Al final descubrimos que, según usted mismo señaló, de lo que sabe es de cocina. Reconozco que también tengo mis sospechas, ya que cuando Fernando Villegas le preguntó en el mencionado programa sobre el Pollo Marengo, su cara de duda fue equivalente a la que puso frente a todas y cada una de las preguntas que le hicieron esa noche.
Publicado el 08.06.2017
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mecha corta ok

@politicaycocina

 

Pollo Marengo

(4 personas)

1 pollo trozado

500 gr. de tomates picados

500 gr. cebollitas perlas

200 gr. de champiñones

1 limón

4 rebanadas de pan francés

4 huevos

1 cucharada de perejil picado

1 cucharada de albahaca picada

1 vaso de vino blanco

2 dientes de ajo

Harina

Aceite de oliva, sal y pimienta

Partimos la semana con la inauguración del call center de la diputada comunista Karol Cariola quien, dada la cantidad de líneas telefónicas fiscales que administra, no se podrá excusar de brindar un servicio de excelencia como jefa de comunicaciones del comando de Alejandro Guillier, cargo que asumió esta misma mañana.

Mientras, en el consejo nacional de la DC del lunes –al cual no acudió su abanderada–, las agüitas de manzanilla iban y venían con la esperanza de calmar los nervios provocados ante el magro 2,1% de la encuesta CEP. Un consejo, Carolina, mejor que comiences a participar en estas actividades porque los disidentes se están empezando a poner colorados. A este paso, vas a tener que reemplazar la manzanilla por el toronjil, para la pena.

Y comenzaron los producidos programas de televisión con los candidatos a las primarias como protagonistas. En uno de ellos vimos a un resuelto Felipe Kast quien, con un manejo escénico a la altura de un “Ted Talk”, se movió a sus anchas con un sofisticado lavalier (micrófono al más puro estilo Vértigo) explayándose sobre Cuba y condenando a Venezuela. Buen intento, Felipe, sigue sembrando con miras al futuro porque, la verdad sea dicha, bien poco estamos marcando. Por su lado, el sociólogo de pelo largo, Alberto Mayol, trataba de explicar por la radio y sin mucho éxito, la diferencia entre nacionalización y expropiación, con un discurso de buenas pero poco efectivas palabras. Alberto, parece que te dedicaste a leer a Lenin mientras tus compañeros estaban en clase de introducción a la economía.

Punto aparte merece el trending topic de la semana: Manuel José Ossandón, el Cote, quien hizo explotar las redes sociales con videos, memes y comentarios tras su triste participación en un estelar de TV el domingo por la noche. Desde entonces es conocido como Manuel “Nosé” Ossandón, porque dejó más que claro que no hay que ser un experto ni tener una gran preparación para marcar en las encuestas.

Senador, me dio mucho trabajo explicarles a mis hijas -que aún están en el colegio y que tenían bastante claro de qué se trata el Acuerdo de París- que usted, aspirante a dirigir nuestro Chile, no tuviera la menor idea sobre ese entendimiento para combatir el calentamiento global. Estas adolescentes tienen una opinión formada al respecto -están muy molestas con Trump-, mientras usted declaraba abiertamente desconcer el tema. Es más, negó haber votado la ratificación del Acuerdo de París en el Congreso, garrafal error que fue expuesto en vivo y en directo cuando uno de los periodistas le refrescó la memoria y le recordó que había emitido su voto a favor.

Al final descubrimos que, según usted mismo señaló, de lo que sabe es de cocina. Reconozco que también tengo mis sospechas, ya que cuando Fernando Villegas le preguntó en el mencionado programa sobre el Pollo Marengo, su cara de duda fue equivalente a la que puso frente a todas y cada una de las preguntas que le hicieron esa noche.

Le voy a echar una mano y le voy a dar la receta de este plato que nació el 14 de junio de 1800 y que es fruto de una improvisación del chef de Napoleón Bonaparte para celebrar, con lo poco que había, la Batalla de Marengo, donde se enfrentaron franceses y austríacos.

Primero pasamos los trozos de pollo por harina y luego los doramos en un sartén con aceite de oliva bien caliente. Salpimentamos y lo dejamos cocinar a fuego bajo. Senador, tome nota para que no lo vuelvan a sorprender y se vea obligado a dar explicaciones al día siguiente. A media cocción, trasladamos el aceite a otro sartén y le agregamos al pollo los tomates pelados y picados, el ajo machacado, la albahaca, cebollitas, el vino y tapamos el sartén.

Mientras tanto, sigamos analizando su estelar intervención. No es suficiente hacerse el huaso y decir que vive de la mesada del papá, para hablar tanta mentira de sus contrincantes. A unos los trata de pencas y a otros de formalizados, cuando no es verdad. Menos aún se puede permitir hablar de “nosotros” cuando está cada día más solo.

Mejor terminemos con el Pollo a la Marengo. En el otro sartén, donde dejamos el aceite, freímos los panes y luego los huevos. Para terminar, agregamos jugo de limón al pollo y lo llevamos a la mesa espolvoreado con perejil y acompañado de las tostadas y los huevos.

Senador, al sentarse a la mesa frente a este plato, que es el mismo que tuvo Napoleón ante él ese 14 de junio y que lo ayudó a reflexionar después de su exitosa batalla, sería bueno que usted también reflexionara y analizara las consecuencias de tantas imprecisiones. Es muy distinto decir que tiene calle por ser alcalde, que presentarse como candidato a la Presidencia. Un consejo de colega cocinero: hágale honor a su título de Técnico Agrícola, vuelva al campo y alimente esos pollos que el día de mañana podrá prepararlos en su cocina. Ya tiene la receta y no necesitará improvisar.