Alto Las Hormigas trabaja de una manera inusual, pero cada vez más extendida entre viñateros independientes o emergentes, que buscan desmarcarse de la estandarización y ponen un especial acento en el terruño, en esa combinación entre suelo, clima y trabajo del hombre que genera vinos distintos.
Publicado el 26.10.2017
Comparte:

Atentos con estas denominaciones para el vino argentino. Gualtallary y Altamira.
El malbec de Uco, Mendoza, ya tiene su fama bien ganada en el ámbito vitivinícola. Provenientes de Mendoza, Alto Las Hormigas ha sido una de las bodegas pioneras en detectar apelaciones y microterroirs. Una bodega siempre pionera, adelantada en utilizar barricas del estilo Bordeaux para la crianza de sus Malbec. Ahora, en la vitivinicultura de nuestros tiempos, la madera invasiva da paso a la búsqueda de terruños que den distinta expresividad a la fruta.

Alto Las Hormigas trabaja de una manera inusual, pero cada vez más extendida entre viñateros independientes o emergentes, que buscan desmarcarse de la estandarización y ponen un especial acento en el terruño, en esa combinación entre suelo, clima y trabajo del hombre que genera vinos distintos.

Tuvimos la oportunidad de degustar gran parte de su portafolio, desde un delicado espumante a base de Bonarda, además del trabajo orgánico que realizan con esta misma cepa en su línea Colonia Las Liebres, que entrega un vino delicado y ligero. Un vino con brillos violáceos, mediana intensidad y fruta. Agradable acidez y que parece invitar a preparar una ensalada Caprese o platos de pastas con salsa de tomates.

En cuanto al Malbec, la aventura enológica de separar la fruta de distintas alturas para entender las particularidades de cada terruño, se concreta en la línea Apellation. Trabajan con terruños en orden ascendente, en cuanto a metros sobre el nivel del mar. Usan uvas de Uco, Altamira y Gualtallary. Apunten estos terruños, porque hace tiempo que Mendoza dejó de ser una apelación y el Malbec una cepa monótona.

Alto Las Hormigas Uco Terroir Malbec. Presenta un rojo intenso y aromas de fruta roja, frambuesas, frutillas maduras y confitura de éstas.  En la boca muestra un tanino robusto, ideal para involucrarlo con alguna proteína. Los taninos recuerdan esa sensación de mascar una manzana.

Alto Las Hormigas Appellation Altamira. Muestra un violeta bastante intenso. Ahora la fruta es más intensa y tal vez más negra: Arándanos, moras y otros berries. Emerge un matiz floral y delicado y no una madera avasalladora, a pesar de sus 18 meses de crianza.

Alto Las Hormigas Appellation Guallatary. Rojo oscuro y de brillos violáceos. Revela aromas de fruta roja, pero también algunas notas especiadas e incluso algunas más herbales. Los taninos balanceados dejan sentir notas de hierbas gastronómicas (algo de tomillo, salvia y laurel). Un  vino robusto e inusual.