Senador Chahuán, al menos va a tener que prepararle un banquete a la ministra Alejandra Pérez y de pasadita al resto de las mujeres del gabinete, que quedaron muy sentidas con su comentario. Y qué mejor manera de hacerlo que con las tradiciones familiares y las recetas de sus antepasados.
Publicado el 21.06.2018
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Kubbe Crudo de Palestina
(Para las ministras del gabinete)
400 gramos de posta rosada molida
100 gramos de burgol
4 hojas de hierbabuena
Una pizca de comino
Agua con hielo
Aceite de oliva
Sal y pimienta

Para partir, me voy a referir al incidente del chofer de Uber con el carabinero en el aeropuerto en modo mundial: como si fuera un lanzamiento penal, el chofer se adelanta y el carabinero dispara. Partido 1 a 0 a favor del funcionario de verde. Así no más, una riña que terminó con un 78% de aprobación para el “amigo en su camino” según la encuesta Cadem y sólo con un 12% para el “chofer camarógrafo”. Fue tanto el revuelo de este “partido” que se podría escribir una novela con la cantidad de columnas y cartas que se publicaron. Si hasta el Presidente Piñera se pronunció: “Es momento de respetar a nuestras autoridades, a nuestros carabineros”, declaración que fue la guinda de la torta para coronar el 60% de aprobación ciudadana al momento cumplir 100 días en Palacio. Piñera gana y el chofer pa´ la casa.

Recuerdo cuando meses atrás le dediqué un “puchero” a Andrés Velasco con la intención de darle ánimo en su esfuerzo por entrar a La Moneda. Y hoy me desayuno con las declaraciones del cofundador de Ciudadanos, Juan José Santa Cruz, asegurando que la candidatura de Velasco “fue una estrategia que nos llevó al despeñadero”. Y no sólo eso, ¡además lo comparó con MEO! No estoy para nada de acuerdo con usted, señor Santa Cruz, es más, creo que Andrés se merece al menos unos “huevos rellenos” por su esfuerzo. No nos olvidemos que fue el primer valiente en descolgarse del desastre de la Nueva Mayoría.

Mi comprensión lectora se vio forzada al límite cuando tuve que leer “todes les alumnes” en un matutino, expresión acogida por el rector de la Universidad Diego Portal, Carlos Peña, como aceptación de un lenguaje inclusivo en su casa de estudios. Personalmente estoy de acuerdo con que las demandas de las féminas sean escuchadas, pero tener que forzar el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española me parece un exceso. Y desde la otra vereda, Mauricio Pinilla se lanza la siguiente frase: “Las mujeres no deberían manejar porque lo hacen pésimo”. Uffff, este caballero, además de no tener memoria, no está entendiendo nada.

El que tampoco entendió nada fue el senador por la Quinta Región, Francisco Chahuán, quien también en modo mundialero pretendió dar un “puntapié inicial” contra la ministra de Cultura. ¿Cómo se le fue a ocurrir decir que la deberían echar a patadas? Esa frasecita prendió dentro de Renovación Nacional y comenzaron las recriminaciones frente a la instalación del gobierno. Tanto así, que el Presidente tuvo que cocinarles personalmente al ministro de Defensa, Alberto Espina, y al senador Andrés Allamand el fin de semana en Cerro Castillo para relajar el ambiente.

Pero usted, senador Chahuán, va a tener que hacer mucho más que eso, al menos va a tener que prepararle un banquete a la ministra Alejandra Pérez y de pasadita al resto de las mujeres del gabinete, que quedaron muy sentidas con su comentario. Y qué mejor manera de hacerlo que con las tradiciones familiares y las recetas de sus antepasados. Le propongo unas bolitas de carne con burgol, conocidas como Kubbe en Palestina, las que se comen crudas (como sus declaraciones) y que son un bocado maravilloso.

Para arreglar el condoro que se mandó, invite a las mujeres a la cocina y parta usted con el trabajo duro. Tome el burgol y remójelo en agua caliente, luego cuélelo y déjelo secar. Encárguese también de moler la carne, para que quede bien fina. Ahora que pasen las ministras y que una de ellas (ojalá la de Cultura), con toda esa delicadeza que usted no tiene, una el burgol con la carne. Para ello, explíquele que debe amasar siempre agregando agua bien helada. Una vez que esté como una masa, que la ponga a refrigerar por una hora.

Aproveche ese tiempo para regalonear a las ministras y trate de volver a ganarse su cariño. Le recuerdo que la cultura de “harén” pasó de moda por estos lados, así que sea cuidadoso y ofrézcales un aromático cafecito turco.

Pasados los 60 minutos, saque la mezcla del refrigerador y agréguele sal, pimienta, dos hojas de hierbabuena y comino. Vuelva a pasar todo por la moledora de carne y comiencen a formar bolitas del tamaño de una nuez. Cubran las bolitas con aceite de oliva y espolvoreen con el resto de hierbabuena. Dejen reposar nuevamente en frío por al menos 2 horas.

Ya en la mesa, sírvale a cada una de sus invitadas un par de bolitas de carne, agrégueles un poco de limón y acompáñelas con humus. Sea caballero, mire que cada una de ellas se merecen el mayor de los respetos. Son mujeres tremendamente trabajadoras, el Presidente las hace madrugar y las campanas para el recreo en La Moneda suenan muy tarde. Suerte con ellas.

@politicaycocina

 

FOTO: DALAL HALABI, @dalalhalabi