Dos novedades editoriales: Cocina saludable y oficios tradicionales

Publicado el 27.07.2017
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Una conversación que se transforma en libro. Las blogueras Claudia Varleta y Polin Briones, junto con la nutricionista Carolina Pye, son las encargadas de entregar un libro con deliciosas recetas, fáciles de preparar y que opera como guía para quienes quieren tomar consciencia de qué y cómo comer. ¿Existe el Santo Grial de ese promedio escaso entre cocina saludable y apetitosa? Acá hay una repuesta contundente, con argumentos, con un ojo puesto en el equilibrio de ingredientes y aporte calórico, además de apetitosa, sencilla y amigable. El resultado: el primer libro de cocina en Chile que fusiona gastronomía y nutrición con fotografías de la connotada Pin Campaña. Como ejemplo de algunas recetas que figuran constatamos un arroz con coliflor y verduras, brownie de chocolate sin gluten, galletas de avena, guiso de carne y papas, lasaña de verduras, y los más golosos agradecerán la de nutella y mantequilla de maní casera. La publicación está divida en cuatro secciones: desayuno (¡Despierta!); luego snacks dulces y salados (Disfruta un instante); para seguir con almuerzo y comida (Sabores para alegrar), y terminar con el postre (Final feliz).

Otra novedad recién salida del horno es la publicación a cargo de Ediciones Mandrágora. Se trata de Santiago Panadero. El libro resume el trabajo del antropólogo Daniel Egaña y la periodista Flavia Berger, quienes se embarcaron en la travesía de investigar el pan como “objeto social y cultural” en Chile, a través de la documentación de diez panaderías de Santiago como La Campana en Santiago Centro, Barrio Yungay, La Floresta de San Bernardo, Pan León en Macul, Panadería Oriente en Ñuñoa, Panadería San Ramón en San Miguel, Panadería Egaña en Peñalolén o Pan Colina, emplazada en la comuna homónima.

La publicación consigna las primeras panificaciones desde un prisma sociológico contextualizado, con  una mirada que contempla hitos históricos como la llegada del trigo a América, los primeros procesos de industrialización, recoge además las oleadas migratorias -principalmente española- que fortalecieron y extendieron esta industria de barrio en barrio, hasta la panificación a cargo de supermercados.

El autor es un antropólogo que ya ha publicado sobre temas alusivos, como “El sándwich en la cultura gastronómica nacional” (2008), y realiza constantes estudios del ámbito patrimonial. Contó con la colaboración de Flavia Berger, quien se enfocó en las crónicas de este libro. En tanto, Alejandra González estuvo a cargo del material fotográfico, que retrata un oficio tan arraigado como necesario en nuestra canasta alimenticia. Un oficio que está en una trinchera de resistencia. En un mundo donde hay cada vez menos panaderos, estas panaderías de barrio sostienen un saber hacer que esperamos no se transforme en un nuevo lujo.