Se trata de una combinación de lo mejor de dos mundos, mucho mejor logrado que experimentaciones más populares que rayan en la vulgaridad (la papapiza o el sushipleto, por ejemplo). Acá una forma distinta de comer una hamburguesa o un hot dog, según como lo veas.
Publicado el 01.12.2016
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La idea es tan genial como sencilla. ¡Por qué no se me ocurrió a mí!, es lo primero que uno piensa cuando se ve el trabajo del ingeniero Rodrigo Canales, quien estandarizó una receta muy gringa y decidió instalar un local con terraza y mesas compartidas y con un estilo de dinner criollo e informal.

Se trata de una combinación de lo mejor de dos mundos, mucho mejor logrado que experimentaciones más populares que rayan en la vulgaridad (la papapiza o el sushipleto, por ejemplo). Acá asistimos a un modo distinto de comerse una ¿hamburguesa, hot dog?. En el formato del pan de un completo viene una hamburguesa alargada y rellena de queso cheddar. La proteína puede ser de pavo, cerdo o angus (y ya luego desarrollarán una opción vegetariana) que se pueden acompañar con agregados como chucrut morado, cebolla y con una variedad de salsas como cilantro lima, BBQ o una de tocino ahumado y tomate. Para los más indecisos han desarrollado combinaciones listas. La lógica dice que la de cerdo combina bien con chucrut morado y una cerveza en una alianza muy teutona. También está la versión Gringa que es la más pedida por el público y lleva carne, cebolla caramelizada y una salsa BBQ que preparan ellos mismos.

Como el fast food siempre lleva algo frito, celebramos que tengan unas buenísimas papas de la casa. Para beber, cervezas, limonadas y bebidas. Una advertencia: No es necesarios ser un malabarista, pero se requiere cierta pericia, muñeca entrenada o práctica para consumirlo, ya que el queso derretido, entre bocado y bocado, tiende a escaparse. El precio promedio por persona no sobrepasa los $8.000. Atienden de lunes a viernes de 12:45 a 21:00 horas.

Burgerdog. Luis Thayer Ojeda 95, local 3, Providencia (ver mapa).