Volvamos al tema de la semana: la Junta del PDC. ¿Por qué se me vendrá a la cabeza el tradicional Ñachi? Ese ritual ceremonial y experiencia gastronómica mapuche que consiste en sangre de cordero degollado aliñada con especias y cilantro. ¡Ya sé! Debe ser por toda la sangre que corrió ese día.
Publicado el 03.08.2017
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mecha corta ok

@politicaycocina

Tradicional Ñachi Mapuche

(Para un grupo de valientes)

Sangre de Cordero

½ taza de cilantro picado fino

Una cebolla picada fina y un diente de ajo

Merquén

¼ de taza de limón

Sal

 

“La única forma de limpiar la casa es barriendo dentro de ella y sacar la basura que tan mal olor expele en Alameda 1460” (Extracto de la carta que Kirk, marido de Carolina Goic, publicó en Facebook después de la Junta del PDC).

Hasta humo salía de la sede del Partido Demócrata Cristiano tras el ardiente fin de semana que tuvieron. Terminado el encuentro, se podían ver indistintamente caras de fiesta y de funeral entre sus militantes, pero el día domingo, sin excepción, todos se desayunaron la escobita que habían dejado. En los programas políticos de ese día abundaban los camaradas deshaciéndose en explicaciones, tratando de explicar lo inexplicable. Pero antes de seguir, revisemos qué pasó en la semana.

El número de firmas que ha logrado juntar el candidato independiente, Alejandro Guillier, es, hasta ahora, su secreto mejor guardado. Misterio que promete develar mañana 4 de agosto, cuando junto a un “grupo de amigos” entregue las dichosas cajas al Servel. Probablemente bien cargada irá la “chica comunista”, Karol Cariola, quien, he de suponer, coincide con el presidente de su partido, Guillermo Teillier, y su crítica al “tono injerencista” de la declaración de Cancillería en relación a la irregular elección de representantes para una Asamblea Constituyente en Venezuela y la falta de garantías democráticas. Ni el PS, ni el PPD ni el PR se sumaron a esta nueva pataleta comunista, lo cual demuestra, una vez más, la falta de afinidad ideológica de este conglomerado que pretende gobernar el país.

Senador, llevo tres semanas advirtiéndole que se ponga las pilas y sea responsable. Preocúpese de alinear a quienes lo apoyan porque se le está acabando el tiempo. No muestre tanto apego al PC, porque va a salir trasquilado. De hecho, fue demasiado evidente su abandono de la sala el día martes cuando la mayoría votaba en contra de lo ocurrido en Venezuela. Prefirió un café antes de pronunciarse… Como le dijo ME-O, no sea flojo , ya va tercero en la fila.

A quienes también se les acaba el tiempo es a la Nueva Mayoría en el gobierno. Y qué mejor premio de consuelo para despedirse que el anuncio de la creación por decreto de 107 “nuevas notarias”. ¡Qué afortunados ese centenar de seleccionados, que no harán otra cosa que hacer crecer la familia! Es bien sabido que uno de cada tres notarios es pariente de otro notario o de un alto funcionario público. La familia unida jamás será vencida.

Mientras tanto, el joven de cabellera rubia, Felipe Kast, a quien le dediqué la columna de la semana pasada (ver aquí), salió un poco durazno y tiene a la UDI, a RN, y al PRI bastante inquietos frente a la necesidad de consolidar una lista parlamentaria. Felipe, pides 38 y te ofrecen 20. ¿Qué tal si resuelves salomónicamente y cierras en 29? Ya es momento de que llegues a un acuerdo con tus socios,  el tiempo se acorta y además nadie te lo devuelve.

Volvamos al tema de la semana: la Junta del PDC. ¿Por qué se me vendrá a la cabeza el tradicional Ñachi? Ese ritual ceremonial y experiencia gastronómica mapuche que consiste en sangre de cordero degollado aliñada con especias y cilantro. ¡Ya sé! Debe ser por toda la sangre que corrió ese día.

Y es que el sábado fuimos testigos del triste ritual DC en el que conmemoraban sus 60 años de vida. El vamos a la celebración lo dio su presidenta, Carolina Goic, quien con un desafiante discurso, ni se arrugó en decir que “la Nueva Mayoría, sin la Democracia Cristiana, no existe”.  Pero eso no fue todo. Ante las amenazas de sus socios respondió: “Un partido que se arrodilla, no puede aspirar a nada”. Y mientras ella discurseaba, se escuchaba a las afueras de Alameda 1460 a un grupo de señoras de cabezas plateadas vociferando “si no conocen la región, no se metan con Rincón“, anticipándose a lo que estaba por venir: “Camaradas, no podemos volver a pedir perdón”, dijo Carolina, dejando clarito que no se puede permitir la repostulación del mencionado diputado.

Sigue el ritual. La presidenta se va a su oficina y viene el resto de los discursos, entre ellos, el de Rincón, quien entre muchas pifias y unos pocos aplausos, buscó mostrarse como un buen ciudadano. Finalmente comienza la votación y es precisamente aquí cuando revivo el momento cuando degollan al pobre cordero para luego recoger su sangre y verterla en una fuente con ajo machacado, cebolla, cilantro, jugo de limón, merquén y sal.

La víctima de este banquete es Carolina y el dueño del cuchillo, el diputado Rincón. Mientras tanto la directiva, con los ojos como plato y “arrinconada” frente a este brebaje de rojo intenso, maquinaba la manera de salir de este entuerto.

Y qué creen. Las cosas dieron un vuelco igual de sangriento. Carolina, quien al tercer día resucitó de entre los muertos, anunció que seguía adelante con su candidatura y como ofrenda ofrecía la cabeza del mismísimo Rincón, cuyo degollamiento anunció esta misma mañana durante su punto de prensa.

Qué sanguinolento todo. Yo me apuraría en disfrutar nuestro plato, porque si el Ñachi coagula, será aún más difícil tragarlo. ¡Buen provecho camaradas!