En jet partió rauda la Presidenta Bachelet rumbo a Sao Paulo a apoyar a nuestra selección y, no me cabe la menor duda, que en su cartera llevaba unos jugosos y futboleros sánguches de Potito. ¿Qué mejor para pasar el nervio y el hambre ante tan decisivo encuentro en el estadio paulista?
Publicado el 12.10.2017
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mecha corta ok

@politicaycocina

Sánguche de Potito

(Para la Selección)

100 gr de tripa gorda de vacuno o cerdo (recto)

200 gr de guatitas

1 ½ cebolla

2 zanahorias

2 dientes de ajo

1 cuchara de aceite

Marraqueta

 

¡Qué confundido anduve esta semana! Todavía no entiendo eso del feriado legal de nuestro ex subsecretario a quien le dedicamos la última columna. Finalmente Mahmud partió a comer burritos y tacos a México y el gobierno (más enredado que yo) declaró que hasta la fecha no se había tomado vacaciones. No pasaron ni 24 horas y nos enteramos que efectivamente sí había descansado el verano pasado. Ahora andan diciendo que corresponden a las del 2016 ¿o al 2017? En fin, parece un chiste, aunque poco gracioso a esta alturas. ¡Por favor no confundan más a la gente! Claramente el hombre no soportó la deslealtad y sencillamente se fue y no va a volver. Lo echamos de menos en el temblor de Arica señor Aleuy.

La cosa más al sur, en la Araucanía, está color de hormiga (iba a decir que arde, pero puede resultar demasiado literal). Se avecinan las elecciones y para cinco cupos senatoriales saldrán a la cancha 24 candidatos.  En la centro izquierda están compitiendo codo a codo y por el lado de Chile Vamos, dicen que  salen tres, incluido el Rojo Edwards. Habrá que ver… La gran perdida (aunque quizá no tanto) sería por el momento la del chofer de la retroexcavadora: Jaime Quintana. Quizás sea una señal de que la famosa máquina aportó repoco al desarrollo del país.

Los que probablemente se irán derechito de la misa a su casa el próximo domingo y no asistirán al almuerzo familiar del alcalde de Las Condes serán Issac Givovich y su mujer, Asuncion Lavín. Joaquín Lavín está con el corazón roto tras la denuncia interpuesta en su contra por su yerno ante el SII, quien lo acusó de pedirle que ocultara pagos por personal y publicidad que su empresa hizo para la fallida campaña senatorial del 2009. Muy decepcionado, el edil declaró en las redes sociales: “c/u responde por sus actos… (esta) acusación no tiene pies ni cabeza”, refiriéndose a los $400 millones de una factura supuestamente falsa emitida por su yerno.

En jet partió rauda la Presidenta Bachelet rumbo a Sao Paulo a apoyar a nuestra selección y, no me cabe la menor duda, que en su cartera llevaba unos jugosos y futboleros sánguches de Potito. ¿Qué mejor para pasar el nervio y el hambre ante tan decisivo encuentro en el estadio paulista?

Por eso, esta semana vamos a dedicar estas líneas a este tradicional bocado gastronómico que nos recibe con su especial aroma cada vez que visitamos un estadio en nuestro país. Esa combinación de tripa gorda de vacuno (recto), con guatitas de cerdo, cebollas, zanahorias y longanizas en una marraqueta crujiente y tibia nos va a ayudar a calentar el espíritu y devolvernos el alma al cuerpo después de tanta pena tras no haber llegado al Mundial.

Pero más pena aún tendrá la Presidenta una vez que lea los tuits y los diarios que aseguran que partir a Brasil en un jet financiado por todos los chilenos a ver el partido, no es una señal de austeridad y, menos aún, cuando se discute el presupuesto de la nación. Está tomando las costumbres del Presidente Trump, quien no se ha bajado del Air Force One. Me queda claro que dentro de su “legado” el término “austeridad” no está citado.

Para pasar el mal rato, Presidenta, le voy a aconsejar que invite a su círculo cercano (los bachelovers, como lo hemos llamado) a pasar a la cocina y además, por su propio bien, sería bueno que invitara al Contralor General de la Republica, Jorge Bermúdez Soto. Va a tener que lucirse con su preparación y cautivarlo con esos aromas para que no se ponga a investigar lo desenbolsado en su “no misión oficial”. No vaya a ser que le cuestione el gasto.

Partamos. En una olla con agua hirviendo poner las tripas gordas, las guatitas, una cebolla cortada en dos, un diente de ajo y una zanahorias. Déjelo hervir por 40 minutos y aproveche ese tiempo para tomarse una copita de vino con el Contralor. Cuéntele historias que lo distraigan (tiene de sobra) y ofrézcale una segunda copita antes de continuar.

Mientras tanto, que sus amigas en un sartén con aceite caliente hagan un sofrito con el resto de cebolla, zanahoria y el ajo, todo previamente bien picado. Finalmente, agréguele las tripas gordas y las guatitas al sofrito bien revuelto, ponga la mezcla en las marraquetas y lleve los platos a la mesa.

Haga pasar a las bachelovers y al Contralor y, para ponerle un poco de color rojo, invite al Rey Arturo (Arturo Vidal), al Mago (Jorge Valdivia), a Jean Beausejour, también a Gonzalo Jara y Eduardo Vargas y que comience la conversa. Como madre de Chile tiene que subirles el ánimo a estos derrotados guerreros. Eso sí, sería bueno que convide a la señora de Claudio Bravo para que ponga orden y controle al grupito. El resto de los chilenos, esperamos disfrutar de los próximos potitos mundialeros en Qatar 2022.