Hace tiempo que no me indignaba tanto. Traté de contenerme, pero no lo soporté. Y fue ahí cuando se me vino a la cabeza la popular y básica Ensalada de Penca. Te la dedico, porque te viene como anillo al dedo.
Publicado el 29.06.2017
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mecha corta ok

@politicaycocina

Ensalada de Penca

(4 personas)

1 atado de penca

¼ de kilo de aceitunas

2 huevos duros

1 atado de perejil

Vinagre

Aceite de oliva y limón

Sal y pimienta

Estamos sólo a días de las esperadas elecciones primarias y los que quedaron fuera de ellas siguen llenando las páginas políticas de los diarios. Me refiero a la coalición oficialista (o mejor, ex Nueva Mayoría). Mientras la Carolina se fue a Europa a tomar tecito con la Ángela Merkel probablemente para no ver la franja política, aquí en Chile dejaron al “Súper Chico”, Andrés Zaldívar, a cargo de las negociaciones con el resto de los partidos para ver qué consigue de este menjunje de alternativas parlamentarias: dos listas, lista acordada o lista única.

Desde las sombras tenebrosas aparece Guido Girardi dejando en claro que no le gusta ningún acuerdo parlamentario previo y ofrece hacer una “primaria convencional”, con lo que deja con los nervios de punta a los DC, liderados por el “niño maravilla” Matías Walker, quien insiste que su candidata pasará a segunda vuelta.

Pero el gran show de esta semana –de nivel circense– fue el debate de Chile Vamos, donde los precandidatos no escatimaron en darse duros golpes en la cabeza y, a la patá y el combo, abusaron de las clásicas chuletas de los hermanos Tachuela. Triste espectáculo.

El ganador del “payasito de oro”, sin lugar a dudas, fuiste tú, senador Ossandón. Y me obligas a dedicarte el plato de la semana, cosa que no estaba entre mis planes, ya que pensé que con el Pollo Marengo que te preparé hace unas semanas quedaría clara mi molestia por tu triste comportamiento y poca preparación.

Hace tiempo que no me indignaba tanto. Traté de contenerme, pero no lo soporté. Y fue ahí cuando se me vino a la cabeza la popular y básica Ensalada de Penca. Te la dedico, porque te viene como anillo al dedo. Y es que ese discursito de que fuiste 20 años alcalde, sumado a ese tonito de huaso tan popular, pero que sólo engaña al pueblo, es muy irritante. Te dedicas a criticar a tus contrincantes para tapar tus propios defectos, una actitud bastante básica. En conclusión, senador, tu candidatura presidencial es harto penca.

Mis disculpas a los “penqueros”, hombres y mujeres que se dedican a sacar las pencas y luego al arte de pelar sus tallos y armar, con sus manos teñidas de negro, los atados con los que preparamos esta tradicional ensalada de temporada.

Vamos a prepararla. Lo primero es pelar y eliminar los hilos de las pencas. Luego las picamos en cubitos muy pequeños y las dejamos en agua para eliminar el sabor amargo (el mismo que nos dejó el hombre que inspiró esta receta después de sus poco afortunadas intervenciones en el debate). Después de escurrir, mezclarlas en una ensaladera con el perejil, los huevos duros picados y las aceitunas. Finalmente aderezamos con aceite de oliva, vinagre, limón, sal y pimienta.

“¿Cuánto cuesta tu programa?”, te preguntó Felipe Kast. Y la respuesta fue más que ridícula, un enredo fatal entre los miles y los millones. Así también te complicaste cuando te preguntaron por el monto del gasto público que aprobaste en el Senado. Patético. Por favor, no te rías más de nosotros y menos ocupando argumentos con los que buscas defenderte atacando infantilmente a tus compañeros de coalición.

Si hasta trataste irresponsablemente de reo al ex presidente Piñera sin que se te moviera una ceja; claramente no eres consciente del daño que generas públicamente al sector que quieres representar. Como te aconsejé hace dos semanas, vuelve al campo y reflexiona antes de disparar cualquier cosa a sangre fría.

Ahora pon la mesa y sirve cuatro ensaladas de penca. Invita a tu alcalde amigo Germán Codina y también a tu ex jefe de campaña a alcalde y hoy diputado, Leopoldo Pérez, y traten de reflexionar sobre el impacto negativo que provocas con esa actitud confrontacional y rabiosa que desmotiva la participación de las nuevas generaciones en política. En el cuarto puesto, sienta a tu tío Gabriel para que te aumente la mesada. De seguro lo vas a necesitar después de este domingo.