En esta y las próximas semanas los ojos estarán puestos en Rusia, donde nuestra Roja pretende nuevamente hacer historia. Lástima que en algunas ocasiones pase desapercibida. Y es que con todo ese despliegue periodístico aplanando la ex Unión Soviética y la cantidad de traductoras estupendas robándose la pantalla en los matinales, a veces el fútbol pasa a segundo plano. Entre tanto pelado de micrófono en mano, hay un colorín que resalta y que se merece el premio mayor.
Publicado el 22.06.2017
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mecha corta ok

@politicaycocina

Sopa Borsch

(4 personas)

3 betarragas

1 papa

2 zanahorias

1 cebolla

1 diente de ajo

Laurel  y perejil

Sal y pimienta negra

Jugo de ½ limón

3 cucharadas de aceite

2 vasos de agua

Crema ácida

Tocino en cubitos

Semana DC otra vez. Siguen los tira y afloja con su candidata Carolina Goic y los guiños velados al candidato independiente sin firmas. Tanto así, que el senador y rugbista Jorge Pizarro junto al profesor de historia y diputado de la región de La Araucanía, Mario Venegas, pretenden aprovechar la Junta Nacional que realizarán con todos los camaradas en los últimos días de julio para contarles que quieren retratarse con Guillier. Bien falta de respeto con su abanderada el parcito.

Por otro lado, los hermanos Walker todavía no se ponen de acuerdo. Parece que los almuerzos familiares de los domingos no están resultando muy conciliadores, porque mientras Patricio no cede en su idea de dar “libertad de acción” en la segunda vuelta, el menor y vicepresidente del partido, Matías, insiste tozudo en que sólo se votará por Carolina. Bien optimista el cabro.

Y la guinda de la torta es el sancionado diputado Ricardo Rincón, quien se muestra en un afiche con cara de cordero degollado (retocado) promoviendo su candidatura en su región, desconociendo todo lo que pasó en la última Junta del partido celebrada hace algunas semanas en el Círculo Español. Otra insolencia hacia Carolina.

Está tan entretenida la trama en la Democracia Cristiana que ni el Papa Francisco se resistió y anunció visita para enero próximo, ocasión que aprovechará para constatar el comportamiento de sus ovejas militantes de la Democracia Cristiana. Ni siquiera él se quiere perder el espectáculo.

Pero en esta y las próximas semanas los ojos estarán puestos en Rusia, donde nuestra Roja pretende nuevamente hacer historia. Lástima que en algunas ocasiones pase desapercibida. Y es que con todo ese despliegue periodístico aplanando la ex Unión Soviética y la cantidad de traductoras estupendas robándose la pantalla en los matinales, a veces el fútbol pasa a segundo plano. Entre tanto pelado de micrófono en mano, hay un colorín que resalta y que se merece el premio mayor. Y es que su despampanante compañera de cámara facilitadora del lenguaje ruso ha logrado mantener el rating de TVN en el cuarto puesto sin que baje al triste quinto lugar.

Mientras escribía esta columna, me enteré de la trombosis que aqueja a Pedro Carcuro, el colorín al que me refiero más arriba. Pedro, no tengo duda alguna de que vas a salir adelante con la fuerza que te ha caracterizado siempre, para que puedas seguir relatando los triunfos de La Roja.

Y además que el plato de esta semana estaba dedicado a ti. Por eso espero que te “pongas de pie” cuando sientas el aroma de esta sopa Borsch, receta rusa con un toque ucraniano y con ese color rojo intenso de la remolacha (betarraga para nosotros).

Buen Pedro, compañía nuestra por años, colega fiel del ilustre Sapito Livingstone -quien está intercediendo por tu pronta recuperación en este momento-, quiero pedirte que me ayudes a entender algunas dudas. Pero antes vamos a nuestro plato de la semana.

En una olla caliente poner el aceite de oliva, la cebolla cortada fina, la zanahoria rayada y las papas cocidas cortadas en cubos. Sofreír y agregar luego la betarraga en cubitos pequeños, el diente de ajo, laurel, perejil, agua y sal. Hervir a fuego medio durante media hora y añadir después el jugo de limón y la pimienta.

Dejemos tranquila ahí la olla mientras te planteo mis interrogantes. ¿Cómo se puede explicar que tu casa televisiva, con sus arcas más que quebradas, que solicitó 75 millones de dólares para cubrir las pérdidas (además de 25 millones de la misma moneda para un canal cultural), dinero que saldrá de todos nosotros, supongo, mande a su equipo a Rusia en la parte delantera del avión y lo aloje en hoteles con más estrellas que la bandera de Gringolandia? Pero eso no es todo. Además, no escatiman horas de filmación y satélite para mostrar muñequitas rusas de madera y otras de carne y hueso.

Espléndidas traductoras que no trabajan gratis y que nos hacen testigos de escenas dignas de una junta de adolescentes. ¡Diles a tus superiores que no se rían de nosotros, por favor!

Volvamos a nuestro plato. Para terminarlo, hay que pasar por la minipimer o la juguera todos los ingredientes para formar una crema rojiza. Una vez lista, servir con crema ácida y cubitos de tocino frito, y a la mesa.

Pedro, siéntate frente a esta humeante sopa y acompáñala de un buen vaso de vodka. Aprovecha la oportunidad e invita a los mismos candidatos a La Moneda que sentaste en tu sillón blanco y a tu jefe, el presidente de TVN, Ricardo (“chino”) Solari. Quizá entre todos logren vislumbrar cómo solucionar el problema de tu casa televisiva, otro barril sin fondo que tenemos que financiar todos los chilenos.

¡Na zdorovie! (Salud).