Una propuesta que llegó para refrescar el panorama de la cocina japonesa en la capital. Cocina que coquetea con lo nikkei, pero desarrolla una cocina con evidente influjo japonés, pero con un estilo nacional.
Publicado el 15.09.2016
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La apertura de este restaurante vino a refrescar el panorama de la cocina japonesa en la capital. Hay que celebrar su propuesta que coquetea con lo nikkei, pero desarrolla una cocina con evidente influjo japonés, pero con un estilo nacional, con un acertado toque autoral. La barra está a cargo del itamae Marcos Baeza quien despacha, cuando puede, algunas delicias entre platos. Y desde el primer bocado se advierte el talento y los cortes de samurái del personal tras la barra. Si alguna vez quiere invitar a un extranjero a probar sushi con tintes nacionales, éste es el lugar. Incluso, a menudo, se pueden apreciar nativos nipones deleitándose con los bocados bien ensamblados y que usan los productos de nuestras costas con una soltura y precisión que merecen un aplauso.

De entrante, tiéntense a probar los shots de la casa (ostras, erizos o almejas) y sus ya famosas Gyosas de cochayuyo y papaya con salsa ponzu picante (en la foto) que muestran una factura artesanal innegable, donde las aristas especiadas se combinan con un ligero dulzor en el global. Otro entrante de lujo es el intenso matrimonio que ofrece el untuoso Niguiri de erizo con foienaoki_gyosa-cochayuyo. Un encuentro de dos titanes de sabor que no se entorpecen en la boca, sino todo lo contrario.

Un libro entero de halagos merecerían los Ususukuri, que recuerdan el arte tradicional japonés de filetear pescado como ninguna otra cultura en el mundo, un corte que parece ser el padre y el responsable de los tiraditos peruanos y primo hermano del corte de sashimi del famoso pez globo. Se presenta en delgadas láminas sobre una salsa cítrica y ligeramente salobre. Bravo por la sutileza del corte, la nobleza de los ingredientes, el acierto de la combinación que se deshace en la boca. Entre los rollos también hay deleitosas combinaciones, y una muñeca firme en los platos calientes. En general hay un buen timming en el ceremonial que involucra el servicio, lo que hace de la experiencia algo sublime.

Naoki. Av. Vitacura 3875, Vitacura (ver mapa).
Tel. 22 2075291
Precio de referencia por persona: $25.000
Atiende de lunes a sábado de 13:00 a 15:30 y de 20:00 a 23:30 horas.