Sin mucho anuncio, Netflix estrenó esta serie dirigida por Joe Swanberg, que muestra con planos y diálogos sencillos varias historias en ocho episodios desarrollados en Chicago. Desde la discusión del nuevo límite de la vida privada con la llegada de Internet hasta la típica historia de un matrimonio que después de muchos años intenta recuperar su chispa sexual.
Publicado el 29.09.2016
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Desde las relaciones más simples hasta las más descabelladas. En eso se centra “Easy”, un serie sin pretensiones que recientemente estrenó Netflix, sin bombos ni platillos. En ocho capítulos, de nos más media hora, se cuentan diversas historias de relaciones humanas y en algunos episodios hasta hay un guiño al efecto que tienen las nuevas tecnologías en la cotidianidad. Lo interesante de esta serie, que es sencilla y rápida de ver -porque su principal característica es que va con su título, es una serie fácil, simple- es que cada capítulo muestra una historia distinta, ninguna se repite. Sólo volveremos a ver a algunos de los personajes de los otros relatos como secundarios en el capítulo siete. Y en el final, se verá el reencuentro de unos hermanos que montan una cervecería ilegal desde otra perspectiva.

En otras palabras, “Easy” se compone por ocho mini películas desarrolladas en Chicago, con un resultado inevitablemente disparejo. Hay buenas historias y otras más flojas, como la primera, sobre una pareja que intenta recuperar su chispa sexual tras un debate con los amigos en común, por un supuesto estudio que dice que si el hombre hace menos tareas del hogar, puede mejorar su rendimiento sexual. Otro que pudo tener más fuerza, fue el que le dedicaron a Tinder -la popular aplicación de citas-, donde se sigue a una pareja que busca experimentar y buscar a alguien para hacer un trío. El resultado: una larga escena de sexo con unos cuantos impases por una guagua que no para de llorar.

La mente detrás es el ingenioso Joe Swanberg, que ha dirigido producciones como  “Nights and Weekends”, “LOL” y “Drinking buddies”, entre otras. Todas con la esencia mumblecore, subgénero del cine independiente que consta en contar de manera natural historias de relaciones de personas entre los veinte y treinta años, por lo que se ha hecho conocido. Lo suyo en “Easy” no se aleja de eso, es una narración sin mucho cuidado estético y con diálogos naturales, sin grandes líneas para la posteridad.

Con algunos rostros conocidos como Orlando Bloom, Malin Akerman, Dave Franco, Jane Adams, Marc Maron, Michael Chernus y Elizabeth Reaser, -el grueso del casting no consta de estrellas de reconocida carrera- se desglosan análisis interesantes, como el limite de la privacidad con el mundo del Internet. En el quinto episodio un novelista gráfico de más de 40 años, que se ha hecho famoso por mostrar toda su vida privada en ese formato, se enreda con una chica de 24 años, que ha hecho una pequeña carrera como fotógrafa. Su arte es mostrar sus momentos con selfies y sin tapujos. Ahí se genera un debate interesante sobre el límite de lo privado entre cámaras de celulares y videos virales.

Swanberg -quien también dirigió el episodio seis de “Love”, otra producción de Netflix- se permite varias rarezas. Una de ellas fue filmar una historia en español con personajes mexicanos (el cuarto) y en otros, mostrar a mujeres guapas con un detalle no muy estético: con pelos en las piernas y en las axilas. Pero entre detalles y algunos guiones sin mayor fuerza, lo que sí tiene “Easy” es una gran riqueza étnica y sexual; y la ciudad de Chicago vista desde varios rincones.

Como resultado final, una serie a veces floja, pero en otras escenas, con grandes momentos que permiten cuestionarse los por qué y las formas de ciertas situaciones. Una serie que muchas veces es la vida retratada de la manera más fiel.

Lorena Tasca, Periodista. 

Easy

Temporadas: 1
Capítulos: 8
Creador: Joe Swanberg
Dónde verla: Netflix
Calificación en IMDb: 6,2
Tráiler:

 

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