A un par de semanas del estreno de su segunda temporada, la adaptación “televisiva” del clásico superhéroe de Marvel entrega nuevos argumentos al unánime respaldo que ha tenido por parte de la crítica y de los fans del mundo geek.
Publicado el 08.04.2016
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La primera adaptación audiovisual de Daredevil llegó en 2003, cuando Ben Affleck lideró una de las peores películas de superhéroes de la historia. Por lo mismo, muchas dudas sembró entre los fans el anuncio de la alianza de Marvel con ABC Studios y la cadena Netflix, que traería como fruto una nueva mirada al “Hombre sin Miedo”, esta vez a través de la plataforma online.

Afortunadamente, todas las dudas se disiparon con la llegada de la primera temporada, estrenada el 10 de abril de 2015. Creada por Drew Goddard y con Charlie Cox en la interpretación del abogado no vidente Matt Murdock (Daredevil), la serie resultó un éxito inmediato, alabada por la crítica y los fans del universo Marvel.

Pero, ¿por qué el éxito tan unánime de esta serie? La respuesta es sencilla: Daredevil es todo lo que una serie de superhéroes debería ser. En su primera temporada, el show muestra los orígenes del personaje, al mismo tiempo que vemos su vida cotidiana al mando de Nelson & Murdock, un despacho de abogados novatos que funciona con una lógica idealista de proteger a los vecinos de Hell’s Kitchen, uno de los barrios más peligrosos de Nueva York. Pero además, Matt debe luchar por las noches contra el crimen y la corrupción de la ciudad, encontrando su principal antagonista en Wilson Fisk (AKA El Kingpin), un sádico villano interpretado por un soberbio Vincent D’Onofrio.

Desde el primer minuto es posible apreciar que Daredevil es una serie diferente. La narrativa es dinámica, con un desarrollo de los personajes tan bien manejado que no podemos evitar preocuparnos por lo que les ocurre. Hay mucho drama, crimen y violencia en la primera y segunda temporada, mas también encontramos tiempo para el humor y algunas escenas artísticamente notables.

Algo que merece mención aparte es el trabajo realizado en las escenas de acción. En ambas temporadas podemos ver una manera de afrontar los momentos de pelea que casi no tienen precedentes. Tanto el montaje, como el trabajo de cámara y las coreografías de los protagonistas; convergen en un espectáculo fascinante de acción, atreviéndose incluso con algunos planos secuencia que dejarán “boquiabiertos” a más de alguno.

En el estreno reciente de su segunda temporada, Daredevil introduce a dos nuevos personajes muy importantes en la historia original del comic: The Punisher (Jon Bernthal) y Elektra (Elodie Yung). Si bien esta segunda entrega no alcanza la pulcritud narrativa de la primera, mantiene la esencia y no termina por decepcionar. El trabajo de Bernthal como Frank Castle es magistral, al punto de hacer sentir que mereció más minutos en pantalla.

De todas formas, Daredevil no es un trabajo aislado, pues forma parte de un universo televisivo creado por Marvel, del que también proviene Jessica Jones (otra exitosa serie de Netflix), junto a la ya anunciada Luke Cage. Los más fanáticos podrán haber detectado algunos crossovers de personajes entre estas series, lo que se debe a la idea de adaptar eventualmente a quienes son conocidos como The Defenders, aunque para eso falta todavía.

A modo de resumen, Daredevil es de lo mejor que nos ha llegado de los comics a la pantalla chica en los últimos años. Con toques de acción, humor y dramatismo, además de una gran historia por contar, la serie es oro puro en lo que a entretención se refiere y toda una lección de cómo adaptar correctamente a un superhéroe.

 

Ignacio Basualto Morales, periodista.

Daredevil

Temporadas: 2
Capítulos: 26
Creadores: Drew Goddard
Dónde verla: Netflix
Calificación en IMDb: 8,8
Trailer: