El pasado 30 de mayo llegó a Netflix la quinta temporada en la que Claire Undwerwood gana espacios y las intenciones de mantener el poder sin escrúpulos aumentan, junto a su esposo Frank. En esta entrega, una de las cosas que más impactan son todas las similitudes con la realidad política estadounidense, entre otras tantas cosas. En definitiva, no hay pérdida con esta serie.
Publicado el 01.06.2017
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“Nosotros somos el terror”, fue la frase con la cerró la cuarta temporada de “House of Cards”. Fueron las palabras con las que Frank Underwood (Kevin Spacey) y Claire (Robin Wright) anunciaban que, ahora, la campaña estaría centrada en el terror, en infundir miedo, que esa sería su forma de amarrarse al poder. Además, también quedaba claro que ahora Claire iba a ganar muchos más espacios, ya que en esa escena por primera vez rompía la cuarta pared para fijar su mirada en los espectadores, los únicos que conocen toda la verdad.

Más de un año después la ficción política regresó con nuevos episodios el pasado 30 de mayo donde la frase que parece definir esta entrega desde su episodio número 53 es “No voy a ceder”. Es el dogma de Frank, en plena campaña presidencial, que tiene varios guiños (y terroríficas) similitudes con el mandatario estadounidense Donald Trump. Pero también hay notables diferencias, como que el macabro personaje creado por Beau Willimon no usa Twitter, desconfía de los rusos y que se trata de un político nato, que ha escalado posiciones a punta de triquiñuelas, no es un multimillonario con suerte.

Una de las tantas cosas fascinantes de los nuevos episodios es la transformación de Underwood, el poder y trabajo constante lo han envejecido, su cabello ahora está completamente blanco y su cara impone el miedo. Por otra parte, Claire es una mujer cada vez más metódica. Cada uno de sus pasos y sus gestos es analizado y realizado en función de un efecto. Y que no quede duda, de a poco, esta serie ahora le pertenece a la mujer del presidente. No en vano, en el primer episodio una de las frases que dice un personaje que amenaza a Underwood: “Quiero que te mueras y que ella sea presidenta”. Para entender mejor las intenciones de Claire, el secreto está en seguir las conversaciones con Thomas Yates, el escritor que es su pareja bajo aprobación de Frank.

Para resumir las razones para seguir esta temporada sin dar spoilers, una de las más importantes, es que realmente son muchas las veces que la ficción y la realidad se mezclan, porque ahora parte del foco de los Underwood se pone en los inmigrantes y en tomar medidas para que no ingresen a Estados Unidos y en una declaración de guerra al  ICO (Organización del Califato Islámico, en sus siglas en inglés). La fórmula para mantener todo bajo control  y bajo sus gustos, sin tener en cuenta los daños colaterales.

Todo sigue siendo contado no sólo con un guión formidable sino con una cuidada arquitectura en sus encuadres, tanto en interiores como en el exterior, y con colores ahora más oscuros. El brillo del ascenso se fue, porque la pelea por mantener el poder es más opaca y mucho más solitaria, por ello son muchas las tomas que enfocan sólo al personaje y objetos de fondo que le acompañan, no más.

Aunque la serie es liderada por Claire y Frank, porque es por ellos y sus formas que llegaron con éxito a una quinta entrega, aquí ganarán muchísimo espacio Leann Harvey y Doug Stamper, que serán los responsables de mantener en la línea justa el peligro. También veremos (y agradeceremos) cada paso del otro candidato que pretende dar la pelea: Will Conway (Joel Kinnaman), un enemigo que algunas veces no convence, pero que hace bien su trabajo de ser una piedra en el zapato. También porque todos ellos demuestran, que ya está serie no se trata de política, sino de poder y de poner al espectador -y a los mismos personajes- a analizar hasta qué punto todo es justificable.

Además, hay que aceptar que Frank Underwoord lo tiene absolutamente todo para ser un político real.  El descaro, la habilidad de crear caos y presentarse como el gran salvador, la capacidad de saltarse la ética y la justicia con desparpajo, una demagogia impecable y un amor casi obsesivo por el poder, superior al que debería sentir por los humanos por los que se rodea.

Lorena Tasca, periodista 

Temporadas: 5

Capítulos: 65

Creador: Beau Willimon

Calificación IMDB: 9,0