Todo estaba bastante desabrido si lo comparamos con lo que sucedió con el senador Guillier y la Democracia Cristiana después de que el precandidato independiente formara su “equipo de amigos” con miras a La Moneda. Sus designaciones causaron furor y tiñeron de rojo su candidatura, partiendo por sus cabezas de serie: la “chica comunista”, Karol Cariola, a cargo de comunicaciones; “la tía Nani”, Adriana Muñoz, liderando el comité estratégico, y el “activista político”, Jaime Parada, quienes participaron alegremente en el frugal carnaval programático del Teatro Caupolicán el domingo.
Publicado el 15.06.2017
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@politicaycocina

 

Tradicional “Lumami” (de esta semana)

(4 personas)

½ kilo de carne de vacuno y de pollo picada

3 tazas de arroz cocido

1 papa cocida partida en cubitos

Palta

Tomates maduros

Lechuga cortada fina

Cebolla

Pimentón rojo y verde

2 huevos duros

Mayonesa

Aceite de Oliva

Sal y pimienta

Aji rojo a gusto

El rating de Tolerancia Cero subió esta semana. Es que todos estaban muy atentos al interrogatorio al que fue sometido el precandidato Sebastián Piñera por parte del mediático panel de preguntones. Partió sin sorpresas. Matamala se hizo pasar por fiscal y se fue directo al tema del patrimonio personal; Rincón, haciendo las veces de funcionaria de Servicios de Impuestos Internos, le pidió su declaración de impuestos en vivo. Por último, Paulsen se benefició con una clase magistral acerca de los paraísos fiscales pero, así y todo, no entendió nada.

Entre tanto, el resto de los precandidatos políticos se paseaban por canales de TV y emisoras de radio contestando las mismas preguntas de siempre. Mientras Felipe Kast, el “liberal descafeinado” según Carlos Peña, discutía con Mariana Aylwin acerca de la “sensatez” y su real significado, a Ossandón le seguían haciendo bullying de canal en canal y el ex joven de cabellera plateada, Marco Enríquez-Ominami, dejaba claro con su discurso por qué desapareció de la encuesta Cadem (Caguem, en su caso).

Todo bastante desabrido si lo comparamos con lo que sucedió con el senador Guillier y la Democracia Cristiana después de que el precandidato independiente formara su “equipo de amigos” con miras a La Moneda. Sus designaciones causaron furor y tiñeron de rojo su candidatura, partiendo por sus cabezas de serie: la “chica comunista”, Karol Cariola, a cargo de comunicaciones; “la tía Nani”, Adriana Muñoz, liderando el comité estratégico, y el “activista político”, Jaime Parada, quienes participaron alegremente en el frugal carnaval programático del Teatro Caupolicán el domingo.

Con esto, no puedo más que imaginarme el clásico plato de los días jueves en la casa de mi madre: el tradicional “lumami”, compuesto por las sobras de los días lunes, martes y miércoles. Un plato sabroso aunque con ingredientes ocultos y difíciles de descubrir, tal como el equipo de Guillier. Es que, entre otras cosas, no se entiende con claridad por qué este grupo se define como independiente y alejado de los partidos.

La DC no quedó indiferente a estas designaciones y menos a estar marcando un triste 1% en las encuestas. Quizá por eso, Carolina Goic bautizó a Karol como “la chica comunista”, lo que obligó a Guillermo Teillier, presidente del PC, a levantar la hoz y el martillo junto al resto del proletariado. Y fue Jorge Burgos quien le puso más pimienta al “lumami” de la semana, al asumir como generalísimo de Carolina y, sin medir sus palabras, ningunear al senador Guillier resaltando el color carmesí de su candidatura.

Ahora cocinemos. Para un buen “lumami”, juntar la carne que sobró del lunes y el pollo marengo de Ossandón de la semana pasada. Picar ambos finamente y mezclar con el arroz del martes. Escoger las lechugas del miércoles que aún estén tiernas y agregarlas junto a la papa cocida en cubitos que quedó de la cazuela. Poner todo en un bowl y añadir la mayonesa, esa palta que se está poniendo negra y los tomates que chorrean jugo de lo maduro que están. Picar el pimentón rojo, el verde y la cebolla, y agregar a la mezcla junto con aceite de oliva, sal y pimenta. Coronar el plato con huevos duros y un toque de la popular y picante salsa de ají que (in)conscientemente tiñe todo de rojo.

Pero esta mezcla de sabores al parecer no resultó lo suficientemente apetitosa para Guillier, quien decidió añadir más ingredientes al “lumami” de la semana y lanzó su “base programática” en la que se le coló (según reconoció un desprolijo Osvaldo Rosales) un desafortunado párrafo sobre el tipo de cambio. ¡Ni siquiera fueron capaces de leer el programa antes de hacerlo público! El documento –además de descuidado– dejó clarísimo que el “grupo de amigos” va a tener que hacer una vaca para comprar petróleo para más retroexcavadoras. Los gritones de la DC tenían razón cuando afirmaban que el senador se estaba escorando hacia la izquierda.

¡Aguanta Carolina! No cedas ni olvides que juraste por tus hijos y tu madre que no te moverás un centímetro. Si te sientas a la mesa a comerte un “lumami” con esta gente, la misma que te dejó plantada en el último almuerzo, ten ojo con el color del plato, porque si lo ves muy colorado, estará sin duda en extremo “picante”. Escucha a tus camaradas y hazte respetar, Burgos te está cuidando.