En esta última entrega se aprecia en perspectiva el trabajo de las viñas tradicionales que, conforme a la conductas del mercado y a la influencia de algunos enólogos, han virado desde los vinos "para castores" y para golosos.
Publicado el 29.12.2016
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El periodista especializado Patricio Tapia ya ha consolidado un nombre como el winewriter más influyente de Chile y uno de los más considerados de Sudamérica, quien desarrolla anualmente su guía de vinos “Descorchados”. En esta última entrega se aprecia en perspectiva el trabajo de las viñas tradicionales que, conforme a la conductas del mercado y a la influencia de algunos enólogos, han virado desde los vinos “para castores” y para golosos (esos que son pura madera, tostados, vainillas y chocolates) hasta vinos en algún sentido más “honestos”, que expresan sin tapujos ni maquillajes su acidez, la fruta de cada año y presentan una jovialidad antes poco vista. Para qué decir de la irrupción de vinos de perfil más campesino que entre cepas como Cinsault o País en el recientemente “descubierto” valle de Itata son émulos del Beaujolais (que es en Francia un estilo de vino joven, novísimo), vinos que son pura fruta fresca, ligera y de peligrosa bebebilidad (si se nos permite este neologismo).  Este libro también puede ser visto como una introducción al mundo del vino bajo una óptica personal, que puede ser tomado como referencia, guía de compras o una brújula para quienes recién se zambullen en este apasionante mundo.

¿Burbujas? Cómo no
Como estamos cercanos a las celebraciones de fin de año y las burbujas toman el sitial de honor entre las libaciones les recordamos parte del listado que Tapia seleccionó para este año, donde destacan el ReNoir de Bodegas Re de Casablanca, El Brut Nature de Valdivieso, Caballo Loco Chardonnay-P de Valdivieso. Noir, 2014 del Bio-Bio, el Brut Nature de Morandé, Titilum de Undurraga, BO, Brut Nature de Casas del Bosque y Miguel Torres Estelado Rosé, entre otros.

Buenos vinos por cepa
El mejor Cabernet Franc es Maquis Franco del 2013, del valle de Colchagua además de otros interesantes exponentes de esta cepa encontramos los trabajos de uno que sabe de cepas poco masivas como Gillmore, Hacedor de Mundos 2012 y Garage Wine Co Lot. 60, 2014. Otros Cabernet Franc vinificados en solitario en viñas como Loma Larga, Tabalí y Santa Rita Foresta

En Cabernet Sauvignon, este año, los caldos del Maipo se llevaron todas las preseas en el conteo personal de Tapia con el Gandolini, las Tres Marías Vineyard 2011. Concha y Toro Terrunyo Bajo Las Burras 2014 y Viñedo Chadwick 2014. Otros destacados exponentes de este cepaje son Casa Real Reserva Especial, Pérez Cruz Pircas de Liguai 2013, Concha y Toro Gravas Rojas 2015, el Domus Aurea de Clos Quebrada de Macul 2012, entre otras etiquetas.

El Carignan no lleva ni una década vinificándose de manera pública como monovarietal. Se expresa con elegancia en el trabajo de Bodegas Re Vigno 2011, del Maule. Además de etiquetas como Meli Dueño de la Luna 2015. Y el Fillo de BoWines 2015 del Maule. Otro recomendado es Fatto a Mano 2016 de Itata, entre otros.

Para la cepa emblema de nuestro país hay algunas botellas de alto vuelo como el Carménère del Maipo Antiyal 2014. El tremendo Errázuriz Kai 2014 de Aconcagua y  Terrunyo de Concha y Toro 2015 del Cachapoal, botellas que ocupan el podio.

El Chardonnay vive nuevos aires de la mano del trabajo de Cono Sur 20 Barrels, El Centinela Estate  2015 de Casablanca. De Martino Single Vineyard Quebrada Seca 2014 de Limarí, y otro en la cima, Errázuriz las Pizarras 2015 de Aconcagua.

El Cinsault, una cepa que se ha comenzado a vinificar recientemente, especialmente por el boom que ha vivido el redescubrimiento de la fruta del valle de Itata. Pero una cosa es la fruta y el terruño y otro es trabajo enológico de por ejemplo De Martino y sus Viejas Tinajas 2016, que han sabido sacarle provecho como ninguno a la cepa  o el irruptivo trabajo de A los Viñateros Bravos de Itata con su Volcánico 2014, además de Cucha Cucha 2016 o la versión Gallardía, también de De Martino.

Hace poco se descubrió que el trabajo con la cepa Malbec (tan asociada a la vitivinicultura argentina) es incluso anterior en nuestro país. Pero, en general, en este lado de la cordillera esta cepa revela un perfil más fresco. Destacan en la publicación el trabajo de Tabalí. Roca Madre 2015 del valle del Limarí, Caliterra Tributo 2014 de Colchagua, De Martino Singlñe Vineyard Las Cruces del Cachapoal y el trabajo de Viu Manent Viu1, 2013, de Colchagua.

Para el clásico Merlot también hay preseas como sucede con Chequenlemu Las Cabeceras 2014 de Curicó. Catrala Gran Reserva, 2015 de Casablanca; Lugarejo 2015 de Colchagua y Ventisquero Grey 2014 de Apalta. Vinos que abandonan la hegemonía de la madera y las notas golosas para mostrar la tipicidad de la fruta y de la cepa sin miedo y sin tanto cosmético.

Los mejores de la cepa País, tan en boga entre los nuevos experimentos enológicos, destacan desde País Blanco de Bouchon y País Salvaje 2016 del Maule. A los viñateros Bravos Granítico 2015 de Itata, es otro recomendado. Otros exponentes de la cepa País que hay que tener en cuenta el Tinto de Rulo, el trabajo más delicado y tecnológico de la Chilcas Single Vineyars, y Bogus Tres Vacas 2016 del valle del Marga-Marga.

Para los Pinot Noir, que también han experimentado una evolución que va de la mano con un saber-hacer de los enólogos locales no ajenos a traspiés y dolores de cabeza, este año sobresalen algunas etiquetas como Errázuriz, Las Pizarras 2015 de Aconcagua. Montsecano 2015 de Casablanca, Laberinto Cenizas de 2015 del Maule, Ventisquero Herú 2015 de Casablanca y Ocio 2014 de Cono Sur, también de Casablanca.

Como para tirarse un piquero a la frescura del Sauvignon Blanc el winewriter rescata (también como mejor blanco del año) al 20 Barrels de Cono Sur El Centinela 2016, el trabajo siempre elegante de Casa Marín y su Cipreses 2016 de San Antonio. De Concha y Toro, Terrunyo 2016 de Casablanca además de Laberinto 2016 del Maule y EQ 2016 de Matetic. Recomendaciones a ojos cerrados.

En la categoría de los Syrah destacan Kanikana 2014 de Elqui, Viñedos de Alcohuaz Tococo 2015 de Elqui y Gravas del Maipo 2015 de Concha y Toro, procedente de Buin. Ojo con esta cepa porque Elqui y Limari se repiten como valles productores.

Además de una revisión a valles, catas y comentarios de cerca de 1.500 vinos con reseñas de más de 200 viñas y listados de vinos Superprecios en tintos y blancos.

Descorchados 2017 ya está disponible en principales librerías. Editado por Planeta. Precio de referencia $17.000. 456 páginas.