Como el consumo de vinos inquietos y burbujeantes se ha extendido a otras estaciones, les presentamos una tríada de burbujas nacionales, inusuales y otoñales.
Publicado el 30.03.2017
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Hace rato que las burbujas dejaron de ser sólo parte de las libaciones de fin de año o consagradas a un aniversario. Su consumo se ha extendido casi al diario y se ha posicionado como inmejorable aperitivo. Pero no sólo en épocas más cálidas, sino que ahora nos atrevemos a descorchar durante casi todo el año.

En el mercado destacan tres espumantes nacionales ideales para el otoño. ¿Por qué? Porque son más redondos y algo más almibarados, no presentan una acidez tan filosa ni marcada y trabajan con vinificaciones poco usuales para la elaboración de vinos con burbujas. Más allá de los sempiternos y tradicionales Chardonnay y Pinot Noir, hay un trabajo innovador con otras cepas nacionales. Los tres forman una suerte de trilogía que va del País, Pasí-Cinsault y Cinsault vinificado con el método champoenoise. La brecha la abrió Miguel Torres y su Estelado en base a cepa país. Ha hecho un buen mercadeo de esta “rareza” y figura en cartas de restaurantes de fuste internacional como El Celler Can Roca.

Santa Digna Estelado Rosé proviene de uva país de pequeños productores del Secano Interior. En vista destaca por su suave color rosado claro, burbuja pequeña y abundante. En nariz, aromas afrutados de cítricos y rojos como frambuesa y guinda ácida. En boca presenta un sabor fresco y salvaje propio de la uva. Acompañante ideal de bocados como sushi, carpaccio de salmón o un entrante de arrollado huaso con palta.

J. Bouchon Espumante, en base a Cinsault y País, cepas provenientes del Secano Interior del valle del Maule. Presenta un color almibarado brillante. Finas y persistentes burbujas que forman elegantes collares. En nariz destacan algunos azahares y sutiles notas cítricas en contrapunto con aromas de fruta roja, frutillas y algo especiado, cercano a la pimienta blanca. En la boca desata una agradable acidez y un dejo más rústico y terroso. Perfecto para comer camarones de río.

Bandido es un espumante Brut construido en método tradicional con otro monovarietal típico del Secano de Itata. El Cinsault, por años utilizada para la fabricación de vino a granel por su capacidad productiva, conocida como la cargadora por su buen rendimiento, entrega un espumante con apenas 11,5º de alcohol, de un rosado pálido, burbujas finas y una buena estructura. Combina sutiles aromas y sabores de frutos rojos frescos con duraznos y peras, además de un matiz floral.