Estas son algunas de las que se beben a temperatura ambiente y son poderosas, intensas y complejas.
Publicado el 26.05.2017
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Si bien la clasificación “cervezas invernales” es algo arbitraria, suele aplicarse a cervezas que tienen mayor grado alcohólico, cuerpo, intensidad de sabores (especialmente a caramelo o sabores tostados) e incluso pueden ser condimentadas con especias o simplemente tienen todas estas características a la vez. A pesar de que se las asocie con las épocas más frías del año, su consumo no se limita necesariamente a este período. Se suelen servir no tan frías como las cervezas más ligeras, precisamente para ayudar a expresar toda la potencialidad de aromas y sabores que poseen. No necesariamente son oscuras. Si bien varias cervezas negras calzan en esta categoría no todas las cervezas de invierno son negras. Pueden ser marrones, ámbar e incluso doradas, como las belgas. Por lo mismo, repasamos algunos estilos que sientan bien cuando bajan las temperaturas.

Porter: ale muy oscura, casi negra, con bastante cuerpo donde destaca el uso de maltas tostadas en equilibrio con el amargor del lúpulo. Originarias de Londres.

Stout: ale negra caracterizada por un cuerpo robusto y una generosa dosis de cebada tostada, que le da un sabor intenso. Surge en un inicio como una versión más robusta (Stouter) de la porter. Las más dulces se asocian a Londres, mientras que las más secas y amargas tienen su origen en Irlanda.

Imperial Stout: versión más alcohólica de la Stout. Lleva su nombre debido a que se solían exportar hacia el Imperio Ruso, donde eran muy populares.

Ales Belgas Fuertes: Son cervezas muy aromáticas y de gran complejidad de sabores y aromas. Pueden ser condimentadas y suelen tener desde 6 hasta 10° de alcohol o más. Ejemplos notables son las cervezas Trapenses o las estilo Abadía. Las primeras son aún elaboradas por monjes y tienen varios siglos de tradición.

Bock: termino alemán genéricamente utilizado para designar a cervezas lager fuertes. Su rango de color puede variar desde el ámbar intenso hasta el marrón. Mantienen un equilibrio entre marcado amargor e intensos sabores a malta. Un ejemplo conocido es la Maibock, preparada en Alemania en la primavera (mayo del hemisferio norte).

Scotch Ale: de origen escocés, son cervezas de color cobrizo profundo con mucho cuerpo, en las que se priorizan los sabores a maltas. Suelen ser fuertes de alcohol (entre 6 y 10°), diferenciándose así de las versiones más ligeras llamadas Scottish Ale.

Barleywine: nombre que significa “vino de cebada” y que hace digno homenaje a los más de 10° de potencia alcohólica que pueden alcanzar estas Ale fuertes. Poseen una gran complejidad de sabores frutados, especiados, cuerpo y la sensación de calidez otorgado por el alcohol.

10 favoritas para abrigar cuerpo y paladar
Chimay Grande Réserve (Trapense), Bélgica, 9°.
Granizo Tue-Tue Imperial Black, Chile, 10,5°.
Jester Cosmonauta Russian Imperial Stout, Chile, 9,5°.
Coronado Idiot IPA, EEUU, 8,5°.
Duvel Tripel Hop, Bélgica, 9,5°.
Evil Twin Molotov Cocktail, EEUU, 13°.
La Trappe Quadrupel, Holanda, 10°.
Kross 110 Minutes, Chile, 8,5°.
Quimera Barley Wine, Chile, 9,5°.
Szot Sismo, Chile, 9°.