Teniendo en cuenta las escuetas cuentas fiscales que deja Bachelet, vamos a ser austeros y ocuparemos galletas. Así, de pasadita, nos ahorramos el gas. Con los ocho en la cocina, que la Carolina tome el tarro de manjar y el puré de lúcuma y lo mezcle bien. Mientras tanto que Navarro pique las galletas de soda con sus manos y que el candidato Artés cubra el fondo del molde con plástico de cocina.
Publicado el 16.11.2017
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mecha corta ok

@politicaycocina

Torta de Mil Hojas de galleta

(Para 8 candidatos)

380 gramos de galletas de soda

200 gramos de manjar

400 gramos de puré de lúcuma

1 taza de mermelada de ciruela ácida

1 taza de nueces picadas

Un poco de azúcar flor

La primera vuelta está en la puerta del horno. Estamos ansiosos contando las horas para poder entrar a la cámara secreta y elegir a uno de los ocho mediáticos candidatos al sillón presidencial. La semana ha sido intensa, para unos más que para otros. La candidata de la Democracia Cristiana, Carolina Goic, cerró su campaña sin definir por quién se la jugará en segunda vuelta. Pero así como va la cosa, no me quiero ni imaginar ese consejo en la sede de la falange, porque después de todo lo que ha criticado a la retroexcavadora, no va a ser fácil sacarse la foto con el candidato bueno para la siesta.

Mientras tanto, Guillier ha atacado con desesperación al candidato de Chile Vamos. Le recomiendo senador que baje las revoluciones. ¿Ha pensado que probablemente en los próximos cuatro años le tocará asistir a más de un evento donde el discurso lo dará su ex empleador? Si hasta él está sorprendido con su actitud, tanto que reconoció:  “Ya no sé qué le pasa a Guillier… lo conozco, era una persona normal”.

Y parece que el discurso de José Antonio Kast ha calado hondo en la sociedad criolla. ¡Si hasta La Cuarta anunció el fin de su popular “Bomba 4”! Hay muchos que están de muerte con el fin de  este clásico nacional que ha empapelado las paredes de los talleres mecánicos, almacenes y otros con la imagen de esculturales mujeres livianitas de ropa desde 1985.

Por su parte, en estos últimos días, ME-O se ha convertido en el principal miembro del fan club de Bachelet, tanto así, que llegó al nivel de regalarle una estación de metro: propuso rebautizar la histórica “Los Leones” y ponerle el nombre de la Presidenta. ¿Qué tal? Cuidado Marco, las mujeres son sensible, la Karen se puede poner celosa.

El candidato Artés no deja de impresionarme. Ahora, para cuidar el presupuesto de la nación, propuso –siempre y cuando el pueblo lo pida– eliminar el parlamento para ahorrarse unos pesitos.  Increíble. Pretende, al más estilo Terminator, dejar a las balas de protagonista. Señor, se equivocó de película y de país, váyase mejor a Corea del Norte, donde seguro le comprarán su cinematográfica idea.

La Beatriz Sánchez ha estado últimamente dedicada a actualizar su currículum para volver a la radio, y Navarro estuvo entrenando a su sobrino en el lanzamiento de monedas.  Qué fea esa costumbre de andar tirando la plata, senador.

Y para celebrar esta cuenta regresiva, qué mejor que todos juntos preparen una rica torta, una torta de mil hojas, donde cada una de ellas, represente los programas de gobierno de cada uno, aunque algunos aporten mucho más que otros. Dividir la torta después va a ser un buen ejercicio para el domingo, día en que deberán repartirse los votos ciudadanos. ¡A lavarse las manos y a la cocina a trabajar!

Teniendo en cuenta las escuetas cuentas fiscales que deja Bachelet, vamos a ser austeros y ocuparemos galletas. Así, de pasadita, nos ahorramos el gas. Con los ocho en la cocina, que la Carolina tome el tarro de manjar y el puré de lúcuma y lo mezcle bien. Mientras tanto que Navarro pique las galletas de soda con sus manos y que el candidato Artés cubra el fondo del molde con plástico de cocina. Que el amante de las motos de nieve tenga el honor de poner la primera capa de galletas molidas y que José Antonio le pida la mezcla a la candidata de la abejita y cubra las galletas con el manjar y la lúcuma. Entre los cuatro pueden turnarse y alternar una capa de galleta, con otra de lúcuma y manjar y una de mermelada de ciruela ácida. Preocúpense de presionar bien las galletas para que la torta quede bien compacta y de no meter ruido para no despertar a Guillier mientras duerme su siesta. Pueden agregarle nueces picadas aportadas por la Bea entre capa y capa. Que Sebastián también participe y envuelva en plástico de cocina el pastel y que ME-O lo ponga en el refrigerador con algo pesado encima por un par de horas.

Una vez lista y refrigerada, la torta hay que empolvarla con azúcar flor. Luego, todos a la mesa. Con un buen cuchillo en mano, pártanla y dividan los pedazos respetando las encuestas al momento de cortarla.

Los estoy viendo. Sebastián, con un trozo grande y acaparador, sentado en la cabecera. Frente a él, Guillier con una porción normal que cabe perfecto en el plato; a un costado de la mesa, la Carolina haciendo puchero porque el pedazo que le tocó es más chico de lo que esperaba, mientras el nuevo bacheletista de cabellera plateada rezonga enojado porque su trozo lo considera completamente desproporcionado a su experiencia. No así José Antonio Kast, quien se saca una selfie con su dulce pedacito. A la Bea no le queda otra que contentarse con una pequeña muestra de pastel; mientras Navarro y Artés no logran disimular su desconcierto frente a sus platos vacíos.

Finalmente veremos este domingo quién se comerá el mejor trozo y quién se quedará sin postre.

 

Foto: https://www.enmicocinahoy.cl/torta-de-mil-hojas-con-galletas/