La nueva temporada se centra en cómo se afianza la amistad de Grace y Frankie a pesar de sus diferencias. Y sobre cómo divertirse y redescubrirse, además de dejar sobre la mesa algunos temas como la eutanasia y la masturbación a la tercera edad.
Publicado el 10.06.2016
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Hay diversión segura después de cumplir 70 años. Esa es la lección que deja la segunda temporada de Grace and Frankie, la serie de Netflix que estrenó su primera temporada el año pasado y mostró cómo es enfrentar la homosexualidad y el divorcio tras 40 años de matrimonio. Ahora, en los nuevos capítulos que están disponibles desde el pasado 6 de mayo, se ve a Jane Fonda y Lily Tomlin (Grace y Frankie, respectivamente), confirmando que pasada la séptima década también es posible hasta usar vibradores.

El inicio de la segunda temporada es así: Grace (Jane Fonda) se entera de que su ex marido, Robert (Martin Sheen), sufrió un ataque al corazón minutos antes de que su novio, Sol (Sam Waterston), le confesara que lo había engañado con Frankie (su ex esposa). De repente, después de haber deseado lo peor para su ex esposo, Grace lanza una de sus mejores frases: “No quiero que se muera, tengo 40 años de rabia almacenada”. Ese es el minuto en el que ese personaje que era muy contenido en los primeros capítulos, ahora será capaz de perder la compostura. Buscará de nuevo a un amor que tuvo durante su matrimonio, se atreverá a contarles a sus hijas cómo se siente y se emborrachará hasta perder la compostura.

Desde ese momento, esta comedia ligera creada por Marta Kauffman -una de las responsables de la exitosa Friends-, empieza a tener momentos que se pasean entre lo ridículo hasta lo reflexivo. Desde que Grace y Frankie terminen organizando la boda de sus ex maridos, hasta que Frankie ayude a una amiga a organizar una fiesta antes de envenenarla, para que no tenga que enfrentar de nuevo un cáncer. Una interesante discusión sobre la eutanasia que hace que Grace y Frankie indaguen en sus valores.

Así va la nueva temporada, una Frankie igual de alocada que en la primera -que también se vuelve a enamorar-, una Grace que poco a poco se despoja de sus miedos, una amistad que crece entre estos personajes que durante décadas se odiaron y como resultado: una comedia ligera que sirve hasta para los que no tienen 70, sino muchísimo menos. Y entre risas, analizar temas como la homosexualidad, la adopción, la vida sexual en la tercera edad y otros temas que algunas veces son tabú.

Para seguir con estas líneas de comedia -inteligente- con tintes de drama, ya hay tercera temporada confirmada en el que quizás se continúe con una idea que dejó Grace en el último capítulo: “Deberían existir vibradores para personas de nuestras edades, porque nosotros también nos masturbamos”.

 

Lorena Tasca, periodista.

 

Grace and Frankie

Temporadas: 2
Capítulos: 26
Creador: Marta Kauffman y Howard Morris
Dónde verla: Netflix
Calificación en IMDb: 8,2
Trailer: