El que se ganó el protagónico de la semana, sin duda, fue Marco Enríquez-Ominami. Es que su intervención en el programa de política/farándula Tolerancia Cero fue memorable. Tanto que dada su cargante insistencia por mostrar una foto, le colmó la paciencia a Fernando Paulsen, a quien se le escapó la popular expresión proveniente del latín “ovonum”, para referirse a su invitado. En buen chileno, lo trató de “huevón”. Inmediatamente se me vinieron a la cabeza los “huevos dorados”
Publicado el 28.09.2017
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mecha corta ok

@politicaycocina

Huevos Dorados

(Para todo el panel de Tolerancia Cero)

6 huevos duros

4 tiras de jamón ahumado

200 cc de salsa bechamel

Una pizca de nuez moscada

Un poco de pan rallado

Un huevo batido

Sal y aceite

 

Vimos hace algunos días a nuestra Presidenta paseándose feliz y campante por la Quinta Avenida. Iba bien acompañada por sus íntimas, Estela Ortiz y Helia Molina, ambas miembros vitalicios del “Bachelovers fan club”. Entre las tres escoltaron al niño malcriado y regalón que le está sacando partido a sus últimos minutos de fama. Sí, ministro Mena, me refiero a usted. Todos iban rumbo a la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde la Señora expuso su legado ante una escueta concurrencia. Dio a conocer sus reformas y reveló su último as bajo la manga: la bandera medioambiental. Presidenta, lamentablemente aunque saque a colación temas y leyes de último minuto que a todos nos interesan -como las de las bolsas plásticas en la costa-, no repara el despelote que tiene dentro de la cocina. Todos aplaudimos las iniciativas en pro del medio ambiente, pero sumando y restando en estos últimos cuatro años, son contadas con los dedos las iniciativas que hemos podido celebrar.

A todo esto, partieron los jingles, los slogans y los videos de campaña. Desde el miércoles pasado comenzaron a colarse en radios y redes sociales los candidatos con su mejor pinta y bien maquillados, recitando maravillosos discursos en pro de la democracia. Así también, más de uno se quedó pegado tarareando esas contagiosas canciones que hablan de un futuro mejor. Entre ellas, la que canta (o trata de cantar) el Negro Piñera, al que bien poca voz le va quedando: “Agárrense de las manos”, del Puma Rodríguez, el mismísimo que en la época del gobierno militar le recomendó a la alcaldesa de Viña que “escuchara la voz del pueblo”, mientras la Quinta Vergara retumbaba a gritos. Personalmente no paro de bailar cuando escucho “Carolina te quiere… te quiere la gente”, de la campaña de Carolina Goic. Aunque si somos rigurosos y nos guiamos por las encuestas, no sé si la gente te quiere así como mucho, mucho. Pero fuerza, todavía quedan días.

El Frente Amplio ha tenido bien poco tiempo para entonar y bailar sus canciones, ya que se quedaron pegados con el tema del plebiscito que busca zanjar su programa de gobierno. Queridos niños, están dando una pésima clase de gobernalidad. No quiero ni pensar cómo sería si estuvieran en La Moneda. ¡Qué susto!

Por fin el candidato independiente despertó de su siesta e inauguró su comando. Bien por eso, Alejandro. Kast, por su lado, salió con un “Para volver a crecer”, como si fuera a vender una vitamina fortificante. Y para ser francos, a Navarro y Artés los pescan repoco.

El que se ganó el protagónico de la semana, sin duda, fue Marco Enríquez-Ominami. Es que su intervención en el programa de política/farándula Tolerancia Cero fue memorable. Tanto que dada su cargante insistencia por mostrar una foto, le colmó la paciencia a Fernando Paulsen, a quien se le escapó la popular expresión proveniente del latín “ovonum”, para referirse a su invitado. En buen chileno, lo trató de “huevón”. Inmediatamente se me vinieron a la cabeza los “huevos dorados”, esos deliciosos huevos duros rellenos con bechamel, empanizados y luego fritos. Te los dedico, ME-O, y aprovecho de darte un consejo: baja un poco las revoluciones y deja de defender lo indefendible. Hoy por hoy a nadie le importa si en el avión había una mulata que te servía Feijoada. Concéntrate en la cocina e invita a los panelistas a preparar estos huevos dorados para limar asperezas.

Parte por Mónica Rincón. Dile que le agregue tiritas de jamón ahumado a la salsa bechamel y la salpique con nuez moscada. No le quites los ojos de encima, porque es buenaza para la sal.  Al experto en huevos, Fernando Paulsen, pídele que los corte a lo largo y les quite las yemas y que éstas se las pase a Villegas, quien, con la misma paciencia de sus televidentes ante sus eternas preguntas, las mezcle con dos cucharadas de la salsa bechamel hasta formar una pasta espesa. Cuando esté lista, que se la entregue a la Catalina Parot para que la “enfríe”. Finalmente, invita a Daniel Matamala y pídele que pase los huevos por el huevo batido y luego por el pan rallado. Mientras tanto, tú calienta el aceite en un sartén para freírlos.

Vuelve a la mesa y por favor guarda los papeles y las fotos. Sirve los huevos sobre una cama de lechuga y báñalos con la salsa bechamel que te sobró. Cálmate y concéntrate en la explosión de sabor de este irresistible plato. Ahora, con la guatita llena y el corazón contento, aprovecho de felicitarte por tu valentía de aceptar ir al programa, cosa que ni Guillier ni Sánchez hicieron. Queda claro que no cualquier “huevón” se atreve. Como dicen los argentinos, para eso también hay que tener huevos. ¡Provecho!

 

Foto: gallinablanca.es