Los que realmente me impactaron fueron los niños del Frente Amplio, esos mismos a los que ninguneé en más de una columna. Ellos, que fueron ignorados por mí y por otros, fueron finalmente los que dejaron los pies en la calle, los que se levantaron temprano y votaron. Tan notable fue el resultado que le estropearon la siesta al senador Guillier y obligaron a Piñera a replantear su comando, ahora sin aires de triunfalismo.
Publicado el 23.11.2017
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mecha corta ok

@politicaycocina

Niños Envueltos de Carne

(Para 22 soñadores)

10 escalopas de asiento bien delgadas y sin grasa

2 zanahorias peladas y cortadas en bastones delgados

2 cebollas cortadas en pluma

2 pimentones morrón cortados en tiritas

4 huevos de campo duros

4 lonjas de tocino ahumado

Ají rojo en polvo (a gusto)

Aceite de oliva

1/2 de taza de vino blanco

2 cucharadas de perejil picado

Una taza de puré de tomate natural pelado

1 cucharada de harina dorada

1 taza de caldo de carne

Sal y pimienta

 

Caliente. Caliente como el aceite hirviendo que espera freír unas buenas papas ha estado el ambiente político esta semana. Y el que diga que no se sorprendió con el resultado de esta primera vuelta, que se quede sin papas.

Entre los resultados obtenidos -que están lejos de lo que pronosticaba en mi columna de la semana pasada, cuando repartimos la torta de mil hojas (hago mi mea culpa como deberían hacerlo muchos)- y la cantidad de farándula y deportistas que ahora pasarán a ser honorables, tengo la cabeza más revuelta que huevo para tortilla. Aún me cuesta entender lo sucedido y, más aún, ordenarme para enfrentar lúcido y con ánimo nuevamente las urnas en la segunda vuelta. Así y todo, no puedo dejar de mencionar ciertos eventos que me dejaron algo sorprendido y molesto.

Asombrado quedé con el resultado del candidato de Chile Vamos. Su tibio 36%, estuvo muy por debajo de las apuestas y las tradicionales pollas del día anterior. Me sorprendió también el  discurso del candidato ese día domingo, donde se declaraba como el ganador en la mayoría de las comunas más pobres del país. Pero seamos francos, tan bien no le fue y hay que asumir que deberán trabajar duro en los próximos días para cautivar los votos que le faltan para poder llegar a La Moneda. Me irrita que muchos de sus colaboradores, en lugar de estar aplanando calles, se estuvieran probando el traje de ministro antes de la votación. La mejor fórmula para ganar es estar más cerca de la gente y escuchar al pueblo, como lo hizo Ricardo Lagos en su momento. Le recomiendo que ordene su cocina y a sus colaboradores señor Piñera y, un primer gran paso, sería cambiar al jefe. La juventud brilló en esta vuelta. Tome nota.

Me molestó también ver a la Ximena Rincón junto a Gabriel Silber y a un grupo de disidentes escoltados por el cuestionado hermano de las Rincón y por la Yasna Provoste quien, entre las sombras, pedía junto a esta tropa la renuncia de la Carolina Goic por el desastre electoral de la DC. ¿Saben lo que más me enoja? Que ninguno de ellos movió un dedo por la candidata, es más, era evidente que estaban con Guillier y con la política de la retroexcavadora. Carolina, durante todo este proceso te dediqué más de un plato para darte ánimo en esta larga lucha, y sufriste, una tras otra, deslealtades de parte de tus propios camaradas. Pero lo importante es que aguantaste hasta el final y te felicito por eso. Cuentas con mis respetos.

Pero los que realmente me impactaron fueron los niños del Frente Amplio, esos mismos a los que ninguneé en más de una columna. Ellos, que fueron ignorados por mí y por otros, fueron finalmente los que dejaron los pies en la calle, los que se levantaron temprano y votaron. Tan notable fue el resultado que le estropearon la siesta al senador Guillier y obligaron a Piñera a replantear su comando, ahora sin aires de triunfalismo. Este inesperado resultado me obliga a dedicarles el plato de esta semana y, qué mejor para juntar fuerzas, que unos ricos Niños Envueltos, ese tradicional plato que siempre fue y será servido en la mesa por nuestras madres.

Tienen un gran desafío por delante, les toca ordenarse y alinear el discurso, porque el exitoso “no más…” es bueno para una campaña pero no suficiente para gobernar. Deben trabajar en buscar soluciones concretas a los problemas y creo que el diagnóstico lo tenemos todos bastante claro, más aún después de la votación de primera vuelta.

Vamos ahora a la cocina para que comiencen a trabajar desde el día uno y, como no cabe el senador y los 21 diputados elegidos, manden a los representantes más atractivos a cocinar y, al resto, los invitan a la mesa.

Que pase el niño de las marchas Giorgio Jackson y que se haga cargo de la carne. Que la aliñe con sal, pimienta y perejil, mientras su compañero de banco, Gabriel Boric, se encarga de cortar el tocino ahumado en pequeños trozos y luego de freírlo en un sartén. Que el nuevo diputado y ex candidato presidencial, Tomás Hirsch, quien en su época de aspirante a La Moneda tiraba la Constitución a la basura, ponga sobre la escalopa el tocino, la cebolla, la zanahoria y el huevo duro cortado junto con el pimentón y el ají rojo. Que le agregue un poco de perejil y que le pase su preparación a la platinada Pamela Jiles. Abuela, con todos sus años de experiencia, enrolle la carne como si fuera el voto que usaremos el 17 de diciembre y pásela al veterano Florcita Motuda para que la amarre bien con una pitilla. Todos juntos pongan a dorar a los niños en aceite de oliva por todos lados y que la buenamoza amiga de Fulvio, Maite Orsini, suba el fuego, agregue el vino y lo deje hasta que se evapore. ¡Qué no se les olvide agregar el caldo de carne y el puré de tomate! Luego, bajen el fuego y dejen hervir la preparación por 20 minutos.

Mientras tanto, inviten a Alberto Mayol y como premio de consuelo (bien mal anduvo la cosa para él con este nuevo sistema proporcional) que haga la salsa que untará a los niños. Primero que dore la harina, la deje enfriar y después la mezcle con el caldo de carne que sobró. Que cueza todo bien mientras revuelve con una cuchara de madera para que no se formen grumos. Cuando esté listo, que junte todo y lo caliente.

Pongan la mesa con 22 puestos y sirvan los Niños Envueltos con puré de papas. Que en la cabecera se instale Juan Ignacio Latorre, que los representará en el Senado por Valparaíso y que, el resto, se ubique donde quiera. Eso sí, que Alberto Mayol se vaya para su casa. Brinden con un frío vaso de cerveza y celebren porque valió la pena el esfuerzo. Felicitaciones chiquillos.

 

Foto: http://www.paraserbella.com/2015/12/nam-ninos-envueltos/