Pasar del catering o de un food truck a un restaurante es todo un salto cualitativo, y la aventura de emprender en un rubro voluble, impredecible y demandante. Les contamos tres historias de valientes que dieron el paso y se transformaron en sabrosos lugares para comer, todos ubicados en Providencia: BetaHaus, El Rey de la Paella y El Garage de la Chanchita.
Publicado el 19.04.2018
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Aplaudimos el salto valiente que implica pasar del catering o de un food truck a un restaurante. Es todo un salto cualitativo y la aventura de emprender en un rubro voluble, impredecible y demandante. Ya hay experiencias exitosas en este camino que implica más que pasar del celular al teléfono fijo y del Facebook a la página web. Son horarios, costos fijos, permisos, patentes, personal en cocina y en sala y un largo etcétera de imponderables (y situaciones surreales) con proveedores y otros personajes del espacio culinario. Ejemplos no sobran, pero son cada vez más frecuentes los vuelcos, como el del restaurante Verde Sazón en Barrio Italia, que trasladó sus preparaciones vegetarianas desde Maitencillo a la capital con bastante éxito. Acá, otras tres historias valientes y sabrosas:

BetaHaus es un comedor, cafetería y espacio de co-work, con un mobiliario cómodo para trabajar, un lugar pensado en emprendedores y la fauna creciente de freelancers que se aprecian en el ajetreo citadino. Para comer, desde desayunos, brunches, almuerzos y cafés de especialidad a precios competitivos. Además, todo lo que los trabajadores independientes necesitan: buena distribución de enchufes, WiFi de alta velocidad y mesas para reuniones o trabajar individualmente.

A cargo de los sabores está Valentina Klein, quien se ha destacado antes en eventos y servicios de banquetería. En BetaHaus logra desarrollar algunas de sus preparaciones propias. Una cocina fresca, sabrosa, sencilla de decodificar y de vivaz colorido.

Los platos van cambiando diariamente. Se fomentan propuestas como los “lunes sin carne”, con platillos de Salmón con lentejas o Quínoa con huancaína, camarones y pebre de mango. Otro ejemplo, un Cancato de salmón con puré de camote, guarnición que (según la disponibilidad del día) se puede alinear a otras proteínas como el solomillo de cerdo con salsa de queso azul. Hay también otras delicias, como los ñoquis de pomodoro con una blandísima plateada.

El espacio también dispone de la iniciativa para realizar charlas y convenciones (sólo se paga el consumo de los invitados) con el fin de fomentar la colaboración o hacer otras actividades corporativas.

BetaHaus. General Calderón 127, local 102, Providencia (ver mapa). Instagram: @betahaus_resto

 

Otro caso digno de destacar es el ejemplo de El Rey de la Paella. Grado honorífico autoasignado por la confianza que tiene Christian Appelt Rau en lo que aprendió a apreciar y preparar en su estadía de más de una década en España. De hobby a profesional, en la práctica subyace el maestro que, al igual que otros miembros de la realeza culinaria criolla (Mote con Huesillo, por ejemplo), supo enfocarse en algo que sabe hacer bien y punto.

Comenzó con un food truck que luego se convirtió en delivery y ahora en un restaurante en Barrio Italia. Esta cocina hace foco en seis tipos de paellas: mixta, combinación de carne y mariscos, sólo carne o absolutamente marina, una opción vegetariana, con pulpo y una última con base de arroz negro. Pero en el espacio que da el restaurante también hay lugar para tortillas de papas y otros tradicionales tapeos que celebran la tradición culinaria de la península ibérica. Para revisar sus versiones, acceder a preparaciones especiales con ingredientes adicionales y montos mínimos de personas para los pedidos, visite su página web.

El Rey de la Paella. Girardi 1349, Barrio Italia, Providencia (ver mapa).  www.elreydelapaella.cl

 

Por último les contamos de una combi que se estacionó en Providencia. Después de acumular kilometraje durante más de cuatro años, la vistosa combi ochetera de Chanchita Gourmet y sus sándwiches sabrosos y de gran volumen se unió a los conocimientos y talento de otro carro gourmet, Wena mi Dog, para instalarse en lo que llamaron El Garaje de la Chanchita. Cocina que ya ha cosechado aplausos y cuenta con un par de sándwiches emblema: el de entraña ahumada en maderas nativas y el de pernil adobado. Otra opción para el universo de las hamburguesas vegetarianas se compone de chucrut con costra de higos, apanada con harina de avellana, mayo casera, espinacas, tomate cherry, brotes de alfalfa y gajos de duraznos grillados en aceite de oliva y miel. También disponen de una conveniente opción para la hora de almuerzo.

El Garaje de la Chanchita. General Flores 108, Providencia (ver mapa). Instagram: @elgarajedelachanchita