada “ciudad de la estrellas” de una forma más íntima y de gente más común. No la de Hollywood, aunque igual da una mirada a los estudios y a los artistas, guionistas y productores incomprendidos. Tampoco falta un personaje que se deprime al ver que no consiguió su meta de ser actor de riesgo y que sólo es garzón. Y el mejor guiño que mantiene el aura alrededor de Los Ángeles es Gus, quien es una enciclopedia ambulante de la historia del cine y de su música. Como bien señaló Los Angeles Times sobre la serie: “Supo encontrar el lado radiante de la ciudad”.

En los nuevos doce episodios se ahonda un poco más en el pasado de Gus y Mickey a medida que la relación avanza. Y mención especial para el papá de Mickey, a cargo de Daniel Stern -recordado por ser uno de los de los bandidos en “Mi Pobre Angelito“-, quien llega para justificar -en parte- los tormentos de esta mujer que está deshecha. También merece ser señalado el personaje de la australiana Bertie Bauer (Claudia O’Doherty), quien gana espacio esta temporada. Es con quien Mickey comparte el arriendo y era uno de las que aparentaba ser muy inocente y tranquila, pero no lo es tanto. Con Bertie también se da visibilidad a las relaciones sin sentido o sin ganas, las que se tienen por no estar solo.

El guión, con sus situaciones incómodas y los momentos que se pasean entre el drama y la comedia en segundos, es lo que le da fuerza a la naturalidad de toda la historia entre Gus. Siempre acompañada de una buena musicalización, a cargo del guitarrista y compositor Lyle Workman, quien tiene entre sus trabajos más reconocidos la música de la película “Superbad”.

Esas son apenas algunas razones por las que esta historia que es la típica “chico conoce chica”, es mejor, con todo y su aparente simpleza.

“Love”

Temporadas: 2
Capítulos: 22
Creador: Judd Apatow, Paul Rust y Lesley Arfin.
Dónde verla: Netflix
Calificación en IMDb: 7,7