Cuida tu propio Kiosko Roca… No bajes la calidad y menos subas los precios, porque no vayas a ser tú la que termine haciendo que pierda el título de “la mejor picada de Chile”.
Publicado el 20.04.2017
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mecha corta ok

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Choripán $500

(Sándwich de chorizo con mayonesa casera)

Choriqueso $ 600

(Sándwich de chorizo con queso fundido)

Queso $ 500

(Pan original con queso fundido)

Leche con plátano saboreada

Vaso grande $800

Vaso mediano $700

Vaso chico $500

“Estoy convencida de ir a primera vuelta”. Con esta declaración Carolina Goic apareció en la portada de un matutino que pasó de mesa en mesa el domingo en el Kiosko Roca –“la mejor picada de Chile”-, local ubicado en la calle Roca número 875, Punta Arenas.

Este es un lugar que DEBE ser visitado por los amantes de la buena mesa, y sobre todo por los radicales, que se destacan por comer bien. Y si es barato mejor. No tengo dudas de que Alejandro Guillier y sus boys, quienes de seguro ya celebraron con chicha y chancho en la sede del PR el triunfo de la semana pasada en el socialismo, no perderían la oportunidad de comerse un “choriqueso” caliente y crujiente acompañado de una dulce leche con plátano, antes de participar en el acto de los 84 años del Partido Socialista en el teatro Cariola, donde lo recibirán mañana viernes como la estrella de la fiesta.

Pero atenta. Carolina, cuida tu picada; esos sánguches de pan amasado con pasta de choripán y queso fundido son únicos; únicos en tu tierra, y esa leche con plátano no la sirven en cualquier lugar. No aceptes que te ninguneen, no aguantes que duden de tus declaraciones (“me late que es una manera de presionar y arreglarse a último minuto”, dijo Guillier sobre tus intenciones de ir a primera vuelta). No dejes que estos “afuerinos”, ajenos a tu barrio de la buena mesa, se apoderen del mítico Kiosko Roca, que abrió por primera vez sus puertas el año 1932, ahí, al lado de la catedral a la que has entrado tantas veces a rezar.

Preocúpate, Carolina, de alinear a tus camaradas: ordena a Pizarro, que dispara como si estuviera jugando un partido de rugby -deporte que ama y que se juega en equipo, por lo que debe estar buscando socios-; cuídate de Lorenzini, que fue uno de los entusiastas promotores de la retroexcavadora; escucha a la Mariana, que entiende muy bien lo que dice y trata de darle una identidad a tu partido.

Carolina, no te equivoques, no te tientes por recetas de comida rápida. Piensa en la Falange –que se preparó a fuego lento-, piensa en el origen de tu partido, fundado por un grupo ligado a la Asociación de Estudiantes Católicos de la universidad. ¡Qué diría hoy Bernardo Leighton, Manuel Garretón, Radomiro Tomic y Eduardo Frei Montalva! No los imagino entregándoles su establecimiento a esos impertinentes radicales para que entren a engullir todos los “choriqueso”.

Es momento de pensar en el país, en el futuro, y no en los cálculos electorales “marmicoc”, hechos a la rápida. Sé que tus camaradas parlamentarios te presionan, quieren que le entregues ¡ya! la llave del local a Guillier para ellos asegurarse el sustento.

Pero eso es pan para hoy y hambre para mañana.

Carolina, la historia te puso a cargo de esa gran “picada” de la política que es tu partido y que ha atendido bien a millones de chilenos por décadas. Especialmente de la clase media. Hoy, esa misma clase media en silencio observa cómo se caen los sueños por los cuales trabajaron tanto. Estás a tiempo de parar la destrucción de los últimos años: el país no crece, la inversión se escapa, la educación no mejora.

Quedan pocos días para la Junta Nacional de tu partido, Carolina. Te quedan pocos días para ser consecuente con el pensamiento de tus fundadores. Te quedan pocos días para no malograr esas recetas doctrinarias que nacen en 1957 y que lograron ganarse el favor de miles y miles.

Cuida tu propio Kiosko Roca… No bajes la calidad y menos subas los precios, porque no vayas a ser tú la que termine haciendo que pierda el título de “la mejor picada de Chile”.