Sobre todo me marcó la presencia de gente común y corriente hablando sobre sus propios problemas cotidianos, algo que no se había visto antes.
Publicado el 14.06.2017
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Este martes se emitió el último capítulo del programa “Aquí esta Chile”. Y la alianza entre CHV y CNN demostró que sí funciona el sistema de foros ciudadanos. Un formato único y que se asimila a la programación de Town Hall en Estados Unidos.

En esta oportunidad, fueron los mismos protagonistas de las problemáticas ciudadanas quienes mostraron sus casos de la realidad en que viven y expusieron problemas que les afectan a diario. Para coronar su participación, tuvieron la oportunidad de preguntar cara a cara y enfrentarse a los cinco candidatos que participarán en las elecciones primarias el próximo 2 de julio. ¡Un lujo!

Sin duda me sedujo la diferente y magnífica puesta en escena; un espectáculo lleno de luces llamativas, movimientos de cámara penetrantes, variado panel de conocidos y sólidos periodistas, pero sobre todo me marcó la presencia de gente común y corriente hablando sobre sus propios problemas cotidianos, algo que no se había visto antes.

Hay una cosa que no puedo negar ni dejar pasar… Existió una clara diferencia entre los capítulos de la primera semana y los recién pasados. ¡Se notó bastante diría yo! Para comenzar, participó un preparado Felipe Kast, y como primer capítulo, existía la incertidumbre de cómo resultaría el formato y si la gente lo aceptaría de buena manera. Por esto, los cuestionamientos fueron blandos de parte del panel periodístico y el precandidato salió airoso y muy bien evaluado por la gente. Así también, vi a un Alberto Mayol seguro y con libreta en mano para no dejar pasar detalles. La mayoría de los temas le acomodaban e iban de acuerdo a sus aptitudes académicas como sociólogo y docente. No hubo un enfrentamiento mayor. En el caso de Beatriz Sánchez, mostró inseguridad en sus respuestas y más de una vez fue encarada por el público asistente por la poca precisión en sus dichos, pero siempre recibió la asistencia de sus “colegas” periodistas, momentos que no pasaron desapercibidos.

Ahora bien, la presencia de Manuel José Ossandón sin duda fue diferente. Luego de ser cuestionado duramente en las redes sociales días atrás en el programa “Tolerancia Cero” por no saber qué era el Pacto de París, una vez que llegó al set de “Aquí está Chile” marcó su presencia algo desafiante al panel de periodistas, con el carácter que lo representa.

Pero eso no paró ahí, los temas que enfrentó fueron duros. Discutió sobre la píldora del día después con una vecina de Puente Alto (comuna que dirigió durante 12 años) que no lo dejaba hablar, luego se enfrentó con la hija de la jueza Karen Atala quien defendía la identidad de género de su madre y también se enredó con un profesor de escuela rural, quien no recibió su sueldo durante 7 meses por el poco apoyo que reciben esas escuelas en el país.

Por decir lo menos: “se fueron al chancho” con Ossandón. No cabe duda que si él estaba destrozado por lo ocurrido en Tolerancia Cero, ahora está en el piso.

Algo parecido ocurrió con Sebastián Piñera, quien a pesar de que tuvo temas de gran dificultad como la delincuencia y los terrenos mapuches en el sur, supo manejar a su velocidad cada respuesta e intervención de los periodistas a cargo. Hasta se dio el tiempo de interrumpir al conductor, Toti Sichel, para sacarse la chaqueta y ponerse cómodo en el canal que comandó largos años. Creo que queda demostrado una vez más que su experiencia en la política la administra a la perfección, a excepción de sus movimientos corporales que lo controlan con frecuencia.

Apuesto mis fichas a que el gran ganador de este espacio fue Twitter. Durante los cinco días de emisión logró ser trending topic a nivel mundial con el hashtag #AquiEstaChile, contrario a los números, ya que no superó los 10 puntos de rating, ubicándose fuera del top ten del rating nacional.

 

Vasco Moulian, académico UDD.