La que tuvo una semana para el olvido fue la Beatriz Sánchez, partiendo por el resultado de la encuesta CEP. Ocho puntos menos en la intención de voto y otros cuatro menos en evaluación positiva. Una verdadera tragedia, sobre todo, porque su candidatura se “desinfló” a sólo 18 días de las elecciones, o sea, a pasos de la meta.
Publicado el 02.11.2017
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mecha corta ok

@politicaycocina

Soufflé de Queso

3 yemas de huevo

4 claras de huevo

2 cucharadas de mantequilla suave o a temperatura ambiente

2 cucharadas de queso parmesano

½ taza de queso Gruyere o Cheddar

Para la salsa Bechamel

3 cucharadas de mantequilla sin sal

3 cucharadas de harina

1 taza de leche

½ cuchara de sal

½ cuchara de pimienta

Una pizca de nuez moscada

 

ME-O tuvo de dulce y de agraz esta semana. Por un lado, subió en las encuestas pero, por otro, quedó bien nervioso con eso de que en el Congreso no se aprobará el proyecto de capitalización de TVN por US$ 65 millones. Con esto, el canal estatal seguirá sin recursos, o sea, la Karen Doggenweiler no tendrá su abultado sueldo asegurado y, en consecuencia, el candidato de cabellera plateada tendrá que tocar más puertas para financiar su campaña. En todo caso, ME-O, yo estaría tranquilo, al final de cuentas, todos sabemos que no te han faltado recursos (ni menos transporte aéreo) en tus campañas.

El que sí empatizó con la angustia de ME-O fue Guillier quien, asumiendo que su candidatura no generó el entusiasmo esperado, le ofreció todo su apoyo a los candidatos de centroizquierda en segunda vuelta. Más aún, le aseguró a Marco Enríquez-Ominami que votaría por él en el balotaje. ¿No será mucho? ¿Se imaginan una contienda entre ME-O y José Antonio Kast? Digna de Hollywood, ¿o no?

La Carolina quiere obligarnos a visitar las urnas. Y es que la candidata de la abejita presentó parte de su programa y aquí incluye un capítulo sobre la Constitución y la casa común, la cual, asegura, debe ser elegida por todos. Para eso, carga nuevamente la mesa hacia el voto obligatorio, medida bastante impopular aunque valiente, sobre todo, en plena campaña, cuando más que nunca debemos ser concientes de nuestras obligaciones. Bien por eso, Carolita.

La que tuvo una semana para el olvido fue la Beatriz Sánchez, partiendo por el resultado de la encuesta CEP. Ocho puntos menos en la intención de voto y otros cuatro menos en evaluación positiva. Una verdadera tragedia, sobre todo, porque su candidatura se “desinfló” a sólo 18 días de las elecciones, o sea, a pasos de la meta. Inmediatamente se me vino a la cabeza el Soufflé de Queso que hacía mi abuela y que, por mirones, lo convertíamos en un fracaso. Y es que sólo bastaba abrir la puerta del horno por un segundo para que todo se fuera a las pailas. Querida Bea, te voy a dedicar con esmero y cariño la receta del Soufflé de Queso. Pero sigue al pie de la letra las instrucciones para que no se te estropee.

Vas a tener que poner atención en la receta, estudiarla bien y practicar un par de veces. Que no se repita por favor lo que te ha pasado en varios de los debates a los que has asistido: que te quedas mirando para el norte cuando te preguntan sobre detalles económicos o alguna cifra específica (y ojo, no tiene nada que ver con machismo, sólo con el estándar mínimo de un candidato a la Presidencia República). Triste y poco elegante fue tu respuesta ante la pregunta del chascón Villegas en Tolerancia Cero acerca del Mercosur. La gente necesita que quienes pretenden gobernar nuestro querido país sepan o al menos tengan algún conocimiento sobre aquello sobre lo cual estarán encargados de administrar.

Bea, te invito a la cocina, quizás aquí te puedas reinventar y te conviertas en la reina del Soufflé de Queso. Como primer paso, vístete de blanco y ponte una toca en la cabeza, todo sea por el look. Luego, consigue unos moldes individuales, úntalos con mantequilla y espolvoréalos con el queso parmesano. Sal al patio y pídele ayuda a los niños del Frente Amplio para que te preparen la base de la salsa Bechamel: a la mantequilla derretida, agregarle harina, apagar el fuego y revolver por dos minutos. Agregar la leche y sazonar con pimienta, sal y nuez moscada.  Una vez lista, añadir las yemas, el queso gruyere o cheddar rallado y las claras con un poco de sal batidas a nieve. ¡Vamos Bea que se puede! Pon la mezcla en los moldes y hornea por 15 minutos a 180 grados. Y no seas copuchenta como yo cuando chico, no abras la puerta del horno.

Ahora sirve la mesa, tienes una buena oportunidad de brillar y dejar atrás tanto chascarro. Lúcete con un mantel largo y servilletas de lino, no te olvides de los platos base de buen tamaño (ojalá dorados), que los cubiertos reluzcan y que no falte ninguno: entrada, fondo y postre. Que las copas sean de cristal, de agua, vino blanco y tinto y sienta a tus invitados. Te recomiendo que incluyas a Sergio Melnick, es un gran momento para arreglar el condoro que te mandaste. Y lo más importante, que no se te pase la hora del soufflé, aquí el timing es clave: de lo contrario, corres el riesgo de que se vuelva a desinflar todo aquello que con tanto esfuerzo levantaste.